La Asociación Cultural y Deportiva Israelita “IL Peretz” condenó la actitud de los dueños del comercio gastronómico de la ciudad de Rafaela que llamó a uno de sus productos "Ana Frank" y a un tipo de papas fritas "Adolf", por Adolf Hitler.
Lo hizo a través de un comunicado en el que repudió este accionar: "No solo no es gracioso ni mucho menos, sino que es agraviante, insultante, repugnante”, señaló la entidad judía santafesina.
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“Imaginamos que por razones de marketing y picardía, este local les pone a sus productos nombres de enorme eco histórico. En ese camino, la propaganda de una hamburguesa que se llama ‘Ana Frank’ y unas papas fritas de nombre ‘Adolf’ es ofensiva hacia las víctimas del genocidio racista y además ofende la dignidad humana”, expresan.
En diálogo con AIRE, Luis Lien, presidente de la asociación, indicó que "desde nuestro punto de vista es muy preocupante la banalización del uso de la figura de Ana Frank porque para nosotros es una bandera antidiscriminatoria e inclusiva. Hacen una broma con algo que costó seis millones de vidas", expresó.
En tanto expresó que "esa pinceladita nazi es ofensiva para las víctimas del genocidio racista", por lo que elevaron una nota para que saquen el nombre de Ana Frank de ese producto.
Una acción de marketing de mal gusto
Una hamburguesería de la ciudad de Rafaela llamó a uno de sus productos "Ana Frank" y a un tipo de papas fritas "Adolf", por Adolf Hitler. Una acción de "marketing" -porque evidentemente dio que hablar- que además de ser de mal gusto, banaliza el Holocausto y hasta humilla la memoria de miles de personas que fueron asesinadas por ser judías.
Ana Frank fue una niña alemana de ascendencia judía, mundialmente conocida gracias al Diario de Ana Frank que es la edición de su diario íntimo en donde dejó constancia de los casi dos años y medio que pasó ocultándose de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Una vez que fueron descubiertos, Ana y su familia fueron capturados y llevados a campos de concentración alemanes, donde los asesinaron.
En tiempos donde pareciera que todo vale, no puede pasarse por alto que un hecho como el genocidio judío, donde murieron seis millones de personas, se use como estrategia de venta o para llamar la atención de un potencial consumidor.
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