lunes 17 de mayo de 2021
Sociedad Europa | diseñadores | moda

Con ADN argento: las historias de dos diseñadoras que pisan fuerte en Europa

Ellas son Clara Pinto y Romina Fochesatto, quienes se desarrollan profesionalmente en Londres. Una nueva generación de creativas argentinas dejan su marca registrada en el exterior.

Clara Pinto y Romina Fochesatto estudiaron diseño de indumentaria en Argentina, pero decidieron hacer su carrera profesional en Europa. Si hay algo que tiene este país son excelentes diseñadores y una nueva generación de creativas en el Reino Unido tiene ADN argento.

Clara tiene 31 años y es de la zona norte de Buenos Aires. Estudió tres años en la Facultad de Diseño y Urbanismo en la UBA. Luego se cambió a Bellas Artes y estudió dos años pintura. Su madre es artista, por lo que entendía la dinámica en el circuito del arte y rápidamente empezó a mostrar su trabajo, "pero no estaba muy madurado", contó a Aire Digital.

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La diseñadora argentina Clara Pinto combina el arte y la moda en sus colecciones.

La diseñadora argentina Clara Pinto combina el arte y la moda en sus colecciones.

"Lo que me pasaba con la pintura era que es un medio demasiado directo, era inevitable mostrar mi emocionalidad crudamente y no me gustó lo que vi, me asustó un poco", se sinceró. Así que decidió volver a estudiar indumentaria y encontró una asociación llamada Biblioteca de la Mujer.

Se trata de un terciario en Capital Federal con muy pocos alumnos. Según ella, es una institución muy vieja que se relaciona con el hacer, la moldería y el producto. Era una escuela para que las mujeres aprendan a coser y confeccionar, y tiene la particularidad de que cuenta con profesores excepcionales como Marina de Caro y Delia Cancela, una reconocida artista pop y diseñadora de modas argentina.

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Vestidos de una colección de la diseñadora Clara Pinto.

Vestidos de una colección de la diseñadora Clara Pinto.

Se puso la carrera al hombro y la hizo "como un soldado hasta llegar a Delia, que daba el tercer año", contó. En su clase salió como una de las mejores por eso Cancela la contactó y empezaron a trabajar juntas paralelamente: "nada muy relacionado a la moda, me invitaba a eventos y todo, pero era básicamente ayudarla con la computadora y ese tipo de cosas", contó.

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"Teníamos una relación muy especial, me motivó mucho a llegar acá, y me contó toda su historia porque ella en los 80' tuvo mucho éxito en París, en Londres, mucho Vogue y mucha fiesta con grandes diseñadores como Kenzo. Se relacionó con mucha gente que ahora son los número uno de la industria", se explayó. Para ella era un proceso muy interesante "porque era un canal directo a lo que me esperaba, me apadrinó y me direccionó", aseguró.

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Clara Pinto vive en Londres desde los 25 años.

Clara Pinto vive en Londres desde los 25 años.

También trabajaba con Juan Hernández Daels, un diseñador de mucho renombre que estudió en La Academia de Modas de Amberes, "trataba de tener la mayor cantidad de herramientas para poder ir a Londres más capacitada", dijo. Se graduó con 25 años y a los dos días se fue para el Reino Unido a comenzar un camino con todo lo aprendido.

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Eligió Europa porque quería trabajar en las grandes marcas, "mi ansiedad no me dejaba morir sin estar en ese mundo", aseguró. En la moda hay varias capitales, como Nueva York, París, Milán, y cada una tiene sus características. Por ejemplo París "es muy estructurado", pero "Londres es más alterno, como mi trabajo, hay mucho más espacio para la creatividad", aseguró Clara, y por eso la eligió como la ciudad donde quería vivir y trabajar.

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Para Pinto, Londres es menos estructurada que otras capitales de la moda, y por eso eligió ese lugar para mostrar su arte.

Para Pinto, Londres es menos estructurada que otras capitales de la moda, y por eso eligió ese lugar para mostrar su arte.

Los primeros momentos al llegar fueron difíciles. "Era la primera vez que salía de la estructura de mi país, donde la gente hablaba como yo, entendía cómo funciona todo, y tenía un apoyo emocional alto. Cuando estas solo en un país donde todo es diferente, al principio cuesta mucho", relató.

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Además en Londres hay un sistema muy prolijo donde los estudiantes de diseño tienen un año de licencia para trabajar en pasantías y residencias, como parte de la universidad. Los extranjeros no tienen ese aval. Pero Clara no se dejó abatir por eso y pidió trabajo a "todo el mundo" hasta que consiguió la primera pasantía con una diseñadora danesa.

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Pinto trabajó en marcas como Peter Pilotto, pero luego decidió dedicarse a su propia marca.

Pinto trabajó en marcas como Peter Pilotto, pero luego decidió dedicarse a su propia marca.

Luego trabajó en la marca Peter Pilotto, lo que le abrió muchas puertas y contactos, pero le hizo ver también que trabajar en una marca no era lo que más le gustaba, que no era su camino naturalmente. "Los tiempos de la moda son muy agotantes. Así que empecé a viajar, a conectarme con mi trabajo, y volví a hacer mis colecciones cuando estaba en Islandia", relató.

Esa colección fue seleccionada para estar en la fundación del diseñador Alexander McQueen, un sueño cumplido para ella porque era su referente máximo. Le brindaron un espacio y la ayudan con su trabajo. Hoy en día tiene un estudio en el este de Londres, presenta una colección anual y a raíz de eso trabaja con los clientes a medida en los textiles y los conceptos que desarrolló, "diseñamos con la persona para que se sienta cómoda y feliz", contó.

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Trabaja con los clientes a medida en los textiles y los conceptos que desarrolló en la colección.

Trabaja con los clientes a medida en los textiles y los conceptos que desarrolló en la colección.

Considera que en Londres hay mucha competencia, pero también un gran mercado. "Hay nicho para todo pero hay que estar despierto. Todo cambia muy rápido y lo de McQueen me ayudó un montón para entender la industria", dijo y concluyó en que "aunque hay mucha competencia, mi trabajo nunca fue parecido al de otra persona, así que no lo veo como una amenaza. Considero que voy lento pero cumpliendo las metas. El éxito no es de un día para el otro, pero voy en camino", concluyó la joven.

Romina Fochesatto, la diseñadora de vestidos de bodas

Romina tiene 38 años, es de Chajarí y estudió Diseño de Alta Costura en el instituto de Roberto Piazza en la ciudad de Santa Fe. Luego se capacitó en Asesoría en Imagen en Rosario, y también en moldería industrial. Durante todos esos años al mismo tiempo estudiaba para ser modista con una profesional de Chajarí, y cuando se vino a vivir a Santa Fe comenzó a trabajar con una modista de novias y vestidos a medida.

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Romina Fochesatto comenzó su carrera de diseñadora en Santa Fe.

Romina Fochesatto comenzó su carrera de diseñadora en Santa Fe.

Después de varios años trabajando en Santa Fe decidió mudarse a Buenos Aires, donde vivió cinco años. Además realizó una capacitación organizada por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, que fomentaba el diseño inspirado en lo original y local de Argentina.

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"Fue súper nutritiva e interesante para mi formación, éramos 12 diseñadores recorriendo el país y tratando de tomar recursos regionales para volcar a nuestras colecciones. Eso me abrió la puerta a muchos contactos y también la experiencia de trabajar con el diseño más creativo y con foco en la identidad propia", relató la joven en conversación con Aire Digital.

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Fochesatto se especializa en vestidos de novia.

Fochesatto se especializa en vestidos de novia.

En esos tiempos hizo una producción de fotos que llegó a la mirada de Mey Felgueras, la directora de revista Nubilis, líder en tendencias en vestidos de novia e ideas para casamientos. "Ella se enamoró de mi trabajo, empezamos a trabajar juntas en producciones en la revista, lo que me enfocó en las novias y me dio mucha llegada a nivel nacional", relató.

En el 2019 tuvo la posibilidad de mudarse a Europa. Con su ciudadanía italiana pudo ir a trabajar al Reino Unido. Actualmente esa posibilidad se cerró debido al Brexit, pero ella se mudó justo a tiempo. "Comencé a hacer contactos y conocidos cuando vine a visitar a mi mejor amiga que vive acá. Me enamoré de las oportunidades y posibilidades, además de la historia. Soy muy fan de la época medieval y renacentista", relató.

En Argentina le iba muy bien, pero consideró que para su carrera Europa es el foco más nutritivo, donde están las mejores academias de diseño y de técnicas de alta costura en general. "No fue fácil la decisión al principio, me tuve que entrenar en el idioma, los primeros seis meses empecé a estudiar cursos de conversación y me enfoqué en mejorar mi inglés", dijo.

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Cuando llegó al Reino Unido le costó adaptarse por el idioma, así que dedicó los primeros meses a perfeccionar su inglés.

Cuando llegó al Reino Unido le costó adaptarse por el idioma, así que dedicó los primeros meses a perfeccionar su inglés.

Actualmente tiene su marca registrada y se dedica a eso. Trabajó para tiendas y locales de ropa de allá, pero al mismo tiempo empezó a promocionar su trabajo en revistas nupciales locales y eso le abrió puertas a conocer a otros profesionales de la industrial. Con la pandemia las bodas no estuvieron permitidas durante un año, pero aprovechó ese tiempo para estudiar bordado, algo que tenía pendiente.

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Quedó finalista en la competencia de bordado organizada por Hand & Lock, una casa que hace los bordados para la Reina Isabel y toda la familia Real. Eso la ayudó a sentirse más segura y pisar más fuerte. "Considero que estoy recién empezando, me falta mucho camino por recorrer, pero avancé muchísimo desde que llegué", aseguró la joven.

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La joven quedó finalista en la competencia de bordado organizada por Hand & Lock, una casa que hace los bordados para la familia Real.

La joven quedó finalista en la competencia de bordado organizada por Hand & Lock, una casa que hace los bordados para la familia Real.

El "lockdown" o cuarentena, en el Reino Unido está próxima a terminar y la joven está trabajando a pleno por estos días. Tiene pactadas producciones de fotos y vestidos de novias para las celebraciones que comenzarán en mayo cuando todo vuelva a la normalidad.

"Realmente estar en el Reino Unido es un mundo de oportunidades, las casa de alta costura más importantes están en Europa", explicó Romina. "Hay muchos diseñadores talentosos, y eso hace que todos estemos trabajando muy duro para poder alcanzar el nivel de excelencia que se requiere para tener un lugar en la industria", agregó.

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Fochesatto consideró que en Europa

Fochesatto consideró que en Europa "hay muchos diseñadores talentosos, y eso hace que todos estemos trabajando muy duro para poder alcanzar el nivel de excelencia que se requiere para tener un lugar en la industria".

Es por este nivel de exigencia que todos los profesionales quieren mejorar sus técnicas y buscar la originalidad e identidad necesaria para distinguirse, "es todo un desafío y es un gran incentivo para seguir", concluyó la diseñadora.