Alejadas en el mapa, perdidas en bahías calmas, desconocidas y no tenidas en cuenta por las agencias de viajes y la publicidad, aún existen en la provincia de Buenos Aires, algunas playas vírgenes con muy poco turismo.
No te olvides de seguirnos en Google Noticias para mantenerte informado
El litoral atlántico bonaerense tiene 1200 kilómetros de playas, de un total de 4.725 Km. en todo el país. Buenos Aires es la provincia con más costa del territorio. Relacionado históricamente con el horizonte pampeano, la tranquera y la tierra, el mar se ha mostrado distante para el habitante de estas regiones. A pesar de esto, algunos pioneros han abierto caminos en busca de la frescura marítima y han elegido desarrollar su vida a orillas del mar en aldeas muy pequeñas, muchas de ellas en formación, pero dueñas de playas desérticas, donde la soledad es la única compañía. El mismo deseo de incomunicarse voluntariamente lo sienten aquellos que viven al lado de las pocas lagunas vírgenes de este mapa populoso que esconde tesoros.
LOS ÁNGELES
Los Ángeles, al sur de Necochea, tiene 20 habitantes estables. La Chiquita, en el partido de Villarino, apenas 4. Pocitos en Patagones (Patagonia Bonaerense), 40. Estos pueblos están en formación y visitarlos constituye una experiencia de reencuentro con el silencio. Se trata en todos los casos de destinos para personas con un espíritu de la aventura adquirido, que no teman a la soledad y el polvo.
Apenas 20 personas viven fuera de temporada en esta reserva natural del silencio, donde las poquísimas casas estás recostadas sobre los médanos. Se da en este balneario un capricho criollo pocas veces visto. Se unen el campo con el mar, es común ver pastar vacas y caballos en las dunas, con el mar de fondo.
La playa es amplia y una pequeña bahía separa el sector balneario de uno de rocas, donde se destaca "La Cueva del Tigre", un refugio natural que la fuerza del mar erosionó y fue usado como escondite por un legendario bandido rural, el "Tigre del Quequén".
LA CHIQUITA
Se la conoce como la playa más solitaria de Buenos Aires. Está en el meridional Partido de Villarino, en la entrada a la Patagonia. Se llega por Ruta Nacional 3, hasta la altura de la localidad de Hilario Ascasubi (Km. 793), aquí un camino de tierra consolidado de 70 kilómetros que atraviesa un salitral desemboca en esta playa desolada, de gran impacto visual.
POCITOS
Atravesando el Río Colorado y siguiendo por la ruta nacional 3, se entra a la Patagonia Bonaerense, un territorio que tiene los mismos atractivos naturales que presenta la región más al sur. En el kilómetro 918 (Partido de Patagones), se accede a un camino consolidado de 30 kms. que lleva a esta localidad de apenas 40 habitantes que en la intimidad no desean que esta comarca sea conocida.
Tienen buenas razones: en las cristalinas aguas que mojan la orilla crecen las mejores ostras de la costa argentina. Así como en otros lugares se ofrece una picada de salame y queso, en Pocitos ofrecen ostras. La particularidad de esta playa es la coloración del agua, de un tono verdoso turquesa que salpica a una pequeña bahía con arena calcárea blanca. La imagen remite a una postal del caribe, pero el encanto surge de saber que estamos al sur de Buenos Aires.
Temas
Te puede interesar





