Un hecho polémico quedó registrado por las cámaras de seguridad de una carnicería de la localidad de Berisso, en donde se puede ver cómo una inspectora de Control Urbano vio cómo se le cayó un billete de mil pesos a una cliente y no dijo nada, sino que aprovechó la situación y decidió pisarlo, correrlo hacia el mostrador y quedarse con el dinero.
Al revisar las cámaras, los dueños se dieron cuenta de todo lo que había sucedido. Mientras la clienta hablaba, la inspectora tenía el billete bajo su suela. Luego de que la mujer que había ido a comprar se fue, hizo que se le cayó algo y se guardó la plata.
Si bien se ve claramente la cara de la mujer en el video, desde la Municipalidad no aclararon qué sucedió con la trabajadora, si se le aplicó una sanción o no.
Milagro en San Juan: se hacía el rengo para pedir dinero pero lo descubrieron caminando normal
En San Juan Capital, un automovilista se sorprendió al ver un verdadero “milagro”, luego de observar a un hombre que es conocido por su renguera y por pedir dinero en los semáforos, caminando completamente normal. Es por eso, que decidió tomar su teléfono y grabarlo.
El estafador, atrapado por la cámara, va todas las mañanas a la esquina de Avenida Libertador y Roger Balet, en San Juan Capital, según confirmó el Diario de Cuyo. Allí, con un cartel, en el que asegura que necesita ayuda económica para asistir su toda su familia, recorre las ventanillas de los autos pidiendo dinero.
Este recorrido siempre lo hace con su marcada “renguera” acompañándolo. Sin embargo, gracias a estas imágenes virales, los vecinos se dieron cuenta de que el rengo no es rengo.
Video: un albañil se olvidó de hacer una puerta y quedó atrapado en su propia construcción
Las redes sociales se convirtieron en la herramienta de los usuarios para dar a conocer o contar diferentes anécdotas. Hoy en día, todo queda grabado y es subido a las diferentes aplicaciones, como TikTok, y rápidamente, se hace viral. En las últimas horas, se dio a conocer un clip que mostraba cómo un albañil quedó atrapado en su propia construcción al no crear una puerta.
Mientras el albañil estaba muy tranquilo encargándose de la obra, se escucha una voz. “Chávez, ¿y la puerta?”, se le escuchó decir a su curioso compañero que se había asomado para ver cómo iba el trabajo. “¿Cuál puerta?”, respondió con inocencia el protagonista.
Luego de algunos segundos se percató que no había dejado el espacio para la puerta y se había quedado atrapado entre las cuatro paredes. Lejos de disculparse, solo atinó a decirle a su amigo que apague su cámara para que no “lo haga famoso”.
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