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Sociedad

La macabra historia detrás del “Petiso Orejudo”

Uno de los asesinos más jóvenes de la historia Argentina.

Cayetano Santos Godino, conocido como “Petiso Orejudo”, permanece aún en la memoria de los argentinos.

Se hizo conocido debido a la serie  de asesinatos que cometió. Los registros policiales lo catalogaron como uno de los primero asesino en serie del país.

Su historia se hizo muy famosa ya que no solo asesinó, sino que torturó e incluso quemó a niños pequeños. Comenzando desde muy pequeños su ola de crímenes.

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Santos Godino nació en Buenos Aires un 31 de octubre de 1896. Fue criado en el de una familia problemática, donde existan maltratos de parte de su padre.

Esto marcó su futuro tan violento, fue un joven rebelde y sin sentimientos, que más tarde se convertiría en una de las mentes más macabras de la historia argentina.

Comenzó su vida delictiva con pequeños pelitos y robos pero en 1906 fue cuando cobró su primera víctima María Rosa Frace de tres años, la intentó estrangular pero al ver que no moría la enterró viva, cubriéndola de tierra y latas que encontró por la zona.

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Desde allí fue sospechoso de varios ataques que terminar con la vida de pequeños pero salió impune de varias acusaciones ya que era menor de edad.

Más tarde con solo 20 años cometió el espeluznante  récord de 11  asesinatos en un año.

Tenía un modus operandi para cometer sus crímenes, luego al asegurarse que estaba muertos les clavaba clavos como un marca personal.

Muchos psicólogos que analizan el comportamiento criminal, toma esta marca como un muestra de lo psicópata que era. Ya que además de esta marca, el “Petiso Orejudo” volvía  la escenas del crimen o asistía a los funerales de sus víctimas.

Tras ser detenido confesó varios de sus crímenes. En noviembre de 1914 el juez en lo penal de sentencia Dr. Ramos Mejía absolvió a Godino considerándolo penalmente irresponsable y ordenó remitir las actuaciones al Juzgado en lo civil para formalizar su internación por tiempo indefinido y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes.

Pero tiempo después tuvo que ser trasladado al hospital fue condenado a la Penitenciaria Nacional por atacar al personal sanitario.

En 1923 fue trasladado al Penal de Ushuaia , conocido como “la Cárcel del Fin del Mundo”, donde permaneció hasta su muerte el 15 de noviembre de 1944.

Se presume que murió a causa de una hemorragia interna causada por un proceso ulceroso gastroduodenal, pero se sabe que había sido maltratado y, con frecuencia, violentado sexualmente.

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Otros rumores dicen que murió a manos de otros reclusos debido a que Godino, asesinó a un gato que  era la mascota del penal.

El “Petizo Orejudo” quedo en la memoria  de aquellos que lo vivieron y de los que no por la brutalidad de sus crímenes.

Hoy en día es parte de la historia policial de la  Argentina y quedará registrado como el primer asesino en serio  que tuvo nuestro país.

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