El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, mostró "preocupación" ante la escalada de amenazas en su contra en Rosario, aunque aseguró que no lo van a amedrentar. "No nos van a cambiar nuestra línea de trabajo. Vamos a ir cada vez más a fondo", sostuvo
Desde que asumió el pasado 10 de diciembre, el mandatario santafesino fue objetivo de varias amenazas por semana en la ciudad de Rosario tras las medidas en materia de Seguridad que se implementaron en la provincia para combatir el narcotráfico y la sobrepoblación en las comisarías.
La última fue una de las más graves: un sicario se acercó a un bar este miércoles a la noche, dejó una nota intimidatoria en una mesa y antes de retirarse intentó abrir fuego contra los clientes. Gatilló al menos 16 veces, pero afortunadamente el arma falló y las balas no salieron. Una escena de terror que quedó grabada en las cámaras de seguridad del local.
"Estamos cansados de que algunos delincuentes violentos crean que pueden hacer lo que quieran con la provincia más linda de la República Argentina, asique nosotros vamos a seguir adelante", expresó.
Además, el gobernador aseguró que los ataques vienen de distintos sectores criminales. "Nosotros no fuimos contra un solo grupo, fuimos contra todos. En este momento, todas las organizaciones que fueron desestructuradas cuando fui ministro de Seguridad y vivieron una fiesta durante cuatro años, están recalientes con el gobierno", sostuvo.
Y agregó: "Sin embargo, no es contra el gobernador, es una política pública que se diseñó y de la cual participa la Legislatura provincial y el Poder Judicial de Santa Fe. Es una decisión del Estado de la provincia de Santa F y vamos a avanzar hasta bajar los niveles de violencia y que todos podamos vivir. No nos van a cambiar nuestra línea de trabajo. Vamos a ir cada vez más a fondo".
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