menu
search
Santa Fe Santa Fe | Argentina | 24 de marzo

Otilia Acuña: la historia de lucha de una madre que sigue viva a 50 años del golpe de Estado

A través del testimonio de su nieta, Valeria Silva, emerge la historia de una mujer que transformó el dolor en memoria, compromiso y comunidad.

La historia de Otilia está atravesada por una doble tragedia: el asesinato de su hija, la docente Nilda Elías, y la desaparición de su yerno, Luis Silva, durante la dictadura. Sin embargo, lejos de paralizarla, ese dolor se convirtió en motor.

“Una mujer muy luchadora, muy comprometida con su época”, la definió Valeria Silva, su nieta en una entrevista en el programa Ahora Vengo. Pero también resaltó otro rasgo: la humildad con la que atravesó no solo la violencia del terrorismo de Estado, sino también sus consecuencias económicas y sociales.

Del dolor a la lucha

Embed - OTILIA ACUÑA: el legado de una LUCHA que no se abandona a 50 años del GOLPE en Argentina

Durante décadas, Otilia caminó con la foto de su hija, exigiendo memoria y justicia. Pero su compromiso no se limitó a esa búsqueda. También crió a sus nietos y construyó comunidad en su barrio, convirtiéndose en una figura central para quienes la rodeaban.

“No solamente le pasó el terrorismo de Estado a través del asesinato de mi mamá y la desaparición de mi papá, también le pasó la pobreza, las consecuencias económicas y culturales”, relató Valeria.

DSC06995_NAF 1200_AV Valeria Silva Nieta de Madre de Plaza de Mayo
“Una mujer muy luchadora, muy comprometida con su época”, la definió Valeria Silva, su nieta en una entrevista en el programa Ahora Vengo.

“Una mujer muy luchadora, muy comprometida con su época”, la definió Valeria Silva, su nieta en una entrevista en el programa Ahora Vengo.

LEER MÁS ► Golpe de Estado de 1976: las claves para entender por qué se quebró la democracia

Ese recorrido dejó una marca profunda en su familia. “Siempre queriendo participar en todas las actividades”, recordó sobre su abuela, a quien imagina hoy “yendo a todos los actos, marchas y luchas”.

Una historia que atraviesa generaciones

La corta vida de Nilda Elías, la hija de Otilia y madre de Valeria, estuvo atravesada por el compromiso social y político en su comunidad.

Según relató Valeria, Nilda formó parte de una generación de jóvenes que se organizaron para transformar el barrio Santa Rosa de Lima, en un contexto muy distinto al actual. “Era otro barrio totalmente distinto”, recordó, y detalló que junto a vecinos impulsaron mejoras estructurales clave: desde el loteo y la apertura de calles hasta la llegada de servicios básicos como la luz y el agua corriente.

“Consiguieron el loteo del barrio, hicieron las calles, instalaron alumbrado público y llevaron el agua corriente. Se organizaron entre todos los vecinos, compraron los caños y abrieron una zanja para que el barrio tenga agua”, contó.

104 años de Otilia Acuña_DSC00655_MTH.jpg
Nilda Elías y Luis Silva, padres de Valeria Silva.

Nilda Elías y Luis Silva, padres de Valeria Silva.

Además de su militancia territorial, Nilda era docente. Se formó como maestra en Santa Fe y trabajó primero en la escuela del barrio y luego en aulas radiales, creadas para garantizar el acceso a la educación de chicos y chicas que no podían asistir por las condiciones del lugar. “Pensando que había niños que no se estaban alfabetizando, hicieron un aula radial que después fue la escuela”, explicó.

Ese compromiso, sostuvo su hija, fue parte de una vida dedicada a su comunidad. “Un compromiso absoluto con sus vecinos, con los que vivían día a día con ella”, resumió.

La violencia de la dictadura irrumpió de forma directa en esa historia. Nilda fue asesinada en su propia casa, en un operativo que también dejó una herida abierta en la familia. “Mi mamá fue asesinada en mi casa, delante de ella”, dijo Valeria en referencia a su abuela Otilia.

En paralelo, su padre, Luis Silva, continúa desaparecido. “Yo no sé qué pasó con mi papá y qué hicieron con él”, expresó. A más de cuatro décadas, la búsqueda sigue vigente: “Sigo luchando por encontrar sus restos, porque es mi papá y quiero que me lo devuelvan”.

“La única lucha que se pierde es la que se abandona”

La vida de Otilia no solo estuvo marcada por la militancia, sino también por la transmisión de esa experiencia a las nuevas generaciones. Sus nietos crecieron acompañándola en marchas y actividades, en una cotidianeidad atravesada por la memoria.

“No tiene un día en que tomé dimensión, porque siempre estuvimos con ella”, contó Valeria sobre ese proceso. Hoy, esa herencia se traduce en compromiso. “Supongo que la capacidad o las ganas de luchar”, señaló al pensar qué recibió de sus padres y de su abuela.

Si hay una frase que sintetiza el legado de Otilia, es la que su nieta repite como una certeza: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”.

DSC06860_NAF 1200_AV Valeria Silva Nieta de Madre de Plaza de Mayo
Para Valeria, la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta para defender derechos en la actualidad.

Para Valeria, la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta para defender derechos en la actualidad.

LEER MÁS ► A 50 años de la última dictadura: archivos desclasificados revelan cómo se perseguía a periodistas

“Era más que una frase, era su filosofía de vida”, explicó. Ese principio sigue vigente en cada 24 de marzo, pero también en el presente. Para Valeria, la memoria no es un ejercicio del pasado, sino una herramienta para defender derechos en la actualidad.

“Es un pasado que no termina de pasar”, afirmó, al advertir que aún persisten prácticas y discursos que obligan a sostener la lucha.

Memoria viva

A medio siglo del golpe, la historia de Otilia Acuña condensa el recorrido de muchas mujeres que transformaron el dolor en acción. Su legado no solo habita en los actos y marchas, sino también en las nuevas generaciones que continúan ese camino.

En palabras de su nieta, se trata de no abandonar: “Hoy peleo por la memoria de mis papás y el futuro de mis hijos”. Una continuidad que mantiene viva la memoria y reafirma, una vez más, el sentido del “Nunca más”.