miércoles 19 de enero de 2022
Santa Fe Candioti sur |

Un vecino de barrio Candioti Sur arrojó botellas de hielo desde un edificio sobre la gente en un bar por ruidos molestos

El dueño del bar radicó la denuncia y sostuvo que cumplen con las disposiciones municipales. En tanto, desde el municipio afirman que el bar fue multado por ruidos molestos y por realizar eventos sin autorización.

El viernes por la noche las personas que asistieron a ver un show de rock en un bar ubicado en barrio Candioti Sur fueron sorprendidas por hielos y botellas que eran arrojadas desde un balcón vecino. El dueño del local sostuvo por Algo que Decir que el violento episodio se repitió el sábado.

Julián Gunno es el propietario del bar Gente que No, ubicado en Bulevard Gálvez entre Mitre y Lavalle, y fue entrevistado por José Graells y Facundo González en Aire de Santa Fe. El bar posee un patio en el pulmón de manzana donde, desde hace algunos meses, se realizan recitales. Un vecino de un edificio lindero con el bar expresó su disconformidad arrojando hielos y botellas.

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“Tiró más de 10 botellas”

Gunno detalló que el viernes minutos antes de las diez de la noche “empezaron a llover botellas de hielo del edificio de al lado de Gente que No; golpearon a una chica, hicieron destrozos de todo tipo: rompieron el techo, rompieron un equipo de música”.

El dueño del local sostuvo que radicaron la denuncia en la comisaría 3ra y que a través del registro de las cámaras de seguridad pudieron detectar que los elementos eran arrojados desde un balcón vecino: “Ayer (por el sábado) a las 20:00, 20:30 pasó otra vez lo mismo”, remarcó.

Gunno se lamentó que estas situaciones ocurran tras haber estado un año y ocho meses sin poder trabajar debido a la pandemia de coronavirus, y remarcó que “hay una reglamentación que te dice que tenés que cumplir con los decibeles en determinados horarios y nosotros cumplimos con todo”.

En este sentido manifestó que no fueron multados por la municipalidad, sino que recibieron una notificación y se acercaron a hablar: “Hace unas semanas asistió Control y nosotros los invitamos que estén presentes para que vean (que cumplimos)”, insistió.

En relación con lo ocurrido el viernes por la noche, Gunno expresó que “trabajamos con un ingeniero de sonido que no nos deja pasar los decibeles”. “Después de dos años de cagarme de hambre lo que falta es que me maten a alguien adentro del bar”, concluyó.

Intervención municipal

Desde el municipio de la ciudad confirmaron a AIRE que se solicitará un informe escrito a las Direcciones de Control y de Controles Especiales a fin de evaluar la cantidad y gravedad de las actas que pueda tener el bar en los últimos meses.

Sobre lo ocurrido este fin de semana, fuentes municipales repudiaron lo ocurrido: “Bajo ningún punto de vista aceptamos o convalidamos la violencia como método de solución de un conflicto”.

La ordenanza N° 9.623 de ruidos molestos establece los procedimientos de medición sonora y los niveles permitidos en los diferentes horarios; en este sentido, fuentes municipales confirmaron que el bar fue multado en las últimas horas por ruidos molestos y por realizar evento sin autorización municipal.

En tanto, se procederá a recopilar los antecedentes cercanos para evaluar qué otras medidas pueden tomarse.

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