La tormenta que atravesó la provincia de Santa Fe el domingo dejó dos realidades muy distintas entre el norte y el sur. Mientras que en el centro-norte no se registraron evacuaciones y las rutas permanecen transitables, el sur provincial vivió uno de los peores eventos climáticos de los últimos años, con pueblos anegados, evacuados y cortes totales en rutas nacionales.
El temporal golpeó fuerte al sur de Santa Fe: evacuados, rutas cortadas y el agosto más lluvioso en más de un siglo
El centro-norte: sin evacuados, pero con alerta vigente
Daniel Basile, secretario de Protección Civil del centro-norte santafesino, confirmó que las lluvias y el granizo afectaron a localidades como San Justo, Esperanza y Vera, pero sin generar daños materiales graves. “Hubo caída de piedras, pero los municipios no reportaron mayores inconvenientes”, explicó en diálogo con Creo, por Aire de Santa Fe.
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La situación más complicada se dio en Helvecia, donde fuertes vientos provocaron la voladura de tres techos. También hubo caída de postes de luz y árboles en Cayastá y Saladero, lo que dejó algunas zonas sin suministro eléctrico por varias horas. Sin embargo, no se registraron evacuados en la región.
Las rutas en el centro-norte se mantienen transitables y los equipos siguen en alerta por posibles tormentas en el noreste de la provincia, aunque el panorama tendería a mejorar hacia el mediodía.
El sur, bajo el agua: 22 evacuados y localidades anegadas
El director provincial de Protección Civil para la zona sur, Pedro Obuljen, fue claro: “Esto fue un desastre. María Teresa y La Chispa están abnegadas. Tuvimos 22 evacuados en La Chispa y varias manzanas inundadas en María Teresa”.
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La situación fue producto de un evento climático extraordinario: el agosto más lluvioso desde que hay registros en Santa Fe. En la capital provincial cayeron 209 mm, superando el récord de 1922. En zonas rurales cercanas a María Teresa, las mediciones llegaron a los 300 mm en apenas 24 horas.
En La Chispa, aunque el agua no ingresó a las viviendas, las calles quedaron cubiertas y se trabajó toda la noche con maquinaria para desviar el flujo desde los campos. “La totalidad del pueblo estaba abnegada”, indicó Obuljen.
También hubo afectaciones en San Francisco, Los Quirquinchos y Christophersen, donde intervinieron equipos provinciales, comunales y bomberos para asistir a los vecinos.
Rutas cortadas y escuelas cerradas
La emergencia obligó a cerrar rutas nacionales y provinciales. Entre ellas, la RN8 entre Venado Tuerto y la ruta 14, y la Ruta 9 Vieja entre Armstrong y Carcarañá. También hubo cortes en la Ruta 11, en el acceso a Pueblo Irigoyen y entre Arocena y Barrancas.
La acumulación de agua dejó a varias localidades con accesos limitados y clases suspendidas, como en María Teresa y otras comunas rurales del sur santafesino.
Lo que viene: limpieza, salud y prevención
Según Obuljen, ahora el foco está en el retorno seguro de los evacuados y en la prevención sanitaria. “El agua trae bacterias. Ya estamos distribuyendo artículos de limpieza y coordinando con hospitales para atender cualquier riesgo de leptospirosis u otras enfermedades”, explicó.
La defensa hídrica en La Chispa sigue operativa y se espera que el descenso del agua permita el regreso de las familias a sus hogares en los próximos días.
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