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Sociedad

ARA San Juan: el mensaje que el tripulante santafesino dejó para su esposa sin saber que no iba a regresar

Itatí Leguizamón no esperaba el calvario por el que iba a tener que pasar cuando se despidió de Germán Suárez, el sonarista de ARA San Juan, a su partida a Ushuaia antes de que se embarcara en el submarino.

En el año que ha transcurrido desde la última comunicación que se tuvo con la nave, el 15 de noviembre de 2017 a las 7.30 de la mañana, sólo un documento íntimo que Germán le preparó por sorpresa ha mitigado su falta.

El día anterior a su marcha, el sonarista le grabó un vídeo que para ella adquiriría magnitud. “Te quiero filmar un video por estos días que no voy a estar, para que me puedas ver, para que me puedas escuchar…”, empieza Germán.

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El vídeo, que no se ha publicado en ningún medio por deseo de Leguizamón, sigue: “Decirte (…) que te amo con todo mi corazón, que sos una persona muy valiosa, que sos una persona hermosa y que ruego a Dios que esa persona hermosa que sos la empieces de a poco a descubrir en ti misma, que tengas fuerzas, que reces, que tengas fe y que no te preocupes, yo estoy bien, haciendo lo que me gusta”. El pequeño clip es el último en el que él le dice que la quiere.

 

Itatí es natural de Formosa, mientras que Germán nació y creció en Santa Fe. Ambos se conocieron, se enamoraron y vivían en Mar del Plata hasta su partida y la desaparición del submarino. Después de eso, Itatí decidió mudarse a Buenos Aires y empezar de nuevo. Mandó todas sus pertenencias a casa de sus suegros, de vuelta a Santa Fe, y sólo conservó con ella una remera, la que llevaba puesta el día en que se conocieron.

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Cuando el mar se tragó el ARA San Juan, ahora hace 365 días, Itatí fue una de las familiares más combativas. En seguida criticó la poca información que se proporcionaba a las familias y al papel que tuvo la Armada. Eso le hizo levantar el recelo de algunos allegados de los tripulantes, que tiempo más tarde acabaron dándole la razón.

 

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