A pocas horas del inicio del ciclo lectivo 2022, integrantes de la comunidad educativa de la escuela primaria N° 880 Domingo Guzmán Silva, ubicada en Regimiento 12 de Infantería 2049, se pusieron al hombro las tareas de refacción necesarias para poner en condiciones el edificio.
Las tareas las llevan adelante las asistentes escolares y las ecónomas de la institución. Pero no dan abasto y necesitan ayuda, por lo cual pidieron colaboración a los vecinos y las vecinas, principalmente para comprar pintura. También pidieron asistencia al Ministerio de Educación de la provincia, pero hasta ahora no obtuvieron respuestas.
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Este martes por la mañana, un grupo de asistentes y ecónomas de la escuela Domingo Guzmán Silva fueron al establecimiento para continuar con los arreglos en las paredes de las aulas. La institución alberga a 540 alumnos de distintos barrios del norte de la ciudad de Santa Fe.
“Las aulas estaban bastante deterioradas, muy descascaradas, les hacía falta un poco de pintura, pero antes de eso algunos arreglos de albañilería”, señaló Sandra Torres, ecónoma de la escuela Domingo Guzmán Silva, en diálogo con AIRE, quien fue junto a su esposo a trabajar en la escuela.
Ellos mismos compraron los materiales y arreglaron dos aulas durante la mañana, pero todavía quedan otras cuatro por reparar. Para ello, pidieron colaboración para poder comprar pintura y otros materiales necesarios.
Sandra Torres comentó que desde la escuela pidieron ayuda al gobierno: “No tendrían que haber esperado tanto. Tuvimos dos años de pandemia donde no hubo chicos, no vino nadie. El Ministerio (de Educación) podría haberse puesto esto al hombro, el gobierno, la ministra… Esta no es la única, hay miles de escuelas así, sobre todo las escuelas del norte. A unas les falta pintura, a otras se les cayó el cielo raso; tuvieron dos años para poner las escuelas en condiciones”.
“Esta escuela tiene muchos años. Falta un montón. Hay puertas destrozadas, no hay llaves de los salones... se hace lo que se puede”, agregó la ecónoma de la escuela Domingo Guzmán Silva.
Para las tareas de refacción, pidieron partidas al Ministerio de Educación, pero no tuvieron respuestas: “Son cosas pequeñitas y, por más reclamos que uno haga, no te llevan el apunte. La directora hace todos los reclamos, pero seguimos esperando”.
La matrícula aumentó durante la pandemia porque muchas familias sin recursos decidieron enviar sus chicos al comedor que funciona en el establecimiento. “Cuando se entregaban los bolsones, la gente venía, sacaba a los chicos de otras escuelas y los traían acá. Aumentó bastante la matrícula en la pandemia”, concluyó Torres.






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