El primer sábado de octubre de cada año, desde 2015, la ciudad de Rosario vive la Marcha del Orgullo, una multitudinaria manifestación donde lo festivo, las carrozas, el glitter, la música y lxs colores se combinan con consignas políticas potentes. Pibas, pibes, pibis le dan su mayor volumen a la celebración de la libertad sexual. “Estamos hartes”, grita la convocatoria de este año, en la que se espera entre 40 y 50 mil personas, un cálculo que surge de la propia Coordinadora Orgullo Rosario, donde confluyen más de 40 organizaciones de diversidad sexual, partidos políticos, sindicatos y otras organizaciones. Antes de la marcha habrá una feria, en la Plaza Libertad (Mitre y Pasco), desde donde saldrá -puntual, a las 17- la movilización que llegará al Monumento, donde habrá un festival que contará con un cierre de Chocolate Remix, Ayelén Beker y La Lucero.
El reclamo del colectivo travesti trans es protagónico, y este año se centra en una reparación histórica para las de violencia institucional en democracia de ese colectivo. El nombre de Alejandra Ironici, la activista trans que fue asesinada en agosto en Santa Fe, sonará fuerte en la marcha, junto a los reclamos contra la violencia machista e institucional, y por la falta de políticas públicas que lleguen efectivamente a todo el colectivo.
"El documento que se leerá al final será fuerte. Estamos hartes de la falta de respuestas del Estado en sus distintos niveles. Hay un déficit de la democracia con el colectivo LGTBQI+", expresó Manuel López, sociólogo, militante político e integrante de la Coordinadora. ¿Qué quieren decir todas letras de la sigla? Lésbico, gay, travesti, transexual, bisexual, queer, intersex y el más indica que hay otras identidades posibles.
Fiesta y reclamo. ¿Siempre fue así? En 1996 hubo una primera marcha, que convocó el Colectivo Arco Iris, como corolario del Primer Encuentro Nacional de Minorías Sexuales (así se denominó entonces), con la presencia de Carlos Jáuregui. A partir del año 2000, hubo otras manifestaciones, siempre el 28 de junio, pero el frío jugaba una mala pasada. Así lo cuenta Mariana González, de la organización VOX, también integrante de la Coordinadora Orgullo Rosario. “Estoy en la organización desde hace 20 años, vi cómo se iniciaron, se venían realizando desde los años 90, con muy poca gente y muy pocos recursos porque pocos y pocas se animaban a marchar, a mostrarse o a visibilizarse. Era el 28 de junio, que conmemora la revuelta de Stonewall, que conmemora la reacción frente a la represión policial en un bar de la comunidad en Nueva York”, cuenta la activista, quien rememora “acá se padecía mucho el frío, más que nada porque muchas chicas, muchas travestis, querían mostrarse producidas, con pocas ropas, salir a expresar su identidad montadas”. La fecha, en el hemisferio norte, corresponde al verano. Decidieron hacerla el primer sábado de octubre.
Fernando Rey también integra la Coordinadora, y es dirigente de Patria Grande. Investigó la historia de la marcha del Orgullo en la ciudad y cuenta que hasta 2005, eran marchas con poca convocatoria, generalmente a cargo de organizaciones como Vox. “En 2006 se hizo en Santa Fe y todo el colectivo de Rosario fue hasta allá”, rememora. La bisagra fue la lucha por el matrimonio igualitario. “En 2010 empezó una dinámica de crecimiento, empezó a organizar la marcha un recambio generacional del colectivo de disidencia y se amplificó dentro de partidos políticos y organizaciones sociales”, planteó Rey. Las expectativas para esta edición están fundadas: “Desde 2015 hasta ahora no hay marcha que no crezca en un 50 por ciento en relación al anterior. La del año pasado fue de 30 mil”, manifiesta.
¿Por qué y cómo se convirtió en la marcha masiva de hoy? “El matrimonio igualitario fue importante para el auge y la ola del movimiento feminista, que vino después y también fue muy importante para la masificación de marchas del orgullo. Hay una retroalimentación de manifestaciones y agendas, no sin tensiones, porque las hay, que se fue retroalimentando y masificando y terminó haciendo que en 2015 la marcha del orgullo de Rosario, que organizamos 5 o 6 organizaciones de diversidad convocara a unas 3000 personas. Ahora están participando unas 60 organizaciones”, sigue contando.
La Coordinadora Orgullo de Rosario nació en 2015. “Antes la marcha de Rosario se organizaba en torno al Área de la Diversidad de la Municipalidad y Vox, impulsado por algunas organizaciones más viejas. Esta dinámica asamblearia, participativa, amplia y con la presencia de sindicatos, partidos políticos, nació entonces”, planteó. Les activistas se plantearon “salir a buscar al colectivo” que no participaba. “Es una de las marchas más políticas del país, a pesar del crecimiento tan masivo, de la fiesta, de las carrozas, no pierde el contenido político de demanda, de reclamo, con documentos muy políticos”, asegura.
Mariana González subraya que esa marcha se fue diseminando en localidades más pequeñas. “En la actualidad y desde hace algunos años se han ido creando, formando, o armando otras marchas en pueblos vecinos a Rosario y en localidades muy chicas, lo que muestra, por un lado, la posibilidad de visibilizarse y, por otro lado, animarse a salir en sus lugares, donde muchas veces todavía hay temor. Les jóvenes se han animado y eso es bueno. En la provincia de Santa Fe tenemos un montón de marchas”, cuenta.
Por su parte, el periodista marica Martín Paoltroni suma que “hubo toda una generación que llegó al activismo de la diversidad sexual con un montón de derechos conquistados pero con la idea de que eso hay que defenderlo en la calle. Hubo una apertura muy importante de la identidad, de pensarse no binarie o género fluido. Ese día de la marcha es el día en el que podés ser quien sos. Es algo que deberíamos poder ser todo el año, pero cuando les preguntás a les jóvenes que asisten, te responden eso, que allí pueden ser quienes quieren ser, a diferencia de lo que pasa, por ejemplo, en la escuela”.




