viernes 14 de agosto de 2020
Sociedad | Cambio climático |

El cambio climático amenaza a los ecosistemas neotropicales

Un estudio colaborativo del cual participaron investigadores de la Universidad Nacional de Rosario detectó cambios en los ecosistemas ante este fenómeno.

Uno de los efectos globales del cambio climático es la fuerte alteración de los regímenes de precipitaciones, lo que se traduce en una mayor recurrencia de eventos extremos que pueden expresarse tanto como inundaciones o bajo la forma de sequías. Esto alterará la estructura y el funcionamiento de la mayoría de los ecosistemas, pero especialmente a los de agua dulce.

En el artículo “Eventos de lluvias extremas alteran la estructura trófica de las bromelias tanque en los neotrópicos”, publicado recientemente en la revista Nature Communications y del cual participaron dos tres investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Guillermo Montero, Rodrigo Freire e Ignacio Barberis, de la Facultad de Ciencias Agrarias, los autores destacan que “se deben esperar fuertes cambios en la estructura y la dinámica de las redes tróficas en respuesta a los cambios en los regímenes de precipitaciones”.

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Lluvia y ecosistema

El cambio climático va a afectar tanto la temperatura como las precipitaciones, que cambiarán en cantidad y en frecuencia según la zona. Hicimos un experimento en siete lugares desde Costa Rica hasta Argentina para tratar de ver cómo variaciones en cantidades y en frecuencias de lluvias pueden afectar la estructura del ecosistema a nivel general” explicó Barberis.

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Para eso, los científicos usaron como ecosistema de prueba las bromelias, un tipo de planta que acumula agua en las hojas: “Ahí dentro hay todo un ecosistema con insectos que se descomponen la hojarasca, denominados detritívoros, y otros organismos que se alimentan de ellos, los predadores. Es un “modelo de ecosistema”, detalló el científico, quien agregó que como el experimento se hizo en lugares muy lejanos y distintos entre sí, con insectos distintos, el foco estuvo puesto en ver cómo se comportaban los distintos niveles tróficos de estos ecosistemas frente a las mismas modificaciones de los regímenes de precipitaciones.

Bromelias

Las bromelias tanque son un sistema modelo ideal para estudiar las respuestas de los ecosistemas de agua dulce al cambio ambiental. Estas plantas neotropicales tienen hojas dispuestas en forma de roseta, que pueden contener desde unos pocos milímetros hasta unos pocos litros de agua de lluvia. De este modo, forman microcosmos naturales que albergan una red trófica compuesta por microorganismos (bacterias, hongos, algas, protozoos) y macroorganismos detritívoros y predadores (insectos, crustáceos, moluscos). Las bromelias son comunes en los bosques neotropicales, por lo que cubren un amplio gradiente de condiciones ecológicas locales entre Florida y Argentina.

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Un ejemplar de bromelias.

Un ejemplar de bromelias.

Respuestas

Los investigadores encontraron que las respuestas de los diferentes grupos tróficos fueron distintas. Mientras que la biomasa de detritívoros fue mayor en condiciones hidrológicas estables, la biomasa de predadores tope disminuyó con el aumento de la frecuencia de precipitación en todos los sitios, a pesar de las diferencias naturales en la identidad de las especies y la biomasa inicial. Como resultado, las pirámides de biomasa se invirtieron en las condiciones de precipitación menos frecuentes.

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“Se alteró la pirámide estructura trófica porque, con lluvias menos frecuentes, la pirámide se invertía y eso es lo importante. Esa inversión significa que los ecosistemas se vuelven más inestables” dijo Barberis, quien agregó que “los eventos de lluvias que pueden ser excesivas podrían alterar la estructura trófica volviendo al ecosistema más inestable”.

Ciencia colaborativa

El estudio del cual participó la UNR es particular, ya que son raros los estudios experimentales sobre efectos del cambio climático en los ecosistemas que se realizan en el terreno de manera coordinada y estandarizada por redes de investigadores en muchos sitios distribuidos a lo largo de diferentes regiones biogeográficas biológicas.

Este enfoque permite testear la generalidad de las respuestas de los ecosistemas frente al cambio climático, dando cuenta de las interacciones entre este fenómeno global y los contextos ambientales y biológicos regionales.