Estados Unidos avanza con una propuesta para terminar con la neutralidad de la red
Esta normativa podría finalizar el 14 de diciembre, fecha en la que se votará el plan presentado por Ajit Pai, presidente de la FCC, para desregular el sistema y dar paso a la era de “las dos Internets”.
Te podría interesar
La comisión está conformada por tres republicanos y dos demócratas, por lo que no hay dudas sobre la aplicación del nuevo reglamento. Trump expresó su oposición a la neutralidad en la red en 2014, antes incluso de que entraran en vigor las nuevas reglas.
Pai afirmó que su propuesta evitará que los gobiernos estatales y locales creen sus propias normas de neutralidad, porque el servicio de internet es “de forma inherente un servicio interestatal”. Lo más probable es que la medida ate de manos a los estados y ciudades gobernados por demócratas que estén evaluando sus propios planes para proteger la igualdad de acceso de los consumidores a los contenidos en la red.
“La FCC no se dedicará más al negocio de microgestionar modelos de negocio y prohibir de manera preventiva servicios, aplicaciones y productos que podrían ser procompetitivos”, dijo Pai en una entrevista. “Solo deberíamos fijar reglas para que compañías de todo tipo en cada sector compitan y dejen que los consumidores decidan quién gana o pierde”, agregó.
Tom Wheeler, que dirigió la FCC en tiempos de Obama y defendió las reglas de neutralidad, calificó los planes como “una farsa vergonzosa y una traición. Incluso para esta FCC y su liderazgo, esta propuesta lleva la hipocresía a nuevos niveles”.
La polémica medida permitiría que los proveedores de banda ancha -Verizon, Comcast o AT&T, en Estados Unidos- puedan modificar la velocidad de conexión dependiente del portal que esté visitando el cliente. También se baraja que se cobren cuotas “extra” para acceder a un nivel superior de velocidad. Por ejemplo, para mirar streaming de videos en YouTube, Netflix o Flow, se podría cobrar un extra al abono de Internet normal.
Las principales empresas de tecnología, como Facebook, Amazon, Google y Netflix se oponen a esta medida, que los afectaría a ellos pero también a los usuarios. Para ellos, y varias organizaciones que los paoyan, esta medida podría favorecer prácticas anticonsumo, incluyendo el bloqueo, pago o la baja de velocidad para que la gente deje de consumir determinados servicios.
Para que se entienda, en criollo: esto permitiría que una empresa que ofrece videos Online haga que Netflix funcione lento -o que haya que pagar un extra- para que los consumidores vean los contenidos en su plataforma y no en la de su competidor.
Fuente: https://tn.com.ar



