Pasaron 12 años desde que Argentina se convirtió en el primer país en América Latina y el Caribe en contar con una ley de matrimonio igualitario (Ley N° 26.618). Se trata de una de las conquistas más importantes del colectivo LGBTIQ+ y el primer reconocimiento legal en todo el continente latinoamericano hacia el matrimonio entre personas de la comunidad.
Andrea y Alejandra son dos almaceneras que se conocieron a principios de los 90' y consolidaron su amor con un acuerdo matrimonial en 2020. En una entrevista con AIRE, contaron su historia y cómo vivieron el momento en el que se sancionó la ley.
Andrea relató en el móvil que se conocieron en 1991 y que en 1998 pusieron una despensa juntas y comenzaron a convivir. Desde ahí nunca más se separaron. El 31 de julio de 2020, se fueron a casar, apuradas, porque era el último turno antes de que los suspendan por la pandemia.
Por su parte Alejandra afirmó que no lo habían charlado antes, "había mucha gente que esperaba poder casarse, pero lo nuestro era una unión de amor. No necesitamos un papel que nos una", dijo. Sin embargo, consideró que el matrimonio igualitario sirvió para darles derechos que antes no tenían.
En este sentido enumeró las cosas que antes no podían hacer: "poder ver a tu pareja estando internada, lo que dependía de la buena voluntad de las familias, o estar compartiendo un techo durante años y que cuando uno de los dos falte la familia te eche, o estar compartiendo una empresa laboral y tampoco tener el reconocimiento", dijo. "Por lo menos eso quedó en derecho como en el matrimonio común", agregó.
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Sobre el momento en el que se aprobó la ley, Andrea lo recordó como un momento increíble. "Yo lloraba y lloraba porque no podía creer que por fin iba a poder tener el mismo derecho que los otros", contó.
Por último relataron que al principio discutíamos porque una quería fiesta y la otra no, por lo que pasaron 10 años hasta que decidieron concretarlo e hicieron tres pequeñas fiestas con distintos grupos.
"Tuvimos tres tortas, varias fotos, estuvo bueno", dijo Andrea. "Hubo buenos regalos, y nos reclaman la fiesta todavía nuestros amigos. En algún aniversario vamos a tener que organizar algo para los que quedaron pendientes", bromeó Alejandra.
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