menu
search
Santa Fe La Forestal | Villa Guillermina | Santa Fe

La Forestal: a 100 años de la revuelta, descubren un monumento al obrero Teófilo Lafuente

El trabajador fue el primer secretario general del sindicato taninero. El monumento será trasladado al predio de la histórica fábrica del norte de la provincia de Santa Fe.

Este 29 de enero se cumplieron 100 años de la revuelta de los obreros de La Forestal, la fábrica británica emplazada entre las provincias de Santa Fe y Chaco encargada de la explotación del quebracho. En la comuna de Villa Guillermina se alza desde este viernes un monumento a Teófilo Lafuente, el primer secretario general de Sindicato de Obreros del Tanino, y principal agitador de las huelgas obreras contra la patronal en el norte santafesino.

El historiador y escritor Alejandro Jasinski definió a Lafuente como "el trabajador humilde, luchador, y que llevaba la lucha con la alegría de rebelarse". En diálogo con Aire de Santa Fe recordó la revuelta obrera y la masacre que le siguió y dejó unos 600 trabajadores muertos a manos de cuerpos armados financiados por el gobierno provincial y la patronal de La Forestal.

El monumento al trabajador que lideró la lucha obrera será trasladado luego al predio de la vieja fábrica de tanino convertido en Parque de la Memoria y la Identidad de los Pueblos Forestales desde que los últimos dueños de la nueva empresa allí instalada permitieron el acceso de la comunidad local a esas tierras con tanta historia.

Embed

"La Forestal deja sin trabajo a 600 obreros", "Los obreros de La Forestal inician un movimiento armado" eran los principales titulares de los diarios de 1921 que reflejaban y anticipaban el caldo de violencia que se cocinaba en las localidades forestales de Villa Guillermina, Villa Ana, Tartagal, Florencia, entre otras.

la forestal teofilo.jpg

Jasinski recordó los reclamos obreros de la época, basados en la jornada laboral de 8 horas y "mayor respeto a los obreros", entre otras mejoras de condiciones laborales.

"En la revuelta, los obreros ganaron las 8 horas pero las perdieron tras la masacre; aunque luego obtendrían finalmente la jornada laboral reclamada mediante una legislación nacional", explicó el historiador recordando "los crímenes de lesa humanidad en un contexto democrático" en manos de los empresarios forestales y el gobierno de Enrique Mosca.

Hasta la actualidad, el número de muertos sigue siendo un misterio. Los estudiosos creen que se trató de entre 500 y 600, teniendo en cuenta la cantidad de trabajadores instalados en los pueblos del norte y el número de hombres que conformó el cuerpo armado. No hubo registros oficiales de la época en torno a la masacre que tiñó de sangre la cuña boscosa del norte santafesino.

Volvé a escuchar la entrevista a Alejandro Jasinski