Este fin de semana en la ciudad de Santa Fe se realizó una nueva donación de órganos, la octava en la provincia en medio de la pandemia por el coronavirus. Una cada nueve días, en los últimos 70 de aislamiento obligatorio. Con nuevos desafíos y obstáculos, el Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos y tejidos (Cudaio) continuó durante la cuarentena llevando adelante procesos de donación y trasplantes de órganos que permitieron a más de 20 pacientes en lista de espera mejorar su calidad de vida.
Hoy la detección, selección y validación de potenciales donantes de órganos suma dificultades en medio de la pandemia. Para los procedimientos se aplican nuevos protocolos y prácticas que fueron instruidos a nivel nacional, porque la vida no puede esperar a que pase la cuarentena.
A nivel nacional, los donantes registrados desde el 20 de marzo -cuando inició el aislamiento social, preventivo y obligatorio- fueron 54 y los trasplantes de órganos 153. De estos, uno de cada siete fue posible a partir de donantes santafesinos.
En Santa Fe, con los ocho donantes que tuvo la provincia durante la cuarentena, se proveyeron órganos para 22 trasplantes en distintas partes del país. Algunos de ellos de suma urgencia y complejidad. De ese total, once fueron implantes de riñón, seis de hígado, tres de corazón y dos de renopáncreas. Adicionalmente, se posibilitaron siete trasplantes de córneas y cinco de válvulas cardíacas.
De los procesos de donación, dos se realizaron en el Hospital Cullen, cuatro en el HECA de Rosario, una en el Hospital Italiano de la misma ciudad y la restante en el Hospital Ferré de Rafaela.
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Donante santafesino posibilitó cuatro trasplantes
El último proceso de donación realizado en la provincia se dio este fin de semana en la capital. Se trató de un donante joven que fue intervenido en el Hospital Cullen y a partir del cual se trasplantaron cuatro personas en lista de espera.
"El proceso fue prolongado porque se extrajeron cuatro órganos y en el medio hubo que agregar la determinación de posible Covid-19 en el donante, que se ha incorporado como protocolo estándar en los análisis de laboratorio habituales”, contó la Dra María Julia Bergagna, integrante del equipo del Cudaio en el Cullen.
La especialista explicó que para realizar el procesos llegaron por vía aérea dos equipos de trasplante desde otras provincias que ablacionaron, por separado, el corazón y el hígado. También fueron donados los riñones, destinados a otros dos pacientes de la lista de espera. Y finalmente las córneas, que una vez procesadas quedan en un banco de tejidos, listas para ser asignadas e implantadas. "Fue una jornada de trabajo intenso y con una coordinación muy exigente, todo contra reloj; pero la satisfacción nuestra es poder ayudar a salvar o mejorar las vidas de las personas que necesitan y dependen de un trasplante”, dijo Bergagna.
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