El oasis secreto de Santiago del Estero, un pueblo entre manantiales, arroyos y montañas para hacer trekking

Esta villa turística invita a desconectar a través del senderismo al Cerro de la Cruz, circuitos de mountain bike, reservas naturales y misteriosos yacimientos rupestres.

El ascenso al Cerro de la Cruz se consolida como la travesía favorita de los excursionistas que buscan panorámicas completas sobre la villa turística y sus laderas verdes.

El ascenso al Cerro de la Cruz se consolida como la travesía favorita de los excursionistas que buscan panorámicas completas sobre la villa turística y sus laderas verdes.

La provincia de Santiago del Estero es reconocida por las aguas termales de Río Hondo, pero más allá de sus célebres termas, guarda rincones poco explorados que sorprenden por su paisaje y su propuesta aventurera. Entre ellos se encuentra Villa La Punta, una pintoresca localidad del departamento Choya.

Con sus calles tranquilas y su ritmo pausado, el pueblo invita a bajar la velocidad y adentrarse en una geografía accidentada que pide dejar el auto, calzarse las botas de montaña y salir a explorar. El destino se convierte así en un punto de partida ideal para quienes buscan combinar la calma de un poblado rural con el desafío de actividades al aire libre, en un entorno natural todavía alejado de los circuitos del turismo masivo.

Senderismo, Cerro de la Cruz y turismo aventura en las Sierras de Guasayán

Las Sierras de Guasayán cuenta con una particularidad biológica que impresiona. A diferencia de las zonas más áridas, múltiples manantiales subterráneos y pequeños cursos de agua brotan de la tierra para alimentar una vegetación tupida y exuberante. Este oasis natural modifica el aire del entorno y genera un ambiente idóneo para las disciplinas de montaña.

El turismo activo encuentra en Villa La Punta un abanico interminable de alternativas para explorar a pie, a caballo o sobre dos ruedas:

  • Ascenso al Cerro de la Cruz: este cerro representa el desafío favorito de los caminantes. El sendero serpentea entre laderas boscosas hasta alcanzar la cumbre, donde los viajeros obtienen vistas panorámicas deslumbrantes sobre todo el valle y la serranía.
  • Circuitos de Mountain Bike: los ciclistas aprovechan la red de huellas y caminos rurales que trepan las sierras. La actividad permite pedalear entre tramos de sombras, cruzar arroyos mansos y escuchar el canto constante de la avifauna local.
  • Travesías en la Reserva Natural Provincial: diversos guías locales organizan caminatas y cabalgatas para internarse en los sectores mejor conservados del ecosistema. Los visitantes recorren quebradas profundas y descubren la flora autóctona en un estado de conservación impecable.

Además, la riqueza biológica del área convirtió a las serranías en un refugio clave para la fauna silvestre. Diversas organizaciones ornitológicas distinguieron a la zona como Área Importante para la Conservación de las Aves (AICA). Múltiples observadores de aves llegan cada año con sus binoculares para catalogar decenas de especies nativas que habitan entre las copas de los árboles.

Petroglifos y arte rupestre: el legado ancestral oculto en la piedra

El atractivo de Villa La Punta excede ampliamente la belleza de sus bosques y arroyos. Las laderas montañosas cobijan un invalorable patrimonio arqueológico que testimonia la presencia de las comunidades originarias que dominaron la región siglos antes de la llegada de los españoles.

Los aventureros que recorren las quebradas descubren valiosos petroglifos y pinturas rupestres plasmados en los paredones de piedra. Entre los yacimientos más destacados reconocidos por los organismos de patrimonio sobresalen los siguientes puntos:

  • Paredones de Puerta Chiquita: estos aleros rocosos exhiben grabados milenarios que reflejan la cosmovisión y los ritos de los antiguos habitantes de Guasayán.
  • Quebrada de la Casa del Tigre: una formación geológica impactante que resguarda trazos sobre roca en un entorno de vegetación espesa.
  • Quebrada de las Marcas: este rincón arqueológico guarda muestras de arte precolombino conservadas gracias al resguardo natural que brindan las elevaciones de la sierra.

Estas manifestaciones artísticas convierten cada caminata en una verdadera lección de historia al aire libre, permitiendo que los excursionistas conecten con las raíces ancestrales del territorio santiagueño mientras disfrutan del recorrido.

Villa La Punta, en las Sierras de Guasayán, combina senderos de montaña, naturaleza exuberante y vestigios de arte rupestre en uno de los destinos menos conocidos de Santiago del Estero.

Villa La Punta, en las Sierras de Guasayán, combina senderos de montaña, naturaleza exuberante y vestigios de arte rupestre en uno de los destinos menos conocidos de Santiago del Estero.

Guía práctica de viajes a Villa La Punta: distancias, rutas y alojamiento

Planear una escapada a este paraíso serrano resulta sencillo gracias a su buena conectividad terrestre con las principales ciudades de la región. El poblado dispone de hospedajes sencillos, comedores regionales con gastronomía típica y guías locales que orientan a los viajeros sobre las mejores rutas de senderismo.

Para organizar la llegada en vehículo particular, los automovilistas deben tener en cuenta las siguientes distancias de referencia:

  • Desde Santiago del Estero Capital: se ubica a solo 148 kilómetros hacia el sudoeste. Para arribar, los conductores avanzan por la Ruta Nacional 64 y empalman con las rutas provinciales que conducen directamente al casco urbano.
  • Desde Las Termas de Río Hondo: dista a aproximadamente 167 kilómetros, lo que permite combinar las aguas termales con jornadas de senderismo e historia en un mismo itinerario de fin de semana.

Villa La Punta propone una desconexión absoluta del estrés urbano. La combinación de aire puro, silencio serrano, senderos desafiantes y la calidez de su gente ubican a este rincón de Guasayán en el radar de las escapadas imperdibles para el turismo regional.

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