La justicia santafesina investiga un violento siniestro vial ocurrido el jueves por la mañana en la ciudad de Santa Fe, en el que resultó herido un joven que se trasladaba en un monopatín. El hecho ocurrió en la intersección de Facundo Zuviría y Juan María Gutiérrez. Sin embargo, además de la gravedad de la colisión, se intenta determinar si la camioneta que atropelló al hombre es una de las que fue robada durante la madrugada de ese día.
En contacto con AIRE, la víctima del hecho confirmó que, a raíz de la colisión, sufrió una fractura de tibia, la fisura de un hombro y una laceración de un tendón en mano derecha.
“Mis padres y mi hermano hablaron con el dueño de la camioneta y estaba al tanto del robo, pero no del choque”, dijo y agregó: “Ahora estoy concentrado en recuperar mi salud. Estoy muy dolorido”.
Cuatro vehículos robados en una noche
El robo de autos y camionetas en la ciudad de Santa Fe llegó el jueves a una cifra inédita. Es que, en tan solo una noche, un total de cuatro automóviles fueron robados en robos que implicaron distintos modus operandi.
El primero en salir a la luz fue el que tuvo lugar en Quintana al 2600 del barrio Fomento 9 de Julio, en donde fue sustraída una camioneta Chery Tiggo gris que luego fue localizada en Jujuy y Pasaje Bosso, a metros de la circunvalación oeste. El hallazgo fue en el marco de un procedimiento de la Policía Comunitaria que tras patrullar la zona sur de Santa Fe detectó que en un callejón de calle tierra se encontraba abandonada un vehículo, tipo Suv, abandonado y cuál tras consultar la frecuencia policial se determinó que era la Tiggo que había sido sustraída de Fomento 9 de Julio. Esta camioneta es que la embistió al joven.
Más tarde, se conoció el insólito suceso ocurrido en la cochera de la concesionaria Macua-Aucam, de Pedro Zenteno y Gobernador Freyre, del barrio Barranquitas. El mismo fue advertido en horas de la mañana del jueves por un empleado de la empresa, que al llegar al inmueble, notó la faltante de una camioneta Nissan Frontier y una Renault Alaskan, ambas de color blanco y sin patente.
El atraco, según las versiones policiales que trascendieron, fue cometido por ladrones que habrían entrado a la cochera por los techos y tras romper un candado del portón de ingreso al local huyeron sin ser descubiertos por la policía. La sustracción de automotores afectó además a un taller mecánico de Diagonal Goyena y Zavalla, en jurisdicción del barrio Los Hornos. De ese local, delincuentes se llevaron un Chevrolet Prisma color blanco.
"Me levanté, bajé del departamento como todas las mañanas y cuando me estuve arrimando para abrir el portón, veo que estaba semiabierto y ahí me doy cuenta. Empecé a buscar qué pasó, qué falta y qué no. Y en uno de esos me doy cuenta de que el auto no estaba. No estaba el auto y ahí ya me puse como loco y nos fuimos para la policía a hacer la denuncia", contó al respecto Marcos, el dueño del taller.
El vehículo fue luego hallado más tarde, en Juan Díaz de Solis y Presidente Perón, en zona de Villa Oculta. El mismo, presentaba un fuerte daño en la zona de adelante y fue requisado por personal policial que patrullaba la zona. Los distintos robos fueron informados a la fiscal en turno, Jorgelina Moser Ferro, que delegó en la mayoría de los casos la intervención de la Agencia de Investigación Criminal, tanto en la parte pericial como investigativa.
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