La sequía en Santa Fe, que lleva más de tres años, está golpeando ferozmente al sector agropecuario, la principal actividad del norte provincial. No solamente falta agua, tampoco hay pasto para alimentar a los animales. Hay vacas y terneros muertos por todos lados. AIRE viajó al norte para realizar una cobertura exclusiva de la situación extrema que viven los productores locales.
En el paraje Santa Lucía, en Vera, habitan unas 150 familias y la mayoría vive de la ganadería. La tierra está seca. No hay agua ni pasto. Las vacas se alimentan de chauchas de algarrobo que se hallan a la vera de los caminos. Un camión cisterna de agua, de la Municipalidad de Vera, asiste a los productores que van turnándose para llevarle agua a los animales.
“Hay animales muertos. Antes tomaban agua acá y se murieron por la falta de agua y pastura. Acá nos falta todo. Primero vinieron las heladas, después los calores y ahora estamos en pleno enero sin una gota de agua. No hay pasto, no hay nada”, le dijo a AIRE Lucio Molina, productor del paraje La Sarnosa, en el departamento Vera, que sufre los efectos de la extrema sequía.
Sobre los créditos, dijo que muchos productores no pudieron acceder y que no se enteraron de los subsidios.
“Estamos prácticamente en el horno, pero vamos a seguir insistiendo porque nosotros nacimos acá, nos criamos acá y queremos morir acá”, sostuvo Molinas.
Los productores que tienen movilidad propia tienen la posibilidad de buscar una cisterna para poder llevar agua a sus campos. Los pequeños productores deben turnarse durante el día y la noche para utilizarla. La capacidad del tanque cisterna es de 8.000 litros y cada productor necesita unos tres viajes diarios.
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