Quienes buscan una escapada corta y rodeado de naturaleza, en la provincia de Córdoba se encuentra Los Molinos, un destino distinto. Este pequeño pueblo serrano se ubica en la antesala del Valle de Calamuchita, a solo 55 kilómetros de la ciudad capital cordobesa, con accesos directos por la Ruta Provincial 5 y la Ruta Nacional 36.
Los Molinos conserva un ritmo calmo, con calles angostas, casas bajas y una comunidad que mantiene vivas las costumbres del interior. Sus cerca de 400 habitantes combinan actividades rurales con el turismo, que creció sin alterar la identidad del lugar.
Escapada con plena naturaleza, agua y silencio en Los Molinos
El gran protagonista del pueblo es el Dique Los Molinos, un espejo de agua rodeado de sierras que funciona como Reserva Natural y Zona de Protección Ambiental. El lago permite actividades recreativas sin motor, ideales para quienes buscan contacto directo con la naturaleza.
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La pesca del pejerrey, la natación y los deportes náuticos livianos conviven con amplios espacios para descansar, tomar mate y contemplar el paisaje. El entorno invita a bajar el ritmo y disfrutar del aire serrano sin multitudes.
Qué hacer en Los Molinos: cultura y paseos cortos
Además del dique, el pueblo ofrece recorridos simples pero cargados de historia y espiritualidad. Todo queda cerca y se puede recorrer a pie o en caminatas breves.
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Entre los puntos más visitados se destacan:
- La Iglesia Museo Los Molinos, con objetos y relatos del pasado local.
- La Casa de Nazareth, vinculada a la historia religiosa del pueblo.
- La Gruta de la Virgen del Seminario, un espacio de recogimiento en plena naturaleza.
- La costanera del río Los Molinos, ideal para paseos al atardecer.
- El Dique La Quintana, una alternativa más tranquila para explorar.
Un destino simple, auténtico y cada vez más buscado
Los Molinos seduce sin promesas exageradas. Propone descanso real, paisajes abiertos y una experiencia auténtica, lejos de los circuitos turísticos masivos. Para una escapada de fin de semana o unos días de desconexión total, este pueblo escondido de Córdoba se consolida como una opción que vale la pena descubrir.
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