Luces del pasado en el Teatro Municipal: una araña que colgó en el Cabildo de Santa Fe y otra que escondía un secreto en su interior
En el Teatro Municipal en Santa Fe cuelgan dos arañas, distintas pero igual de valiosas en significado. Una de ellas escondía un secreto en su interior, mientras que la otra era la araña original que colgaba del Cabildo de Santa Fe y vio nacer a la Constitución Nacional.
El Teatro Municipal conserva en sus dos arañas parte de la historia y el patrimonio de Santa Fe, desde los tiempos del antiguo Cabildo hasta las transformaciones del edificio en el siglo XX.
Se podría arriesgar y asumir que casi todo santafesino ha visitado el Teatro Municipal 1° de Mayo al menos una vez en su vida, ya sea para ver una obra de teatro, un musical o asistir a alguna muestra de arte. O, en todo caso, lo ha visto al pasar caminando por la peatonal de Santa Fe. Sea cual fuere, todos lo conocemos. Pero ¿sabemos de verdad los tesoros que guarda dentro y las historias que tiene para contar?
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El Teatro Municipal, construido hace 121 años, puede relatar la Santa Fe en sus distintas épocas: los cambios que atravesó, las sociedades que pasaron, las conductas y lo que predominaba en cada momento distinto de la historia; sus paredes, ornamentos, decoraciones y salas son una de las mayores expresiones de la ciudad a lo largo del tiempo. Ejemplo de ello son las dos arañas que cuelgan en el Teatro: una en la Sala Mayor y otra, más pequeña pero no menos importante, en el Hall. Distintas, pero ambas valiosas en significados.
Entre remodelaciones, se revelaron los orígenes de la araña de la Sala Mayor del Teatro Municipal
Pablo Villaverde, subsecretario de la Secretaría de Cultura de Santa Fe, explicó que, para entender el origen y la historia de la araña que hoy cuelga de la Sala Mayor del Teatro Municipal, primero debemos remontarnos a los inicios del teatro.
El teatro fue construido en 1905 por el arquitecto Augusto Plou. En esos momentos, no había ningún tipo de iluminación ni ventilación en la sala mayor. Por ello, en el lugar donde hoy está la araña, había una claraboya.
"En ese círculo donde ahora está la araña había una claraboya con un techo corredizo. En función de la necesidad climática que tenía el teatro, se abría o se cerraba", contó Villaverde. "En verano se abría para que ingresara a la noche el aire más fresco. Era lo que había porque no había refrigeración".
Pero el teatro no se mantuvo siempre igual; pasó por muchas remodelaciones desde su creación, siendo la más fuerte la del 73. "En dicho año, siguiendo una corriente estética que llevaba todo hacia un racionalismo en la arquitectura".
Según explicó Villaverde, dicha corriente seguía los alineamientos de la arquitectura alemana: todo tenía que ser simplificado. "Se sacó todo lo que tenía que ver con la ornamentación, con las molduras; las fachadas que tenían a lo mejor un pequeño cromatismo o donde había piedra paris, como era el caso acá en el teatro, y se pintó arriba. Se trataba de blanquear las fachadas".
Por eso, en 1973, siguiendo el ejemplo de los grandes teatros del mundo y de Argentina, vieron que el teatro necesitaba una araña. Aunque el sistema de la claraboya con el techo corredizo todavía está, "se pone la araña que se ve actualmente en el teatro donde estaba el techo corredizo", relató.
A pesar de que no se cuenta con la información completa y precisa sobre los trabajos realizados, pues en la época de los 70 se tiró mucha documentación referida a ello, Villaverde contó que, desde la gestión actual, sintieron que patrimonialmente se tenía una deuda muy grande y había que investigar sobre cómo fue la historia, sobre todo desde el lado de la ornamentación.
Una araña conformada por dos épocas distintas de la Argentina
Es así como comienzan a investigar todo lo relacionado con la parte pictórica de la Sala para así determinar, por ejemplo, cuáles eran los colores originales de 1905. De esta forma, en conjunto con el LATMAT y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional del Litoral, se realizó una investigación que duró ocho meses, en donde, entre los diversos descrimientos, se pudieron conocer datos sobre la araña.
Villaverde relató que incluso cuando se la bajó en el año 2024, ya había notado detalles extraños. Aquí es donde se descubre el dato más curioso: la mezcla de diferentes arañas en una sola.
"Se veía en el corazón una araña antigua y, en esa araña antigua, pegado un costillar, que es el costillar donde están todos los caireles que hizo la cristalera. Empecé a preguntarles a la gente del archivo documental de la Municipalidad si podían encontrar fotos de dónde estaba el foyer del teatro, donde ahora está la sala Marechal", contó Villaverde. Dicho pedido se hizo pues pensó que podía ser de una araña que había estado en el foyer o en algún otro lugar de la ciudad.
De esta forma, se comenzó a buscar fotos y archivos con la intención de poder detectarla, pero no aparecía en ningún lado. En un momento se creyó que podía ser la araña que se encuentra en el Ministerio de Seguridad. Fueron hasta allí para comprobarlo y, aunque coincidía en la estética, no era la misma.
Siguieron buscando y buscando. Cuando se estaban por rendir, encontraron una pista. Ocurrió mientras estaban investigando sobre cómo era el hall original del teatro. Allí encontraron una fotografía. En esa imagen se apreciaba una araña que era bastante similar al corazón de la araña de la Sala Mayor.
Ampliando y observando bien la foto, descubrieron que lo que habían estado buscando por todos los rincones de la ciudad había estado todo este tiempo bajo el mismo techo: el centro de la araña de la Sala Mayor le pertenecía a la araña que colgaba antes en el hall del Teatro Municipal.
"En el 73 se genera una araña haciendo un mix", explicó Villaverde. "A esa araña —la del Hall— se la saca de ahí y esa estructura antigua se le arma a un nuevo costillar". Entonces, el centro de la araña es de 1905, mientras que el resto es un costillar —las líneas que van desde el centro de la araña hacia el círculo de la cúpula— hecho en la década del 70 en los talleres municipales en conjunto con la cristalería de San Carlos, a donde se le encargaron la realización de 60 mil bolitas de cristal, talladas a mano, para rodear la araña.
La araña que hoy adorna el hall perteneció al Cabildo de Santa Fe
Tras quitarse la araña del hall para con ella crear la que hoy cuelga de la Sala Mayor, el lugar quedó vacío. Por lo tanto, se decidió reemplazar dicha ausencia por otra. Para ello, se recuperó una araña que había pasado muchos años juntando polvo en un depósito. Pero no era cualquier araña; era la araña original que perteneció al Cabildo de Santa Fe. Y eso no es todo: debajo de ella se firmó la Constitución Argentina en 1853.
No se posee mucha información sobre la araña o quién decidió traerla al teatro, ya que en la década de los 70 muchos documentos se perdieron o fueron tirados. Aun así, para Villaverde es probable que cuando se tiró abajo el cabildo para construir la Casa del Gobierno, muchos elementos hayan sido guardados en un galpón y hayan quedado allí, entre ellos la araña, y que quizás "quedó guardada a la espera de que algún momento se exhiba como una pieza museística o se utilice en otro espacio".
Además, contó que muchos niegan la historia de la araña porque no forma parte del cuadro Los Constituyentes del 1853, pero aseguró que hay una explicación: "Es una razón estética. El pintor decidió no incluirla para que el cuadro quedara mucho más romántico. Puso todo en la luz mucho más tenue, como si lo hiciera la luz de las piedras. Pero es la araña original del Cabildo donde se firmó la Constitución".
Es por ello que hoy el Teatro Municipal lleva '1.º de Mayo' en su nombre: "No es por el Día del Trabajador, sino porque el 1.º de Mayo se sancionó la Constitución Nacional. Al llevar la araña en el Teatro y al sancionarse el 1 de mayo la Constitución Nacional, se le cambia el nombre y se le agrega el 1º de mayo".
La araña del Cabildo se cuelga en el Teatro entre los años 1973 y 1975.
Dos arañas únicas y con historias distintas, pero con el mismo nivel de valor
Las dos arañas tienen historias distintas, pero poseen el mismo nivel de valor; ambas son monumentos históricos nacionales y "todo lo que hay dentro de un monumento histórico tiene valor patrimonial", expresó Pablo Villaverde.
Según sus palabras, él pondría dos parámetros: una tiene muchísimo valor histórico nacional, que es la araña del Cabildo, porque estuvo presente en el momento en el que se firmó la Constitución Nacional Argentina. Dicho valor trasciende lo que puede ser el Teatro Municipal, la ciudad y la provincia. "Trasciende las fronteras y tiene una importancia nacional histórica tan importante como lo es una Constitución Nacional. Ese valor tiene", explicó. "Y para nosotros, en Santa Fe, es el valor de ser cuna de la Constitución de la Nación".
Por otro lado, la otra araña también tiene un valor patrimonial, en este caso, ligado a la ciudad en relación con la provincia de Santa Fe: cuenta el trabajo en conjunto de los talleres municipales con la cristalería de San Carlos que, para Villaverde, tiene mucha fuerza tanto para la provincia como para Argentina: "Quedan muy pocas cristalerías en el país. La cristalería de San Carlos tiene todavía ese oficio tan increíble, que es el trabajo manual de poder generar esos cristales. Para mí, tiene ese valor a nivel de presencia provincial".
La historia de un objeto es como un documento de la historia de una ciudad: "El patrimonio no cuenta solo una historia estética; cuenta la historia de una sociedad, de cómo vivía, cómo funcionaba, cómo hacía para poder construir algo en medio de una crisis. En el 73, en el medio de otras cuestiones que estaban ocurriendo, que estaban por ocurrir, qué pasaba, por qué pasaba", concluyó Villaverde.







