Una influencer hizo un desesperado pedido de ayuda a sus seguidores. Quenlin Blackwell les dijo a los usuarios que la siguen en TikTok que había comprado un sillón de 100 mil dólares y que no podía pagarlo. En su perfil de la red social china, donde tiene 7.9 millones de seguidores, Blackwell publicó un video llorando donde contó que había hecho una compra accidental mientras navegaba por el sitio web de una tienda de muebles.
De acuerdo al texto de su tiktok y la anécdota, Quen hizo una oferta de 100 mil dólares para adquirir este mueble como una simple broma, pero al ver el estado de cuenta de su tarjeta de crédito que había proporcionado a la página, se percató de que sí le había realizado el cargo y se horrorizó con el cobro total.
“Si tienes un millón de dólares, ¿podrías donar? Si tienes mil millones de dólares, ¿puedes dejarlo?”. ¿Me prestas un poco, por favor?”, dijo Blackwell. Sin embargo, muchos seguidores no creyeron su historia y pensaron que se trataba de una mentira.
El video titulado "No puedo respirar", se volvió viral y fue visto más de 7.4 millones de veces. Los usuarios de la red social en la sección de comentarios, criticaron a Blackwell y dijeron que estaban impresionados de que le pidiera a sus fans que le enviaran dinero.
"Chica que pone la información de la tarjeta como una broma, sí claro", "No, el hecho de que tu tarjeta no lo haya rechazado instantáneamente o haya congelado tu cuenta dice mucho sobre la cantidad de dinero que realmente tienes", "Qué descaro en pedir dinero, si literalmente gana más que todos", y "No me siento mal por la gente que tiene dinero para este tipo de bromas", son algunos mensajes que recibió.
Algunos aseguraron que se trataba de una simple broma porque nadie sería capaz de introducir datos personales por error y además, la tiktoker fijó un comentario en su clip que decía "Y el Oscar es para..." acompañado de un emoji de risa y llanto, el cual daría a entender que todo es falso.
"¿Así o más fingido todo? Obvio es broma", "Lo que uno hace para llamar la atención", " Sus lágrimas todas falsas, no puedo creer que le crean", o "¿Cómo puede bromar con algo poco creíble?", son las opiniones de aquellos que no creyeron en sus palabras.
En los comentarios, una usuaria le pidió que mostrara el sillón de 100 mil dólares para ver si el error por lo menos había valido la pena. La influencer aprovechó dicho comentario para subir otro video donde le contó a sus seguidores que la empresa no le iba a reembolsar el dinero. Y no, no mostró el sillón.
“Estoy a punto de vomitar porque sé que no me reembolsaron el dinero”, dijo antes de declarar que se estaba viendo en la necesidad de abrir una cuenta de OnlyFans para pagar el sillón. Días más tarde, Blackwell agregó un enlace a esta plataforma en su biografía de Instagram.



