Las pistolas Taser son un arma de electrochoque o arma electrica de baja letalidad que generan un arco electrovoltaico que pasa por el cuerpo, con mucha potencia —alrededor de 50.000 voltios de tensión—, pero con una muy baja intensidad de corriente —de 4 miliamperios—.
Esto provoca el bloqueo de los músculos motores, inmovilizando a quien recibe el impacto de manera inmediata, permitiendo su reducción sin poner en riesgo la integridad física de los involucrados.
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Por su parte, las pistolas Byrna, a base de dióxido de carbono, disparan proyectiles cinéticos. Las municiones están compuestas por un polímero que puede ser hueco o relleno de una sustancia irritante. Su utilización está pensada para disuadir a una persona que pone en riesgo una situación y la desactiva sin recurrir a un arma de fuego.
"Se está llevando adelante el procedimiento de compra de 100 armas de electrochoque y 100 de contusión con capacidad de cargarse con una munición que libera agresivos químicos, seguramente hacia marzo vamos a estar recibiendo los elementos", confirmó el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni quien a su vez aclaró que durante la primera etapa se implementarán a modo de prueba piloto.
Según lo que se dispuso desde el Ministerio, habrá también una instancia de capacitación de instructores que serán los encargados de formar a los operadores que porten los elementos.
"Se realizará una distribución con el criterio de equilibrio geográfico y dentro de la policía, distintas secciones: caminante, TOE, PAT, comando, de manera de hacer distintos perfiles para evaluar resultados y cómo seguir para futuras compras", completó.