Sociedad
Compartía su embarazo en las redes y murió en la cesárea
Vanessa Fernández Arango estaba feliz: tras dos embarazos ectópicos (donde el óvulo fecundado se implanta fuera del útero), y gracias a una inseminación artificial, finalmente estaba embarazada. “Este es el principio del fin. El principio de sentir la vida y el fin del sufrimiento”, escribía en sus redes sociales. Había decidido compartir su embarazo con otras parejas que tuviesen dificultades para concebir pero 38 semanas después, su marido anunció que Vanessa había fallecido en la cesárea.