lunes 10 de agosto de 2020
Actualidad | Coronavirus | cuarentena | Alberto Fernández

A 100 días de la cuarentena, un médico que asesora al presidente analiza la situación sanitaria del país

El médico Luis Cámera habló con Aire de Santa Fe. Aclaró cuándo se utilizan los diferentes tratamiento para la enfermedad, dijo por qué es importante el tapaboca, explicó la situación del Amba que hoy concentra más de 90% de los casos de coronavirus del país y aseguró que en Argentina la pandemia "es la oportunidad para un verdadero federalismo".

A más de 100 días desde el inicio de la cuarentena, el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba) vuelve atrás y comienza este miércoles una etapa de mayores restricciones. El resto del país continúa en la etapa de distanciamiento social, preventivo y obligatorio. El doctor Luis Alberto Cámera, quien integra la mesa chica de asesores científicos del presidente Alberto Fernández, analizó la situación sanitaria del país en una entrevista con Luis Mino en el programa Ahora Vengo por Aire de Santa Fe. Aclaró cuándo se utilizan los diferentes tratamiento para la enfermedad, dijo por qué es importante usar tapaboca, explicó la situación del Amba que hoy concentra más de 90% de los casos de coronavirus y aseguró que en Argentina la pandemia "es la oportunidad para un verdadero federalismo".

- Cuándo se utilizan las alternativas de tratamiento como el plasma de recuperados o la Dexametasona o el suero de caballo

- La enfermedad tienen distintas fases. Primero está el asintomático que al séptimo día está curado. Desde el primer día al séptimo ocurren dos cosas, el paciente se cura y no sintió nada o se complica. Cuando se complica empieza con problemas respiratorios, a veces una sensación de opresión en el pecho y más fiebre y vemos cuánto oxígeno tiene y si tiene menos de lo normal probablemente ya tenga una neumonía viral. Dos, tres o cuatro días después esa neumonía viral mejora sola o tiene una segunda peoría y el paciente ya tiene que ir a terapia intensiva y si sigue empeorando llega a fase tres cuando necesita respirador. El plasma serviría para la primera o segunda etapa de la enfermedad, cuando tengo síntomas y no quiero que progreso o cuando se pone un poco mal, falla oxigenación y ahí sería útil. Cuando se complica y pasa a terapia intensiva el plasma ya no es útil, porque llegamos tarde. Ahí es donde la dexametasona en una dosis intermedia ha rescatado entre un cuarto o un tercio de vidas de pacientes que iban a la muerte. Actúa en la fase final de la enfermedad. A nosotros como sociedad científica del Foro -de Medicina Clínica- creemos que también en la fase dos frenamos también un poco el proceso con la dexametasona, pero no está comprobado.

En la segunda fase actúa el plasma. Esta es una técnica antigua y no es nada nuevo, tenemos los sueros antiofídicos, son todos elementos biológicos. El problema es que tenemos que hacerlo científicamente y en el Ensayo Clínico y queremos sacar una regulación que se haga bajo un protocolo científico para demostrar su utilidad para hacer un uso masivo. Yo en lo particular estoy a favor, creo que funciona y digo que la gente tiene que donar. El suero de caballo actúa igual, en lugar de sacar anticuerpos de una persona que se curó, generar en los caballos que tienen una capacidad de crear anticuerpos muy específica y si eso funciona se puede hacer en sentido industrial. Se está haciendo una experiencia en Argentina y cuando lleguemos a 300 casos de ensayo clínico veremos. Pero sería el mismo principio inmunológico, son anticuerpos contra el virus y en teoría debería funcionar.

El plasma serviría para la primera o segunda etapa de la enfermedad

- ¿El plasma no tiene efectos adversos, salvo algunas indicaciones?

- Estamos colocando un elemento biológico en poca cantidad, pero pueden haber fenómenos alérgicos; pero es raro porque es una sola transfusión y se trata de que el anticuerpo sea lo más puro. No todos los recuperados son donantes. Tenemos que tener una persona con mucha cantidad de anticuerpos para donar y si tiene muchos puede donar varias veces.

- En marzo no se hablaba del suero, del plasma, de la dexametasona; la peleamos día a día contra esta enfermedad...

- Sacamos un documento en marzo desde la Sociedad Argentina de Medicina y del Foro de Medicina Clínica donde propugnamos estos tratamientos. Porque había evidencia en China y otros lados que estos tratamientos podían andar, lo que pasa es que la OMS no le daba validez.

- ¿Es cierto que los medicamentos para controlar la presión arterial podría ayudar en la prevención del coronavirus?

- Se armó mucho lío con esos remedios porque el virus tiene espículas que se meten en receptores en las vía aéreas que son los receptores de la enzima de conversión. Esos remedios que bajan la presión son bloqueantes de estos receptores. Hubo muchísima competencia sobre si a los hipertensos que toman estos remedios les iba a ir mejor o peor. No hay evidencia ni a favor ni en contra. Uno podría decir que si yo bloqueo la enzima de conversión podría no entrar; pero cuando yo hago eso otras enzimas generan esos receptores y va a terminar entrando. Esos fenómenos regulatorios inmunológicos son complejos. (...) Estamos a la merced del virus porque no tenemos tratamiento específico. El plasma y la dexametasona actúa cuando estoy un poco enfermo. No me permiten parar la pandemia.

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El Dr. Luis Cámara en la entrevista con Luis Mino en Aire de Santa Fe.

El Dr. Luis Cámara en la entrevista con Luis Mino en Aire de Santa Fe.

- En varias oportunidades la OMS dijo una cosa y luego otra, como por ejemplo con el uso del barbijo que primero dijo no y después sí. ¿Cómo ve a la OMS?

-Del tema de la OMS cuando termine la pandemia hablamos, pero van a tener que dar algunas respuestas y van a estar incómodos al darlas. Nosotros nos guiamos por la OMS, pero en algunas cosas hay que guiarse por otro lado. Yo creo que todos hemos cometido errores en la pandemia, yo reconozco que en enero pensé que quedaba en Asia y cuando vi los primeros casos en Europa dije me equivoqué.

-¿Qué pasó con el tema del uso de barbijo sí o no?

-Hay un error conceptual. Lo que acaban de decir todos, hace poco, es que lo más contagiador es cuando nos juntamos cuatro o cinco amigos a conversar, comer; el hecho de estar cerca en un lugar cerrado en contagiador. Obviamente el transporte es muy contagiador. Se decía que el contagio era por contacto: alguien tose, yo toco y después me pongo la mano en la lengua. Pero qué pasa, por qué el ambiente cerrado y varias personas hablando es complicado: las microgotas que largamos con la saliva no caen instantáneamente y hay microgotas que contienen virus y quedan en el ambiente, por eso la recomendación de que los lugares deben ser aireados. Esas microgotas generan una aerosolización. Tengo que estar un buen rato y si el ambiente está aerosolizado yo puedo respirar eso. Entra por la vía aérea, no solo por contacto. Ahí todo occidente comete un error: no nos pusimos barbijo de entrada. El virus también se elimina por materia fecal y puede quedar en el inodoro por muchos días y son núcleos de mucho contagio. En un virus que entra por varios lados y es muy perverso. La OMS tardó mucho en decir lo del barbijo. (...) Deberíamos usar barbijo, ahora que estamos en barrios difíciles donde hay mucho virus, hasta dentro de las casas porque si lo usan habría un 70%, 80% menos probabilidades de contagio en la familia.

Lo más contagiador es cuando nos juntamos cuatro o cinco amigos a conversar en un lugar cerrado

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- Usted en los último días dijo que el barbijo con suerte lo vamos a dejar de usar en Navidad.

- Creo que lo dije como una humorada, pero ya creo que no es una humorada. Nos vamos a tener que cuidar por mucho tiempo. Vamos a frenar esta crisis que tenemos en el Amba en dos o tres meses, pero el virus no se va.

- ¿Se va a ir cuando aparezca la vacuna?

-Es posible o en algún momento tenga tantas mutaciones que se vuelva inocente, pero en el medio va infectar a mucha gente y va a generar exceso de muertes. Es lo que no queremos que ocurra en Argentina. Nosotros estamos bárbaro. Eso sí, estamos pagando un precio social -y económico- enorme y duele mucho.

- No se tardó en ir a testear a barrios populares, villas, geriátricos, donde se sabíamos que si entraba el virus no había distanciamiento social.

- Si y no. Si uno lo ve y llegara a venir otra ola iríamos de entrada a los barrios, por eso sí; pero también te digo que no porque el esquema general es que yo estoy en el consultorio y espero que venga el paciente con una enfermedad. Dentro de eso cada intendencia puso un número de teléfono y avisaba los síntomas que se podían tener, siempre con la idea de que el paciente tiene que venir. Sirvió para mucha población, pero hay un grupo de pacientes que no vinieron. Probablemente porque tenían poco síntomas, no percibían la enfermedad, les dio miedo dejar su hogar, tenían miedo que lo aislen, no podría dar explicación de por qué un grupo grande no consultaron a pesar que había mucho expendio para su consulta. Ahí se armó el plan detectar, que se podría haber hecho 15 días antes, pero es muy original. Yo no espero que el virus venga a través de un paciente sino que vamos a buscar al virus. Todo ese cambio copernicano no era lo que desde afuera nos decían que teníamos que hacer. Los de afuera hablaban que el virus atacaba a los ancianos, no nos dijeron que la población vulnerable cnio problemas económicos iban a tener comportamientos diferentes. Recién ahora lo dicen y nosotros lo hicimos dos meses atrás. En América la enfermedad es diferente a Europa. En Europa ataca a los mayores, en América a los pobres, por eso tenemos una situación muy difícil, por las desigualdades sociosanitarias. Y en América la enfermedad no hace picos y baja, sino que se mantiene en el tiempo.

En Europa ataca a los mayores, en América a los pobres

- En Santa Fe estamos llevando una vida casi normal y en gran cantidad del país. Pero usted dijo vamos a tener para dos meses más.

- Hasta septiembre, agosto, o baje la cantidad de virus y se puedan liberar cosas en función de los números. El Amba tiene un problema estructural de 15 millones de habitantes para una ciudad que fue programada para 4 o 5 millones. Hay hacinamiento, problemas cloacales, problemas para conseguir agua. Un pobre en el campo en Santa Fe no va a tener coronavirus, un pobre ne el Amba va a tener coronavirus. Si uno vive en una ciudad o barrio carenciado la situación es difícil.

-En la BBC publicaron que vamos a necesitar más de una vacuna contra el coronavirus. ¿Habrá que tener un refuerzo? ¿Podrá llegar a finales de este año?

-Hay más de 100 proyectos de vacuna todo le mundo. Están desesperados porque habría que vacunar como mínimo a la mitad de la población del mundo. Estamos hablando de 3.500 millones de habitantes. Desde el punto de vista económico es un negocio infernal. Si hay que vacunarse dos veces no sé, no soy inmunólogo. Después vendrá la distribución y quién compra y quién no, eso es muy difícil. Pero no va a ser este año, la vamos a tener que pelear a la antigua. (...) Este año a nosotros no nos toca.

-Está el impacto en los chicos, la situación de inmovilidad, esa también otra parte de la enfermedad.

-No cabe duda pero qué podemos hacer. Hacer mil mecanismos para sobrellevar el mal trago, pero el mal trago lamentablemente existe.

- Tenemos una caja de herramientas con la cuarentena, aislamiento, testeos, rastreo, son elementos; pero no son los que eliminan la enfermedad.

-Se está programando muchos rastreos en barrios que estaban complicados se fueron bloqueando esos focos pero se fueron comprometiendo otros barrios, el conurbano es muy grande, son 12 millones de personas. Por esto se decidió hacer esta cuarentena para ralentizar la velocidad de contagios para dar defensas al sistema sanitario y frenar un poco la tasa de internación, que es el cuello de botella que esgrimía la gente del Gobierno de Buenos Aires que se iba a ver complicada.

- ¿El día a día va a definir el comienzo a clases?

- Creo que eso es muy difícil precisarlo ahora. En este territorio va a ser muy difícil, pero eso escapa a mis decisiones.

Estando en un país con francas dificultades económicas, tenemos un éxito de la baja mortalidad comparado con todos nuestros vecinos y aún con los países del primer mundo

-Va a ser una pena enorme no tomar nota de los cambios que nos dio el coronavirus. ¿Las sabremos aprovechar?

-Estamos en esta pelea de ahora, pero van a cambiar cosas del mundo. Para mía en algún aspecto van a ser positivas y otras regresivas. Eso de que las fronteras están cerradas y que se perdió la comunicación interhumana no me agrada. Ahora, si construimos una sociedad más justa, equitativa, mejoramos estándares de Salud. Me parece que en Argentina el tema de Salud va a estar en la agenda de cualquier presidente y eso es muy positivo porque ha sido muy olvidado en la última gestión y se revalorizó. Estando en un país con francas dificultades económicas, tenemos un éxito de la baja mortalidad comparado con todos nuestros vecinos y aún con los países del primer mundo. Si uno habla con un sanitarista va a decir que Holanda, Canadá e Inglaterra son los mejores sistemas de salud, pero queda un 20% de la población excluida.

- No tan difícil va a ser el 2020, como lo va a ser el 2021 que nos va a pegar duro

- Creo que el trabajo de los intendentes y gobernadores va a ser muy importante para tratar de reconstruir toda la trama social que va a estar alterada con esto y la respuesta local va a ser muy importante. Creo que el interior va tener que ser la respuesta del nuevo país. Ustedes están en mejores condiciones, tienen el aparato productivo, el campo. Habrá que volver a tratar de no tener flujo de gente que salga de la provincia y venga a esta ciudad porque nos complicamos más nosotros y ustedes pierden mano de obra. Creo que la respuesta va a tener que estar en el interior. Esta megalópolis tiene estos problemas. Está todo el país bien y nosotros estamos mal. El coronavirus sacó una gran foto.

Creo que el interior va tener que ser la respuesta del nuevo país

-La foto de que seguimos como en 1810 con la aduana centralizando todo en Buenos Aire y el federalismo no existía

-Creo que es una oportunidad para un verdadero federalismo. El país necesita que el interior mantenga toda la estructura porque acá la tenemos complicada por un tiempo. Ustedes tienen el aparato productor y gente con menos dificultades, limpios del virus y capacidad productiva. El trabajo de los intendentes y de los gobernadores me parece que va a ser fundamental para reconstruir la malla social y económica del país.

En el final de la entrevista, Cámera reconoció el trabajo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Litoral de Santa Fe, donde se encuentran profesionales con quienes comparte a diario su trabajo.

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