Córdoba es famosa por sus encantadores pueblos turísticos, pero algunos de sus rincones más alejados guardan sorpresas inesperadas. Uno de ellos es Villa Tulumba, un pequeño pueblo que, gracias a su arquitectura colonial y su espíritu rural, fue reconocido como uno de los “pueblos más lindos del mundo” por la Organización Mundial del Turismo, ideal para una escapada de fin de semana.
Considerada un auténtico museo a cielo abierto, Villa Tulumba conserva su arquitectura tradicional intacta. Las casas de adobe, los techos de tejas rojas y los faroles antiguos transportan a los visitantes a tiempos pasados. Sus calles empedradas invitan a recorrer el pueblo sin apuro, disfrutando de cada rincón.
Escapada a Villa Tulumba, un pequeño pueblo de Córdoba
Declarada Poblado Histórico Nacional en 2022, la localidad mantiene el ambiente de los siglos XVII y XVIII, cuando era un centro comercial y social clave en el Camino Real. Este contexto histórico se refleja en cada detalle del pueblo, preservando una atmósfera única.
LEER MÁS ► Escapada a un campo de tulipanes que florece en primavera: dónde queda y cuánto sale
Entre los puntos más destacados de Villa Tulumba se encuentran la Iglesia de la Santísima Virgen del Rosario, inaugurada en 1892 por el religioso fray Mamerto Esquiú, y las antiguas casonas coloniales, como la de la familia Reynafé. Cada uno de estos sitios refleja el pasado de la villa, donde la fe, la historia y la arquitectura se entrelazan.
Tulumba no solo destaca por su patrimonio arquitectónico, sino también por la vivacidad de sus tradiciones. La Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora del Rosario es un evento destacado que refleja la fe y el espíritu comunitario de los habitantes del pueblo. Además, la festividad ofrece un vistazo a las costumbres más arraigadas del lugar.
LEER MÁS ► Escapada al Festival Mendocino del Lomo 2025: todo lo que tenés que saber, dónde y cuándo
Los productores locales, por su parte, invitan a los visitantes a conocer sus estancias, donde las prácticas agrícolas y ganaderas siguen siendo parte de la vida cotidiana. Aquí, el turismo no solo es una experiencia visual, sino también una oportunidad para conectarse con las tradiciones del campo cordobés.
El entorno natural de Villa Tulumba es otro de sus grandes atractivos. Rodeada por las sierras de Córdoba y el monte chaqueño, la villa se encuentra en un paisaje único, donde los cactus y la vegetación autóctona marcan el camino de acceso. Este escenario natural invita a la desconexión y al contacto directo con la naturaleza, haciendo de Tulumba el lugar ideal para quienes buscan paz y tranquilidad.
Te puede interesar



