Una nueva proyección ubica al río Paraná en Santa Fe por encima de los cinco metros antes de noviembre
El pronóstico de organismos nacionales ubica al Paraná en 5,16 metros para el 27 de octubre en el puerto santafesino. Los factores que influyen en la tendencia creciente del Paraná y cómo inciden las lluvias y la regulación de las represas.
El pronóstico de organismos nacionales ubica al Paraná en 5,16 metros para el 27 de octubre en el puerto santafesino.
El río Paraná podría superar los cinco metros en el puerto de Santa Fe antes de que llegue noviembre, según una actualización del pronóstico hidrométrico del Instituto Nacional del Agua (INA), con base en datos de Prefectura Naval, que estima una altura en la capital provincial en 5,16 metros para el 27 de octubre. Esa cifra pondría al río 14 centímetros por abajo del nivel de alerta, que es 5,30.
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La proyección se elabora en el ámbito del Ministerio de Economía de la Nación, a través de la Secretaría de Obras Hidráulicas, la Subsecretaría de Recursos Hídricos y el INA. El informe reúne estimaciones sobre la evolución del nivel del Paraná en distintos puertos del país.
El dato prolonga la tendencia ascendente que AIRE reporta desde comienzos de octubre. Según la medición de Prefectura Naval Argentina de este miércoles al mediodía, el Paraná estaba en 3,55 metros en el puerto, mientras que para el 20 de octubre el INA proyecta una altura de 4,05 metros.
La tendencia para el 27 de octubre marca un incremento más pronunciado. Desde los 3,55 metros registrados este miércoles, el nivel central pasaría a 5,16 metros en dos semanas, una diferencia de 1,61 metros. Entre el pronóstico del 20 de octubre y la tendencia para la semana siguiente, el incremento sería de 1,11 metros.
La tendencia prevista se refuerza en un contexto de lluvias intensas en distintos sectores de la cuenca del Paraná, con aportes desde el sur de Brasil, Paraguay y el río Iguazú.
En el puerto de Santa Fe, el nivel de alerta está establecido en 5,30 metros y el de evacuación, en 5,70. La tendencia del INA para el 27 de octubre contempla un rango de entre 4,70 y 5,50 metros: el extremo superior se ubicaría 20 centímetros por encima de la primera marca, aunque todavía por debajo del nivel de evacuación.
Corrientes y Reconquista, dos referencias para seguir la creciente del Paraná
Las proyecciones para Corrientes y Reconquista permiten seguir la evolución del Paraná aguas arriba y funcionan como referencia para estimar qué puede ocurrir en puertos ubicados más al sur, como el de Santa Fe. Según explicó Pablo Lucero, el experto en clima de AIRE, la evolución de los niveles en esas ciudades ayuda a interpretar cómo avanza la creciente y aporta elementos para analizar las próximas proyecciones en la capital provincial.
Los datos muestran diferencias en la evolución prevista para ambos puertos. Mientras Corrientes tendría su mayor altura el 20 de octubre y luego mostraría una tendencia descendente, Reconquista mantendría un rumbo ascendente durante la semana siguiente.
En Corrientes, el nivel registrado el 13 de octubre fue de 5,32 metros. Para el 20, el INA proyecta una estimación central de 7,31 metros, con un mínimo posible de 6,75 y un máximo de 7,55. El valor central superaría el nivel de evacuación en ese puerto, establecido en 7 metros.
Para el 27 de octubre, en cambio, la tendencia central en Corrientes desciende a 6,38 metros, con un rango de entre 5,80 y 6,60 metros. Es decir, el escenario central muestra una baja respecto del valor proyectado para una semana antes.
En Reconquista, en el norte de la provincia de Santa Fe, el panorama es diferente. El nivel registrado el 13 de octubre fue de 4,25 metros, y la proyección central para el 20 de octubre alcanza los 6,09 metros. Ese valor superaría el nivel de evacuación de 5,30 establecido para ese puerto.
La tendencia para el 27 de octubre ubica la altura central en 6,38 metros, con un rango de entre 6 y 6,80 metros. A diferencia de Corrientes, el escenario central en Reconquista seguiría en aumento y se mantendría por encima del nivel de evacuación.
Las diferencias entre los niveles y los tiempos previstos en cada puerto permiten seguir la evolución de la creciente aguas abajo, aunque cabe aclarar que cada tramo responde a sus propias condiciones hidrológicas.
Las lluvias en la cuenca, detrás de la creciente
El aumento del nivel del Paraná se produce en un contexto de lluvias intensas en distintos sectores de su cuenca, especialmente en el sur de Brasil, Paraguay y las regiones vinculadas al río Iguazú y al Paraná superior.
Según informó AIRE este martes, durante los primeros 13 días de octubre se habían acumulado entre 300 y 400 milímetros de lluvia en las zonas de la represa de Itaipú y del río Iguazú. Además, los pronósticos contemplaban nuevas precipitaciones para los días siguientes.
El aporte de agua de esas regiones se incorpora al sistema del Paraná y contribuye a explicar la tendencia creciente observada aguas abajo. El río Paraguay también suma caudales provenientes de otros afluentes, entre ellos los ríos Pilcomayo y Bermejo.
Uno de los efectos más visibles de las precipitaciones se registró en el río Iguazú, que superó el nivel de evacuación en Puerto Iguazú y que este martes aportaba alrededor de 13.000 metros cúbicos por segundo al Paraná.
Por eso, la evolución de las lluvias y de los caudales que aportan los distintos afluentes en el noreste argentino será determinante a la hora de evaluar el impacto en los puertos aguas abajo.
Cómo trabajan Itaipú y Yacyretá para amortiguar la creciente
Las represas de Itaipú y Yacyretá cumplen un papel importante en la regulación del caudal del Paraná. En un contexto de crecientes, las maniobras de operación pueden permitir que una parte del agua entrante quede temporalmente retenida en los embalses, lo que amortigua el volumen que continúa por el río.
Según informó Pablo Lucero en diálogo con Luis Mino en AIRE, los datos de operación mostraron que, este martes, Itaipú recibió alrededor de 16.000 metros cúbicos por segundo y erogó más de 13.000. Esa diferencia representaba una retención cercana a los 3.000 metros cúbicos por segundo.
En Yacyretá, por su parte, ingresaron unos 23.600 metros cúbicos por segundo y salieron aproximadamente 22.900. La diferencia también contribuye a amortiguar parte del caudal que llegaba desde aguas arriba.
Para disponer de margen de regulación, ambas represas realizaron maniobras previas sobre el nivel de sus embalses. En el caso de Yacyretá, se había comenzado a bajar el nivel del lago a mediados de septiembre, mientras que Itaipú había reducido previamente el suyo para contar con capacidad de almacenamiento frente al aumento de los aportes.
Estas maniobras no eliminan la creciente ni impiden que el río aumente su nivel aguas abajo. Su efecto consiste en amortiguar parte del caudal que circula por el sistema. Por eso, las lluvias acumuladas, los aportes de los afluentes y la operación de las represas son variables que deben analizarse en conjunto al seguir la proyección para Santa Fe.
Con las lluvias y los aportes de agua de la cuenca como factores centrales, la tendencia del INA ubica al Paraná en Santa Fe por encima de los cinco metros para el 27 de octubre. La evolución de los niveles en Corrientes y Reconquista, junto con los próximos datos de caudales y operación de las represas, permitirá seguir cómo se configura el escenario para la capital provincial.












