Madres que se plantan: “El aceite de cannabis le cambió la vida a mi hijo”
“En mi caso particular, venimos de un mal diagnóstico durante 7 años. Recién en octubre de 2017 determinaron que no era un retraso madurativo, sino Asperger. En ese momento, mi nene estaba totalmente desconectado de la realidad. Pero lo empecé a tratar con aceite de cannabis y hoy vamos al cine, él va a la escuela, cambia figuritas. El aceite de cannabis le cambió la vida, y por ende a mí también“, relató.
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Es por eso que este miércoles, Prieto fue parte del grupo que, junto a otras siete madres, se presentó en los Tribunales Federales de Rosario para elevar una acción de amparo y una medida cautelar con tres puntos fundamentales: que el Estado Nacional suministre las diferentes medicinas cannábicas que los niños utilizan, de cepas identificables, que se les permita el autocultivo y la rotación de plantas en sus domicilios particulares sin que se las criminalice y que se declare la inconstitucionalidad de los artículos de la ley 23.737, de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes, que tienen relación con la penalización del cultivo y la tenencia de drogas.
“El amparo que presentamos busca que el Estado pueda proveernos de la medicina para nuestros hijos. Y que, hasta entonces, nos permitan autocultivar y así tener la materia prima que necesitamos para el aceite de cannabis que necesitan nuestros chicos“, explicó Carina y agregó que “a cualquier paciente no se le puede dar cualquier aceite: el que yo le doy se cromatiza en la Facultad de Bioquímica y tiene cierto nivel de THC”.
“Cualquier persona puede ver en el expediente cómo se compone cada aceite en cada caso. Son ocho niños con ocho diagnósticos diferentes y ocho composiciones diferentes de aceites. Presentamos el expediente con nombre, apellido y domicilio porque queremos hacer todo de manera responsable“, argumentó.
Carina contó que, por inconvenientes con el cultivo, en abril se quedó por unos días sin aceite: “En ese momento, Juan Cruz volvió a foja cero. Volvió a desconectarse, a gatear, fue un retroceso total”, recordó con angustia, y dijo también que llegó a exponerse “a situaciones muy peligrosas” para conseguir las flores o las semillas para poder cultivar para su hijo. Esas son las situaciones que las madres que llevan adelante esta iniciativa buscan evitar para el futuro.




