El viernes por la noche, un policía de la ciudad de Santa Fe –quien a su vez es Bombero Voluntario- se salvó la vida a una beba de nueve meses de edad que se había broncoaspirado. El funcionario policial se desempeña en la comisaría 26.
En diálogo con el programa Algo Que Decir, Horacio Saravia, contó que se trató de “un momento de mucha adrenalina” y aseguró que “quise trasmitirle calma y tranquilidad a los padres”.
Al contar cómo se sucedieron los hechos, Saravia dijo que se encontraban en la zona de la comisaría 27° porque habían sido convocados, por otro hecho, por el 911. “Ahí fue cuando escuché por frecuencia que en la comisaría 27° se encontraban unos papás con su hija que no podía respirar. Ahí nomás le dije a mi compañero que prenda las sirenas y que íbamos para el lugar”.
Según contó Saravia, al llegar al lugar tomó a la menor entre sus brazos e inmediatamente comenzó a aplicarle técnicas de reanimación. “Afortunadamente, los conocimientos aplicados salieron bien”, dijo.
Al mencionar el momento en que la beba reaccionó a los trabajos de reanimación, el policía dijo que “era penoso ver a los padres con esa angustia, estaban quebrados, incómodos. Cuando logramos escuchar el llanto fue el mejor momento. Que llegue el llanto se prolongue era una buena señal”.
“Soy papá y por eso a mi tampoco me gustaría pasar por eso. Tenía terror y me temblaban las piernas”, reconoció.
Una vez que se logró estabilizar a la beba, los policías la cargaron en el patrullero y la llevaron a la guardia del nuevo hospital Iturraspe donde fue atendida por los profesionales médicos.
“Me enorgullece ser parte de los Bomberos Voluntarios. Es el instinto de acudir. Es espontáneo. No es algo que se piensa”, dijo al referirse a la actitud de socorrer a la menor sin pensarlo dos veces.
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