menu
search
Política democracia | dictadura | Fuerzas Armadas

Golpe de Estado de 1976: las claves para entender por qué se quebró la democracia

A medio siglo del último golpe de Estado, historiadores y víctimas analizan el clima político, social y económico que posibilitó la irrupción militar en 1976.

Este 24 de marzo se cumplen 50 años del inicio de uno de los períodos más oscuros y controversiales de la Argentina: el golpe de Estado que dio paso a una dictadura cívico-militar que se extendió hasta diciembre de 1983, con la vuelta de la democracia.

Ese período estuvo marcado por la violencia estatal —a través de las Fuerzas Armadas — con asesinatos, desapariciones, torturas, robo de bebés y apropiación de bienes. Al mismo tiempo, se implementó un modelo económico que debilitó la industria, provocó la pérdida de miles de empleos y una fuerte caída del poder adquisitivo.

Golpe de Estado de 1976: las claves para entender por qué se quebró la democracia

Embed - Golpe de 1976: las claves de por qué se quebró la democracia

A medio siglo, la pregunta persiste: ¿Por qué pasó lo que nos pasó? ¿Qué condiciones políticas, sociales y económicas hicieron posible la irrupción del poder militar?

LEER MÁSDerechos humanos en Mendoza: procesaron a 15 exmilitares y expolicías por crímenes cometidos contra casi 60 niños, niñas y adolescentes

Responder esos interrogantes implica mirar más allá del 24 de marzo de 1976 y reconstruir un escenario atravesado por conflictos internos, violencia política y tensiones internacionales.

Un país atravesado por conflictos

El historiador Luciano Alonso propone partir de una idea clave: el golpe no fue un hecho aislado ni inesperado. “Hay un grado de reflexión bastante interesante en la sociedad preguntándose cómo se llegó a eso. No solamente cómo se llegó al golpe, sino cómo el golpe se transforma, hacia marzo del 76, en la única salida que casi todo el mundo está viendo”, sostiene en diálogo con AIRE.

Para Alonso, hay factores de larga duración que explican esa naturalización: “Las Fuerzas Armadas tienen un papel de tutela desde 1930. Para muchos actores políticos tenían cierta legitimidad para intervenir”.

“Son como la última defensa de la civilización, aquellos que van a poner orden cuando el sistema político está atrapado. Quizás ahí está la normalidad del golpe”, agrega.

dictadura
Para el historiador Luciano Alonso, hay factores de larga duración que explican esa naturalización: “Las Fuerzas Armadas tienen un papel de tutela desde 1930. Para muchos actores políticos tenían cierta legitimidad para intervenir”.

Para el historiador Luciano Alonso, hay factores de larga duración que explican esa naturalización: “Las Fuerzas Armadas tienen un papel de tutela desde 1930. Para muchos actores políticos tenían cierta legitimidad para intervenir”.

Sin embargo, advierte que el golpe de 1976 tuvo un rasgo distintivo: “Después, el proceso militar se va a transformar en excepcional. Habilita cosas que no hubo en las anteriores dictaduras, específicamente el exterminio planificado”.

La interna del peronismo y la escalada de violencia

El escenario previo al golpe estuvo marcado por una profunda crisis política. Tras el regreso de Juan Domingo Perón en 1973, el peronismo quedó atravesado por una fuerte disputa interna.

LEER MÁSSanta Fe: a 50 años del Golpe, Provincia impulsa una agenda vinculada a Memoria, Cultura, Educación y Deporte

Por un lado, sectores vinculados a la izquierda peronista, como Montoneros. Por otro, el ala más ortodoxa o de derecha, que terminaría ganando espacio en el gobierno. Ese conflicto tuvo momentos emblemáticos, como el acto del 1° de mayo de 1974 en Plaza de Mayo, cuando Perón echó públicamente a los sectores juveniles y revolucionarios.

También se expresó en hechos de violencia política. Entre ellos, el asesinato de José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT y hombre de confianza de Perón, atribuido en numerosas versiones a Montoneros.

El historiador Mario Andino ubica este proceso en una dinámica más amplia: “Desde 1955 el peronismo estaba proscripto. Eso alimentó la resistencia y también el surgimiento de una nueva izquierda. Se conforma una masa ideológica heterogénea, con fuerte protagonismo juvenil”, dijo a AIRE.

En ese contexto, crecieron las organizaciones armadas: “Surgen Montoneros y el ERP, influenciados por la experiencia de la Revolución Cubana”. Pero también se intensificó la violencia.

“Durante 1974 y 1975 hubo más de 1.500 víctimas. Actuaba la Triple A, que perseguía y asesinaba militantes e intelectuales de izquierda”, explica. La Alianza Anticomunista Argentina, impulsada por José López Rega, fue una de las expresiones más crudas de esa respuesta desde el propio aparato estatal.

Guerrilla, represión y crisis institucional

La violencia política no fue exclusiva de un sector. El accionar de organizaciones como el ERP también formó parte del escenario.

asesinato de rucci
El asesinato del secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci, fue uno de los puntos de inflexión en la disputa entre los  bandos que se disputaban el poder dentro del peronismo.

El asesinato del secretario general de la CGT, José Ignacio Rucci, fue uno de los puntos de inflexión en la disputa entre los bandos que se disputaban el poder dentro del peronismo.

“Aceptamos que haya ganado la Cámpora, pero vamos a seguir combatiendo”, recuerda Aldo Duzdevich sobre la postura de ese grupo, en diálogo con AIRE. Duzdevich, en 1972, con 17 años, ingresó a Montoneros en la Columna José Gervasio Artigas, que fue la primera en romper con esa organización en 1974 constituyendo la “JP Lealtad”.

“Seguían con acciones cada vez más violentas, incluso amparados por la legalidad que daba la democracia”, agrega. Al mismo tiempo, señala que la violencia “ya estaba instalada antes del 73 y lejos de frenarse, se continúa”.

LEER MÁS Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia: la Iglesia reafirmó el "Nunca más" y pidió fortalecer la democracia

Para Alonso, sin embargo, el peso de la guerrilla en la explicación del golpe suele sobredimensionarse: “Para 1975 las organizaciones estaban muy desarticuladas. Pero la violencia era un problema real”. En paralelo, el propio Estado comenzó a desplegar prácticas represivas antes del golpe. “Ya había centros clandestinos, desapariciones y torturas”, advierte.

Ese contexto derivó en una fuerte crisis institucional. “Los partidos políticos no lograron hacer gobernable el sistema”, sostiene Alonso. “Muchos veían la opción militar como una salida”.

Un clima social que pedía “orden”

A la crisis política se sumó una situación económica crítica. El “Rodrigazo” de 1975 disparó la inflación, provocó caída del salario y aumentó la conflictividad social. “Había cierre de fábricas, desempleo y una crisis que venía de décadas”, señala Andino.

plaza de mayo montoneros
En la interna peronista, se disputaban el poder, por un lado, sectores vinculados a la izquierda peronista, como Montoneros; y por otro, el ala más ortodoxa o de derecha, que terminaría ganando espacio en el gobierno.

En la interna peronista, se disputaban el poder, por un lado, sectores vinculados a la izquierda peronista, como Montoneros; y por otro, el ala más ortodoxa o de derecha, que terminaría ganando espacio en el gobierno.

Ese escenario generó un clima de época: “Se instaló la idea de que era necesario ‘poner orden’. Cuando llegó el golpe, no fue una sorpresa”. Según el historiador, incluso sectores del empresariado, de la dirigencia sindical y de la política vieron con buenos ojos la irrupción militar.

Un fenómeno regional y global

El golpe argentino también se inscribe en un contexto internacional. La Guerra Fría y la influencia de Estados Unidos y la Unión Soviética marcaron el rumbo de América Latina.

“Todo el golpe del 76 hay que encuadrarlo en ese contexto”, afirma Duzdevich. “Estados Unidos entrenaba militares en la doctrina de seguridad nacional y Cuba formaba cuadros para las guerrillas”.

LEER MÁS Identifican a seis desaparecidos hallados en La Perla, uno de los centros clandestinos de Córdoba

A nivel regional, el país quedó rodeado de dictaduras: Brasil, Chile, Uruguay y Bolivia. “Cuando llegamos al 76, prácticamente toda Latinoamérica estaba en manos de regímenes militares”, resume.

Juan Domingo Perón.jpg
El escenario previo al golpe estuvo marcado por una profunda crisis política. Tras el regreso de Juan Domingo Perón en 1973, el peronismo quedó atravesado por una fuerte disputa interna.

El escenario previo al golpe estuvo marcado por una profunda crisis política. Tras el regreso de Juan Domingo Perón en 1973, el peronismo quedó atravesado por una fuerte disputa interna.

Para Milagros Demiryi (ex presa política e integrante del Movimiento Ecuménico por los Derechos HumanosMEDH), ese proceso fue parte de una disputa más amplia: “Las décadas del 60 y 70 fueron un período de alza de las luchas populares. Fue una disputa real por el poder”, señaló a AIRE. En ese marco, explica, se enfrentaban dos proyectos: “Uno ligado al imperialismo y la doctrina de la seguridad nacional, y otro que expresaba las luchas populares”.

Represión antes del golpe y el proyecto económico militar

Demiryi también subraya que la represión no comenzó el 24 de marzo de 1976: “Ya en el 74 y 75 funcionaban grupos clandestinos como la Triple A. Había desaparecidos antes del golpe”. Y agrega: “La guerrilla estaba prácticamente derrotada a fines del 75, pero el plan represivo avanzó igual”.

LEER MÁSMurió Raúl Guglielminetti, un personero del espionaje en dictadura y democracia

Para los entrevistados, ese dato es clave para entender el sentido del golpe. “El objetivo no fue solo militar. Fue imponer un modelo económico”, sostiene Demiryi. En la misma línea, Alonso define al golpe como “refundacional”: “Buscó cambiar el sistema político y el balance de fuerzas, debilitando a la clase trabajadora y fortaleciendo la acumulación de capital”.

Una pregunta que sigue abierta medio siglo después

A 50 años, las respuestas no son únicas ni lineales. El golpe de 1976 aparece como el resultado de múltiples factores: una larga tradición de intervenciones militares, una crisis política profunda, violencia generalizada, tensiones internacionales y disputas económicas. Pero también es una advertencia.

atentado de montoneros
Atentado de Montoneros al comedor de la Policía Federal: 9 kilos de explosivos, un agente infiel y 24 muertos sin justicia.

Atentado de Montoneros al comedor de la Policía Federal: 9 kilos de explosivos, un agente infiel y 24 muertos sin justicia.

“Tenemos que entender cómo llegamos hasta ahí”, plantea Demiryi. “No solo para recordar, sino para que no vuelva a pasar”. A su vez, admite que “nosotros cometimos errores. Las organizaciones armadas cometimos errores. Y también en democracia se han cometido errores. Los organismos de derechos humanos también nos debemos revisiones autocríticas”.

LEER MÁSCon aval libertario, militares retirados convocan a Plaza de Mayo para exigir la excarcelación de represores

Porque, medio siglo después, la pregunta sigue vigente: por qué pasó lo que pasó. Y, sobre todo, qué hacer para que no se repita.