Por día nacen siete bebés de niñas menores de 15 años en Argentina y cada cada seis minutos una adolescente da a luz, según un estudio de Unicef. En octubre, el Estado argentino reconoció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Washington D.C.) haber vulnerado los derechos de Lucía, el caso testigo presentado sobre la situación en el país. Lucía es la niña de 11 años embarazada por una violación que durante un mes no tuvo acceso a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) y fue obligada a parir.
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Ahora, el Colectivo de Mujeres Organizadas de Corrientes reclama ante el Ministerio de Salud local el acceso al aborto no punible, algo que el Código Penal contempla hace ya casi 100 años en caso de peligro para la vida de la madre o de violación.
En este momento, en la localidad de Santa Rosa, hay una niña de 11 años que fue abusada por su primo de 18 años y ahora cursa un embarazo de cinco meses. El colectivo denuncia que “dilataron los procesos y no le permiten acceder al aborto no punible”, en campañas a través de redes sociales.
La mamá de la víctima presentó la denuncia en octubre pasado, cuando se enteró del embarazo producto de “reiterados abusos” -el último de los cuales fue cometido en agosto último, indicaron fuentes judiciales. La nena reconoció a un primo de 18 años como su abusador, al declarar en cámara Gesell en la ciudad correntina de Saladas.
Según indicaron fuentes judiciales a Télam, la familia de la niña no pidió autorización para la interrupción legal del embarazo y pasó a estar al cuidado de una abuela. En Corrientes nacen diez bebes por día cuyas madres tienen entre 15 y 19 años y cada tres días una niña de entre 10 y 14 años da a luz.
El acusado se negó a declarar y seguirá detenido. El caso es tramitado en la fiscalía Correccional, de Instrucción y de Menores de la localidad de Santa Rosa, a cargo de Carlos Daniel Lezcano, quien a su vez, dio lugar a la intervención de un asesor y un juez de Menores.
Una provincia que se niega al protocolo ILE
“Estoy de acuerdo con que Corrientes sea una provincia Pro-Vida”, afirmaba el Ministro de Salud local Ricardo Cardozo durante una entrevista en agosto. Sus palabras surgieron dos días después de que se conociera el caso de una adolescente abusada y embarazada por su padrastro que pidió un aborto legal y le fue rechazado.
“¿Entonces para que en Corrientes se realice una ILE debe intervenir un juez?”, le preguntó la editora de género Mariana Iglesias. “Sí, sino no se hace la ILE”, contestó. En esa provincia, siete de cada diez embarazos de chicas entre 15 y 19 años son ni deseados ni buscados. Y la mayoría producto de violaciones.
De acuerdo con los datos oficiales, en 2017 los indicadores de salud materno infantil señalaban que el promedio nacional de muertes maternas era de 2,9 por cada 10 mil nacidos vivos. En Corrientes, esa tasa fue de 6,0. Es decir, el doble del promedio nacional. La fuente de las cifras es la Dirección de Estadísticas e Información en Salud del Ministerio de Salud de la Nación.
A pesar de que el ministro Ginés González García actualizó el Protocolo de aborto no punible, provincias como Tucumán, Formosa, San Juan, Santiago del Estero y Corrientes se mantendrán sin protocolo propio y sin adherir al nacional. Mientras tanto, uno de los principales hospitales públicos correntinos realiza publicaciones religiosas en sus redes sociales oficiales.
¿Adopción prenatal?
Este caso de la niña de 11 años no es aislado. En agosto de este mismo año, una adolescente de 17 años solicitó la interrupción de un embarazo producto de las violaciones sufridas por su padrastro. En el hospital se lo negaron y un fallo inédito ordenó una “adopción prenatal”.
La joven de Paso de los Libres llegó en marzo con un pedido claro: ILE. La adolescente ya tenia una hija de dos años, también producto de una violacion, y llegó al nosocomio con 23 semanas de gestación. La Justicia le otorgó la intervención pero las organizaciones feministas sostuvieron que la joven cambió de opinión tras conversaciones con el equipo.
Sin embargo, tampoco queria tener ningún tipo de contacto con la futura bebé o de repensar su decisión. Frente a esa situación, la jueza Marta Rut Lagarreta decidió otorgarle la adopción del neonato. "No quiero ver al bebe al momento del nacimiento, quiero que este la familia adoptante presente para evitar que el bebé quede conmigo", sostuvo la adolescente ante la justicia.
Por primera vez en Argentina, un no nacido fue adoptado desde el vientre lo cual lo convirtió en un precedente polémico.
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