Si bien este jueves comenzaron a producirse algunas lluvias y tormentas en el norte de la provincia de Santa Fe, la situación de los productores ganaderos y agropecuarios a raíz de la sequía es preocupante. Aseguran que hace tres años que tienen déficit hídrico y advierten que si el escenario no se modifica, el invierno será letal
En diálogo con AIRE, Julio Radosevich, productor de Fortín Olmos señaló que “el norte provincial está atravesando un momento crítico desde hace tres años. Hubo lluvias de muy poco caudal y no alcanza para cubrir las necesidades”, y explicó que el fenómeno “pone en riego la actividad productiva de la zona”.
“Se muere mucha hacienda. Tenemos 3000 animales muertos. El inverno que se aproxima no agarrara sin pasto y vamos a tener una mortandad más grande. Si no se acomoda la situación, el invierno nos dará el nocaut”, destacó Radosevich.
El productor precisó que la última lluvia registra fue en el inicio de diciembre. “En un plazo no muy lejano, colapsamos. Lo único que nos puede salvar es la lluvia”, reconoció y explicó que “necesitamos una lluvia de 80 o 100 mm. Nuestras lluvias anuales, generalmente, son de 1000 mm., y el año pasado llovieron 400 mm. y el anterior 600 mm”.
“Con el clima es imposible luchar porque nos va sacando las herramientas, son sequías muy largas y extremas”, remarcó Radosevich, a la vez que reveló que la sequía genera hasta ahora un 30% de pérdidas y baja de la producción.
"Estamos en el horno", dijo un productor del norte que ya perdió a la mitad de sus vacas
En el paraje Santa Lucía, en Vera, habitan unas 150 familias y la mayoría vive de la ganadería. La tierra está seca. No hay agua ni pasto. Las vacas se alimentan de chauchas de algarrobo que se hallan a la vera de los caminos. Un camión cisterna de agua, de la Municipalidad de Vera, asiste a los productores que van turnándose para llevarle agua a los animales.
“Hay animales muertos. Antes tomaban agua acá y se murieron por la falta de agua y pastura. Acá nos falta todo. Primero vinieron las heladas, después los calores y ahora estamos en pleno enero sin una gota de agua. No hay pasto, no hay nada”, le dijo a AIRE Lucio Molina, productor del paraje La Sarnosa, en el departamento Vera, que sufre los efectos de la extrema sequía.
Sobre los créditos, dijo que muchos productores no pudieron acceder y que no se enteraron de los subsidios.
“Estamos prácticamente en el horno, pero vamos a seguir insistiendo porque nosotros nacimos acá, nos criamos acá y queremos morir acá”, sostuvo Molinas.
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