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MUNDO | Reino Unido |

Tenía tos y goteo nasal, fue al médico y murió de repente: "Dijeron que en una hora estaría en casa"

Jason Da Costa murió a los 50 años sin saber que sufría una rara condición nunca diagnosticada. Salió a hablar su hija y prepara su homenaje.

Jason Da Costa estaba sufriendo de tos fuerte durante más de dos años, y le habían diagnosticado que la causa era que la mucosidad de la parte posterior de la cavidad nasal pasaba a la garganta. Vivía con normalidad, hasta que un día fue al médico y murió de repente.

"Dijeron que en una hora estaría en casa", se lamenta su hija, después de la respuesta desconcertante que recibió la familia de los médicos que lo atendieron. Hoy quiso contar su verdad, cuando el tiempo le permitió abrirse.

Claro está, luego se supo que su muerte inesperada se debía a una condición no diagnosticada.

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Jason Da Costa murió de manera repentina a los 50 años de un ataque al corazón.

Jason Da Costa murió de manera repentina a los 50 años de un ataque al corazón.

La extraña muerte

Jason, quien vivía con su esposa en Singleton, un pueblo de Lancashire, Reino Unido. Era padre de cuatro hijos. Después del episodio repentino que causó un infarto, luego se supo que había estado viviendo con una afección cardíaca.

La familia recuerda el episodio sucedido en plena pandemia en mayo de 2020, cuando el padre tenía previsto salir a pedalear un rato por la tarde-

"Sucedió de la noche a la mañana, estaba bien y había planeado ir a dar un paseo en bicicleta. Luego recibí una llamada de su esposa a las 17 para decirme que había que llamar a una ambulancia porque mi papá tuvo un infarto", recuerda su hija Madeline Da Costa el momento perturbador con LancsLive.

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Da Costa era muy activo: andaba en bicicleta y montaba a caballo.

Da Costa era muy activo: andaba en bicicleta y montaba a caballo.

“Conduje hasta su casa con un amigo y llamamos al hospital Hospital Blackpool Victoria. Dijeron que estaba en una cirugía para colocarle un stent en el corazón y que teníamos que esperar a que saliera para que pudiera dar su consentimiento para compartir la información", relata.

Y continúa: "Se suponía que en una hora estaría afuera, así que dejé a mi amigo en su casa y fui con el auto hasta casa de mi madre".

La peor noticia en pandemia

Justamente cuando estaba en la casa con su madre llegó el llamado que nadie desea recibir: "Desde el hospital avisaban que desafortunadamente no sobrevivió", recuerda todavía conmovida.

Después de recibir la noticia devastadora e inesperada, al tiempo se supo que Jason no vivía con un goteo posnasal, sino que había estado viviendo con una enfermedad cardíaca durante varios años.

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Madeline junto a su padre, antes de la trágica muerte.

Madeline junto a su padre, antes de la trágica muerte.

El momento de la muerte de Jason coincidió con la pandemia de coronavirus y una cantidad de restricciones impuestas en lugares públicos, como hospitales.

Madeline, de 22 años, revela: "Fue duro no poder despedirme, pero fue bueno haberlo visto la semana anterior. Desde el hospital preguntaron si queríamos verlo, pero creo que es porque trabajaba para el NHS (Servicio Nacional de Salud)".

De hecho, Da Costa fue el director de información de Liverpool University Hospitals NHS Foundation Trust, un puesto con sede en Blackpool. Los colegas lo describieron en su momento como "más grande que la vida" y un "gran amigo".

"Fue un shock para todos. Era un hombre activo, no iba al gimnasio todo el tiempo ni nada, pero disfrutaba de andar en bicicleta, montar a caballo y acampar", señala.

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Jason Da Costa fue el director de información de Liverpool University Hospitals NHS Foundation Trust

Jason Da Costa fue el director de información de Liverpool University Hospitals NHS Foundation Trust

Salto en paracaídas en memoria de su padre

Jason vivió en Manchester hasta que Madeline cumplió 12 años, cuando se mudó a Lancashire y la pareja se hizo más cercana.

Ahora, Madeline completará un salto en paracaídas en memoria de su padre y para recaudar dinero para la Fundación Británica del Corazón, algo que sintió que no podía hacer antes.

"Por todo eso quedé con trastorno de estrés postraumático. Fue repentino y difícil de procesar", marca la joven dejando en claro que el tiempo puede curar heridas, pero deja huella.

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Jason Da Costa en uno de sus viajes de trabajo. Pensaba que tenía una simple tos.

Jason Da Costa en uno de sus viajes de trabajo. Pensaba que tenía una simple tos.

Dos años después la hija sintió que podía finalmente contar lo sucedido y recordar a su papá, por lo que decidió recaudar dinero y ayudar a otros de alguna manera a través de la página de GoFundMe de Madeline.

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