La guardia del Hospital Doctor José María Cullen vivió un fin de semana de desborde. Es que desde la tarde del viernes, y a raíz de la gran movilización de personas tras el triunfo de Colón, se produjeron muchos accidentes y agresiones que terminaron con personas lesionadas o heridas, quienes necesitaron atención urgente. Más de 60 personas debieron ser asistidas de urgencia, tres veces más de lo estimado. Este aumento de demanda sanitaria se da en medio de la segunda ola de coronavirus que tiene al efector de la ciudad al límite de su capacidad. Preocupa a las autoridades el impacto de los festejos multitudinarios en la curva de contagios.
"Este fin de semana fue realmente distinto a lo que veníamos teniendo. Hace meses que no vivíamos un fin de semana como este", sentenció el director del hospital, el doctor Juan Pablo Poletti, en diálogo con Aire de Santa Fe. Incluso recordó que hay una foto del viernes por la noche en la que se observan unas cinco ambulancias esperando en la guardia, una imagen que hace mucho no se veía.
Entre el viernes y el domingo registraron 40 ingresos por accidente, cuando el promedio es 5 por día; 14 heridos de arma de fuego; entre 7 o 10 agredidos; 3 heridos de arma blanca y varios alcoholizados.
Con estos números, la guardia se vio desbordada y registró inconvenientes en medio de la alta demanda. Poletti contó que habían duplicado el número de camilleros y así y todo no daban abasto. Además dijo que tuvieron camillas en los pasillos, ya que el servicio tiene espacios reducidos porque la sala de observación hoy es un área de terapia con cinco pacientes covid ventilados. Pero a pesar de esto, afirmó que todos los pacientes que ingresaron tuvieron la atención necesaria. "Cuando la sociedad se moviliza repercute en accidentes. Mi única alegría es que el hospital pudo atender y nadie se quedó sin atención en covid y no covid", manifestó el director del Cullen en la entrevista con Luis Mino por Ahora Vengo y dijo que todo fue gracias a la tarea del personal que trabajó a pesar del cansancio y dio respuesta.
A este complejo panorama que vivió el efector, se agregó en la madrugada del sábado un problema con una válvula de seguridad del tanque de oxígeno, que ya había registrado inconvenientes en el mediodía del viernes cuando se rompió la manguera del camión del proveedor del insumo que tenía que cargar el tanque central y se demoró la tarea. "El viernes estuvimos sin dormir, tuvimos episodios que no esperábamos: a las 12 -de la noche- saltó la válvula de seguridad y nos dejaba con oxígeno por cinco horas y el camión debía llegar desde Rosario y no podía por la caravana en la autopista por la llegada de Colón", relató Poletti. Finalmente este inconveniente fue subsanado y no se vio afectada la actividad en el hospital.
Consultado por el impacto que pueden tener los festejos de los hinchas sabaleros que se prolongaron durante todo el fin de semana con reuniones masivas en diferentes puntos de la ciudad, Poletti dijo que tienen miedo y preocupación por lo que pueda ocurrir con el número de contagios e internaciones en los próximos 10 o 14 días -período de incubación de la enfermedad-. "La verdad que estamos temerosos porque lo que uno vio realmente era muy poca protección y multitudes, con algún agravante: que los cantos, gritos y saltos hacen que uno hiperventile y se viralice el virus, si hay uno con virus aunque sea al aire libre se dan contagios", describió y pidió a quienes formaron parte de los festejos que ante la presencia de síntomas compatibles con el covid se aíslen rápidamente para cortar la cadena de contagios.
A pesar de esto, dijo que esperan que las restricciones hagan efecto y bajen esta semana el número de casos diarios en la ciudad, y esto también ayude ante un eventual incremento; pero están alertas por la situación crítica que atraviesa el sistema sanitario y ante un nuevo pico que para la provincia estaba anunciado para el 15 o 20 de junio. "En familia dije que ojalá sea como el velorio de Maradona, que pensamos que iba a ser un desastre y después no fue así. Pero estamos sin camas críticas y tenemos algunas camas generales, pero si se desmadre un poquito nos pone a en jaque a todo el sistema sanitario", alertó.
A esto agregó que hoy tiene solo 18 camas covid de internación clínica y que "están cortos" en áreas no covid, por lo que la novena sala de atención general de pacientes con coronavirus que estaban preparando para habilitar en los próximos días será en principio destinada a otras patologías y traumas.
Poletti no quiso analizar las actitudes sociales de incumplimiento de las restricciones y medidas sanitarias en medio de la segunda ola de la pandemia, pero sí responsabilizó de la situación a las autoridades del fútbol argentino. "Mi enojo, dolor y crítica es para la Asociación del Fútbol Argentino", sentenció en Ahora Vengo y agregó: "No leen que en 20 días, un mes, para junio iba a estar el pico de casos en Santa Fe; y que esté el dinero, el fútbol, adelante de la vida no lo entiendo con lo futbolero que soy".
Te puede interesar

