Unión cayó 4-1 ante Vélez por la octava fecha de la Copa de la Liga. Luego de un partido muy intenso, con ida y vuelta, el Fortinero se quedó con los tres puntos gracias a los goles de De La Fuente, Bouzat, Orellano y Lucero, mientras que Franco Calderón anotó el tanto del Tatengue que se quedó sin el invicto en el torneo y en la próxima fecha enfrentará a Boca.
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El comienzo de partido para Unión debe ser la peor pesadilla para cualquier entrenador o cualquier equipo. De manera agresiva, fulgurante, Vélez se puso en ventaja a los siete minutos con un tanto de Hernán De La Fuente, su lateral derecho, quien finalizó una buena jugada colectiva.
Así como fue el marcador de punta quien empujó la pelota a la red, pudo haber sido otro de los cinco jugadores que Vélez puso en el área de Unión.
Antes del gol, el Fortinero había avisado con un cabezazo de Miguel Brizuela que dio en el travesaño, pero el Tatengue no supo reaccionar a tiempo. El equipo de Mauricio Pellegrino se llevó por delante desde el comienzo a Unión que no hacía pie y no podía contrarrestar el avance del equipo local. La habilidad y velocidad de los atacantes del equipo de Liniers no le permitía a la defensa del club santafesino fijar marcas y las llegadas al arco de Sebastián Moyano se podían producir desde cualquier sector.
El Rojiblanco respondió pocos minutos más tarde con un remate cruzado de Nicolás Peñailillo desde dentro del área pero no tuvo el destino deseado y se perdió apenas por arriba del travesaño.
Luego de poder igualar la intensidad de Vélez, Unión llegó al empate con una aparición oportuna de Franco Calderón. Luego de un centro de tiro libre de Ezequiel Cañete, la defensa del Fortinero no pudo despejar y la pelota le quedó servida al marcador central que definió con sutileza para poner el 1-1.
Luego del gol del visitante, los de Liniers volvieron a tomar las riendas del partido, pero la falta de precisión en los últimos metros le negaron la posibilidad de ponerse nuevamente en ventaja. No pudo sostener en el tiempo el comienzo inmejorable de partido.
Incluso Unión pudo ponerse en ventaja luego de un mal despeje de Lucas Hoyos que le dejó la pelota a Juanchón García a metros del arco. El goleador tatengue la empalmó de derecha y reventó el travesaño. La suerte no favoreció al equipo del Vasco Azconzábal.
Pero en los cinco minutos finales, el Fortinero se pondría 2-1. Como en el primer gol, luego de una jugada en la que participaron varios jugadores en el sector derecho, finalizó por la izquierda con una aparición de Agustín Bouzat que definió cruzado ante la salida de Moyano. El ex Defensa y Justicia volvía a darle la ventaja a su equipo en un partido electrizante, que tuvo un ritmo altísimo y una intensidad propia del fútbol europeo por los estilos que pregonan los equipos.
Segundo tiempo:
Obligado por el resultado parcial, Unión apretó a Vélez desde el comienzo de la segunda parte. Sin ningún tipo de respeto por el rival que tenía enfrente, la juventud del equipo tatengue se animó a jugar de tú a tú a uno de los mejores equipos de la Copa de la Liga.
La desfachatez de los jóvenes de Unión era superior –por momentos- a la disciplina del equipo de Pellegrino que aguantó el asedio del rival cerca de su área, ya con otra mentalidad, diferente a la que mostró en el primer tiempo.
El déficit del equipo de Juan Manuel Azconzábal seguía siendo traducir ese dominio o buenos momentos que se dan durante los partidos en el marcador. A pesar de la levantada en el segundo tiempo el partido continuaba 2-1 a favor de Vélez.
La intensidad nunca bajó, los equipos seguían jugando con mucho ritmo, pero el nivel del fútbol sí disminuyó con respecto a los primeros 45 minutos. Eso llevó a que el partido se torne agresivo, con faltas reiteradas y muchos golpes, cada uno más duro que el anterior. Empezaron a jugar al límite, algo que no le convenía a Unión que tenía que empatar.
Para definir el encuentro a su favor, Pellegrino mandó a la cancha a una de las grandes apariciones del fútbol argentinos en los últimos años: Luca Orellano. El joven atacante velezano, muy rápido y habilidoso con la pelota en los pies, le aportó más profundidad al ataque del local.
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Luego de un par de ocasiones en las que Unión pudo haber llegado al 2-2, Orellano encaró una contra y estiró la ventaja (3-1) a favor del Fortinero que saboreaba los tres puntos. Antes de poder siquiera reaccionar, Juan Martín Lucero –que también había ingresado en el complemento- puso el 4-1 tras otra buena jugada de Orellano que aportó la chispa perfecta a lo que fue un partido de alto voltaje en Liniers.
Fue un domingo negro para Unión que no solo vuelve a Santa Fe con las manos vacías, sino que perdió el invicto y puede complicarse el armado de la defensa en el próximo partido de la Copa de la Liga ante Boca luego de que Jonathan Galván se retirara lesionado y Franco Calderón vea la tarjeta roja. Azconzábal deberá ajustar todavía más detalles para capitalizar todo lo que genera su equipo, pero que no puede traducirlo en goles.
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