Las palabras del mandatario tuvieron lugar en el marco de la entrevista que le realizó Santiago Del Moro y hacían referencia al fallido traspaso de mando en diciembre de 2015, cuando CFK se negó a concurrir a su asunción presidencial.
Para el mandatario, los pre candidatos Esteban Bullrich y Gladys González que enfrentarán a Cristina en la provincia de Buenos Aires “harán una buena elección”, y argumentó: “No se trata de mi Gobierno, sino de que el cambio que decidimos va en serio: con la cabeza y con el corazón”.
En ese sentido le pidió confianza a la gente y volvió a reiterar que lo mejor está por venir. “El país va a crecer más el año que viene, porque mucha gente va a apostar por nuestro futuro y va a venir y va crear más empleo. Vamos a plantear mejoras en la calidad institucionalidad, mejorar la educación, una reforma tributaria para que no maten al ciudadano cuando quiere salir adelante. Nadie creyéndose los dueños de la verdad y del poder”, sostuvo.
Por otra parte, se refirió a su vínculo con la gobernadora María Eugenia Vidal y aseguró “no tener celos” de su alta imagen positiva. “Soy su mayor admirador, es lo que mejor le ha pasado a la provincia en muchos años”. Al ser consultado sobre si le gustaría que lo reemplace en la Casa Rosada, expresó: “Tiene las condiciones de ser lo que quiera”.
“Con Lilita fue un encuentro maravilloso en la vida, ahora tenemos una relación de confianza. Yo la entiendo y ella me entiende”.
El Presidente reiteró su promesa de que en 2019 terminará su mandato con una inflación de un dígito, y que “la meta es el 17 por ciento para este año, y el año que viene de 8 a 12”.
“Mi misión es liberar a los argentinos de la pobreza para que puedan tener mejores oportunidades y puedan acceder a ellas. Estamos en el camino de un cambio correcto. Cuando llegué a Boca decían que iba a hacer un club para ricos y lo convertimos en una institución popular”, agregó.
Fuente www.bigbangnews.com




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