Un violento trasfondo es la escena que circunda un sangriento hecho que se conoció en la noche del miércoles. La empleada doméstica llegó a la vivienda y halló los cuerpos sin vida del matrimonio en avanzado estado de descomposición. Junto a ellos se encontraba el cuerpo de su hijo discapacitado.
En diálogo con Aire de Santa Fe Amalia, una de la vecina de la familia, contó que fue testigo de la macabra escena. Ingresó minutos después del hallazgo de los cuerpos.
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Amalia relató que entró a la vivienda y encontró al hijo de ambos. Un hombre de 33 años que está en silla de ruedas.
“Me preocupé por el nene. Estaba solo en la cama, parecía sin signos de vida pero cuando le digo Rodrigo, lo doy vuelta veo que estaba vivo. Envuelto en pis”.
Eran cerca de las 23 de anoche cuando Amalia se enfrentó con los cuerpos sin vida de la pareja. “Estaban los dos cuerpos bañados en sangre”, indicó agregó “arriba de un charco de sangre”.
Rafael Espino, de 62 años era empleado público. Se desempeñaba en la Junta Electoral Provincial y estaría con licencia psiquiátrica.
Mónica Rampazzo, tenía 57 años y era jubilada del Ministerio de Educación.
La casa del horror
Si bien se desconoce el momento de la muerte, ambos cadáveres ya se encontraban en estado de descomposición y presentaban signos de violencia.
A Amalia, la vecina le pareció haber visto al hombre por última vez el domingo a la mañana.
Hoy le resulta raro que no se encuentre el vehículo de la pareja: una Ford Ranger de color rojo.
La vecina asegura que la relación entre ambos era violenta. “Continuamente se escuchaban peleas, es presumible que un desenlace de estas características se pueda dar. Igualmente Amalia no descartó la intervención de un tercero”.
Amalia comentó que el hijo de la pareja de 33 años es parapléjico, no se puede comunicar pero interpreta lo que le dicen.
Al ser consultada sobre si hubo denuncia por violencia familiar, Amalia aclaró ” la mujer nunca lo denunció porque le tenía miedo”.
“Él era muy violento,la insultaba y ella gritaba. Se peleaban todo el tiempo. Por la contextura física de él siempre ganaba”.
Amalia concluyó “ la agarraba y la estampaba contra la pared. Los dos eran alcohólicos”.




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