Nieve, Malbec y termas calientes: las mejores experiencias para disfrutar de Mendoza en vacaciones de invierno
La provincia cuyana se posiciona como el destino estrella de la temporada con una oferta que combina picos nevados, piletas medicinales y los mejores caminos del vino.
Las agencias de viaje supeditan el ascenso definitivo hacia las Cuevas y el Cristo Redentor al despeje total de las calzadas por parte de Vialidad, garantizando la seguridad de las combis turísticas.
Mendoza fascina a los viajeros nacionales e internacionales en cualquier época del año, pero el invierno transforma por completo su geografía. Cuando las primeras nevadas tiñen de blanco las cumbres americanas, la provincia activa una cartelera imbatible de actividades culturales, gastronómicas y de pura adrenalina para garantizar unas vacaciones de invierno inolvidables.
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Qué hacer en la ciudad de Mendoza y los mejores caminos del vino
Para dar los primeros pasos en el destino, los recién llegados eligen el clásico City Tour. El famoso colectivo turístico bajo el sistema hop-on hop-off recorre los puntos históricos y los parques más importantes de la capital. Los pasajeros bajan en los atractivos de su interés y suben al siguiente con total libertad, una modalidad inteligente que optimiza el tiempo al máximo.
A solo 18 kilómetros de la capital, los viñedos de Luján de Cuyo invitan a sumergirse en la prestigiosa "Cuna del Malbec". Este distrito estratégico entrelaza bodegas de renombre internacional, gastronomía de pasos maridada con cosechas premium y postales memorables recortadas contra el imponente Cordón del Plata, conformando un menú irresistible para los días de frío.
Excursiones de alta montaña y relax en las termas de Cacheuta
Quienes prefieran sumar una dosis de aventura a sus vacaciones tienen en el Tour de Alta Montaña una de las excursiones más recomendadas de Mendoza. Se trata de una travesía de día completo que incluye traslados y guía especializado para recorrer algunos de los paisajes e hitos históricos y geográficos más emblemáticos de la cordillera, con paradas en puntos de interés destacados a lo largo del recorrido:
- Uspallata y Puente del Inca: paradas fundamentales para conocer las villas de montaña y las curiosas formaciones geológicas de la zona.
- Mirador del cerro Aconcagua: el punto panorámico ideal para fotografiar la cumbre más alta del hemisferio occidental.
- Las Cuevas y el Cristo Redentor: los vehículos trepan hasta el límite fronterizo con Chile siempre que las condiciones climáticas y la nieve lo permitan. Las agencias recuerdan que la tarifa del paseo no incluye el almuerzo ni los tickets de ingreso al Parque Provincial.
A mitad de camino de camino en la travesía de Alta Montaña se encuentra el dique Potrerillos que funciona como un anfiteatro natural rodeado de cumbre andinas. El paraje tienta a los visitantes con caminatas de diferente dificultad, descanso en cabañas rústicas y restaurantes tradicionales que sirven platos criollos calientes, ideales para templar el cuerpo tras las bajas temperaturas de la jornada.
Relax y confort en las termas de Cacheuta
Para quienes buscan una experiencia de bienestar, las Termas de Cacheuta son una parada imperdible. Ubicado a más de 1.200 metros sobre el nivel del mar, a orillas del río Mendoza y en plena precordillera, este destino aprovecha sus reconocidas vertientes de aguas termales con propiedades minerales para ofrecer un entorno ideal de descanso y conexión con la naturaleza.
El complejo combina piscinas de piedra con aguas termales, spa y espacios de relajación con propuestas de aventura, como senderos de trekking y puenting para los más audaces. Gracias a su clima seco y templado, puede disfrutarse durante todo el año, convirtiéndose en un refugio perfecto tanto para quienes buscan desconectar como para los amantes de las actividades al aire libre.






