A fines de mayo de 2020, después de 65 días de encierro, Susana Giménez armó sus valijas, contrató un avión privado y se trasladó a Punta del Este, donde tiene una espectacular chacra a la que llamó "La Mary", en honor a la película que realizó en 1974 junto a Carlos Monzón.
En aquel entonces, la diva fue muy cuestionada por la gente, ya que huyó del país en plena cuarentena social, preventiva y obligatoria por el coronavirus. Sin embargo, una vez que pisó suelo uruguayo se comunicó con un programa de TV para explicar el porqué de su decisión.
“Tengo residencia porque tengo casa acá, personal que pagar, animales y estaba muy preocupada. Me parece que después de 65 días encerrada en mi casa sola, tenía derecho a venir acá. Yo soy muy solitaria. Nunca me aburro, pero que mis perros no me reconozcan... cuando llegué dos no me dieron pelota y casi me muero del corazón. Tengo personal acá, tengo jardinero, casero, la gente tiene que cobrar. Aparte yo me sé cuidar sola y sé muy bien lo que tengo que hacer”, expresó en diálogo con TN.
Ahora, dos años después, Susana sigue instaladísima en el país vecino, donde tiene hecha la ciudadanía. Cansada de las críticas que recibe por haber abandonado la Argentina, donde realizó su impresionante carrera, compartió un video en sus redes donde explicó el motivo que la llevó a no querer regresar a su casona de Barrio Parque, en la Ciudad de Buenos Aires.
“Mi vida en La Mary es esto: paz, naturaleza, alegría”, aseguró en Instagram. Varios de sus seguidores le demostraron su apoyo y la felicitaron por haber priorizado su salud mental. “Estás en un lugar soñado, te merecés lo mejor”, le dijeron.
A sus 78, Susana prioriza el bienestar, y sabe que lo conseguirá rodeada de sus mascotas, que le brindan un amor incondicional.






