Una capilla necesita crecer para ayudar a más familias: la campaña solidaria del padre Axel en Colastiné Norte
La capilla Santos Ángeles Custodios impulsa una campaña para ampliar sus instalaciones. El proyecto busca sumar espacios para talleres, mejorar la cocina y fortalecer la asistencia social a una comunidad que enfrenta necesidades cada vez mayores.
El padre Axel impulsa una campaña solidaria para recaudar $50 millones y ampliar la capilla Santos Ángeles Custodios, en Colastiné Norte.
La capilla Santos Ángeles Custodios, ubicada a la altura del kilómetro cero de la ruta provincial 1, en la zona del Bañado de Colastiné Norte, necesita ampliar sus instalaciones para seguir acompañando a las familias del barrio. Con ese objetivo, el padre Axel Arguinchona impulsa una campaña solidaria para recaudar fondos y construir nuevos espacios destinados a la asistencia social, la formación y la vida comunitaria.
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En diálogo con Ahora Vengo Sábados de AIRE, el padre Axel explicó que la capilla lleva 32 años en el barrio y que, con el paso del tiempo, las actividades crecieron hasta superar la capacidad de sus instalaciones. Allí, además de la catequesis y la administración de los sacramentos, ofrecen copa de leche, comida para chicos y adultos, y talleres de cocina, panadería y costura.
“Este es un barrio muy populoso. Está lleno de casas, de familias, gente con escasos recursos y gente que tiene trabajo, pero igualmente no alcanza por las cosas de todos los días”, describió.
Para el padre Axel, la tarea de la Iglesia no se limita a la evangelización. “Siempre en la Iglesia decimos que no hay evangelización plena sin promoción humana”, expresó. Esa mirada es la que sostiene el trabajo cotidiano de la comunidad y la necesidad de contar con más espacio para responder a las demandas de los vecinos.
Una campaña para recaudar $50 millones y ampliar la capilla
La campaña se organiza a través de un bono contribución que busca reunir $50 millones para financiar la primera etapa de la obra. Para eso, pusieron a la venta 2.500 bonos a $20.000 cada uno, con nueve premios.
El proyecto contempla ampliar el salón que funciona detrás de la capilla, construir un nuevo espacio en la planta alta y trasladar los baños a un sector exterior, pegado al edificio. La modificación permitirá liberar lugar en la cocina y mejorar las condiciones para preparar y distribuir alimentos.
Durante la recorrida que realizó AIRE por el lugar, el padre Axel contó que ya habían despejado el salón para comenzar con los trabajos. Según explicó, la obra empezó el lunes y la expectativa era avanzar hasta completar el techo del primer piso.
“Nos ha quedado chico”, resumió sobre el espacio actual. Y explicó que sumar metros cuadrados no es solamente una cuestión edilicia: significa poder sostener las actividades que ya funcionan y poner en marcha otras nuevas.
“En los espacios que son para la evangelización, para la promoción humana, es muy necesario que se multipliquen”, señaló.
El sacerdote destacó también la respuesta de los santafesinos ante la campaña. “Santa Fe está respondiendo de una manera maravillosa. Muchísima gente nos está acompañando”, afirmó.
En ese acompañamiento encuentra un impulso para continuar, incluso en un contexto económico complejo. “No está fácil la situación, pero justamente cuando más difícil es y son cosas necesarias para la gente, se nota más la providencia divina y la gente también contribuye y es muy generosa”, sostuvo.
Talleres, alimentos y un espacio para acompañar a los vecinos
La ampliación permitirá mejorar el funcionamiento de las actividades que hoy se desarrollan en la capilla. Además de la catequesis semanal y la copa de leche, la comunidad brinda comida a chicos y adultos, y lleva adelante talleres que buscan ofrecer herramientas para desarrollar capacidades y generar oportunidades laborales.
Entre las propuestas están los talleres de cocina y costura. El padre Axel explicó que quienes participan no solo se acercan para aprender, sino que también construyen un vínculo con el lugar y lo sienten propio.
“Cuando la gente se apropia desde el corazón del lugar, además de lo que aprende, necesita un lugar cálido, un lugar que le brinde esa calidez del corazón y que sea bello, que sea funcional”, expresó.
La intención es sumar más actividades. El sacerdote mencionó, por ejemplo, la posibilidad de organizar un grupo o taller de oración. Para eso, necesitan espacios que permitan recibir a las personas y desarrollar las propuestas sin que todas tengan que compartir un único salón.
“Cuanto más espacio tenemos, también vamos a poder brindar más servicios a la comunidad”, afirmó. Incluso expresó el deseo de que, una vez terminada esta etapa, el lugar vuelva a quedar chico como consecuencia de la llegada de más vecinos y del crecimiento de las iniciativas.
La ampliación también busca mejorar las condiciones de la cocina. Al trasladar los baños fuera de ese sector, podrán disponer de más superficie para preparar alimentos y atender a quienes se acercan en busca de ayuda.
La asistencia llega a 300 familias y las necesidades aumentan
El trabajo de la capilla forma parte de una tarea social más amplia que desarrolla la parroquia. Según detalló el padre Axel, desde el centro de Cáritas atienden actualmente a 300 familias en todo el ejido parroquial.
En la zona de la capilla, la cantidad de personas que reciben alimentos varía: algunos días son 40, otros 50 y, en ocasiones, llegan a 60. Pero la ayuda no se limita a la comida. También reciben a personas que necesitan ropa, acompañamiento o simplemente un lugar donde hablar y ser escuchadas.
La pastoral de la escucha es otra de las tareas que impulsa la comunidad. Actualmente, parte de ese trabajo funciona en la parroquia porque la capilla no cuenta con suficiente espacio. El padre Axel explicó que escuchar a una persona que atraviesa una situación difícil requiere privacidad y un ambiente adecuado.
“Las personas no solamente van a buscar el alimento, la ropa, sino que también necesitan ser escuchadas”, sostuvo.
Y agregó: “Si la persona necesita compartir, que sea escuchada, necesita un consejo, necesita un espacio, que sea un espacio agradable y en el cual pueda también hablar con una cierta libertad”.
El sacerdote describió un escenario social cada vez más complejo. Advirtió que las dificultades para cubrir las necesidades básicas no afectan únicamente a quienes están desempleados, sino también a personas que tienen trabajo formal y aun así no logran llegar a fin de mes.
“No alcanza. No alcanza incluso gente que tiene trabajo y trabajo en blanco, un trabajo formal, no les alcanza para vivir”, afirmó.
Para el padre Axel, esa realidad explica por qué cada vez más familias se acercan a las instituciones que brindan asistencia. También planteó la necesidad de respuestas de las autoridades, con políticas públicas que lleguen a cada territorio y permitan mejorar las condiciones de vida.
En ese sentido, reconoció el acompañamiento de la Provincia a través del Ministerio correspondiente para la provisión de alimentos, aunque insistió en que la solución de fondo requiere fuentes de trabajo y posibilidades de acceder a un empleo.
“Esto tiene solución si hay fuentes de trabajo, esto tiene solución si la gente puede acceder al trabajo”, sostuvo.
También advirtió sobre las consecuencias que una alimentación insuficiente puede tener a largo plazo, especialmente durante la niñez y la adolescencia, etapas fundamentales para el desarrollo y el acceso a mejores oportunidades educativas y laborales.
“La gente tiene derecho a comer en su casa”
Al hablar de la tarea de los comedores y de las instituciones comunitarias, el padre Axel compartió una reflexión que, según contó, le quedó grabada de una experiencia anterior en la que participó de la inauguración de un comedor.
Recordó las palabras del padre Gasparotto, a quien definió como un hombre de Dios que ayudó mucho a los pobres en Santa Fe: “Qué triste que es estar inaugurando un comedor porque la gente tiene derecho a comer en su casa”.
El sacerdote reconoció el valor de las organizaciones que todos los días sostienen espacios de asistencia, pero planteó que esa ayuda no debería reemplazar el derecho de las familias a alimentarse en sus propios hogares.
“Los chicos, los adultos, las personas jóvenes necesitan comer en familia, en su casa”, expresó. Y agregó que la falta de acceso a las comidas necesarias compromete no solo el presente, sino también el futuro de las nuevas generaciones.
Mientras tanto, la comunidad de la capilla continúa con su tarea diaria y busca los recursos para ampliar su capacidad de respuesta.
Cómo colaborar con la capilla Santos Ángeles Custodios
Además de participar de la campaña del bono contribución, el padre Axel invitó a los vecinos a acercarse para conocer el lugar, las actividades y las necesidades de las familias que reciben acompañamiento.
“Lo primero que queremos es, en caso de ser personas creyentes, la oración; pero, en segundo lugar, que vengan a conocer”, explicó. La intención es que quienes quieran ayudar puedan recorrer el barrio, conocer cómo trabajan y ver de cerca las actividades que sostiene la comunidad.
La colaboración material también es importante. El sacerdote mencionó la necesidad de leche, azúcar y otros alimentos para la copa de leche, las comidas y los talleres de cocina. Además, invitó a quienes tengan conocimientos o ideas para impulsar nuevas propuestas a acercarse y compartirlas.
Como ejemplo, contó que una persona del barrio se ofreció a dar un taller de cocina, una actividad que también desarrolla en otro sector de la parroquia, conocido como la Vía Muerta. La iniciativa permite que los participantes aprendan, se encuentren y desarrollen capacidades que pueden abrirles la posibilidad de generar una fuente de trabajo independiente.
También mencionó propuestas para impulsar huertas comunitarias y aseguró que las ideas que resulten viables serán bien recibidas.
“Se van a encontrar con una comunidad que está viva y que tiene las puertas abiertas para todos los desarrollos que puedan favorecer a la gente durante todo el año”, afirmó.
Para el padre Axel, la ampliación de la capilla es una obra que va más allá de construir un salón o sumar un piso: busca fortalecer un lugar de encuentro, asistencia y contención para quienes necesitan una mano.
“Todo lo tenemos que hacer en comunidad”, expresó el sacerdote, quien agradeció el acompañamiento de AIRE y de las personas que ya se sumaron a la campaña. La invitación sigue abierta para quienes quieran colaborar, conocer el barrio y ayudar a que la capilla Santos Ángeles Custodios pueda seguir creciendo junto a sus vecinos.
El padre Axel celebró la confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina
El sacerdote también se refirió a la confirmación de la próxima visita del papa León XIV a la Argentina, luego de que AIRE difundiera un video en el que el pontífice expresó: “Argentina, allá vamos”.
“Cuando vi el video dije: ‘¡Qué alegría!’”, contó. Explicó que esperaba una confirmación oficial y que escucharla directamente del Papa le generó una emoción especial.
El padre Axel recordó que tuvo la oportunidad de presenciar las visitas de Juan Pablo II a la Argentina, en 1982 y 1987, y manifestó su deseo de acompañar ahora la llegada de León XIV. Según relató, se inscribió para participar de las actividades previstas en Córdoba: la misa del día 10 a las 10 y un encuentro con consagrados en la Catedral a las 15.
Describió al actual pontífice como un hombre cercano, sencillo y comprometido, y destacó la experiencia pastoral que desarrolló en una diócesis pobre de Perú. También expresó su esperanza de que su visita deje un mensaje de paz, unidad y esperanza para el país.
“Nosotros le decimos al Papa: ‘Acá te esperamos con muchísimas ganas y una gran alegría’”, afirmó.
Para el sacerdote, la invitación del pontífice a vivir en comunidad tiene un significado especial en el contexto argentino. “El Papa insiste en la unidad y en la paz y, como nos decía el gran papa Francisco, nadie se salva solo”, recordó.
La entrevista reunió así dos temas que atraviesan la mirada del padre Axel: la alegría por la próxima visita papal y el compromiso cotidiano con una comunidad que necesita espacios, alimentos y acompañamiento. En ambos casos, el sacerdote volvió sobre una misma idea: la importancia de construir vínculos y sostenerse entre todos.







