Un jardín maternal de la ciudad de Santa Fe utilizó las redes sociales para dar a conocer la situación límite que viven ante la imposibilidad de abrir sus puertas durante la pandemia de coronavirus. El establecimiento se denomina "Mi primer pasito", situado en calle San Martín al 6300, y sus referentes escribieron una extensa carta en su cuenta de Facebook donde explican el impacto económico que sufre el jardín desde marzo, cuando se desató el alerta epidemiológico.
"Desde el 15 de Marzo cerramos nuestra puertas y no pudimos volver a trabajar, perdimos en 5 meses el trabajo de 25 años, ilusiones, sueños, sacrificios, proyectos y mucho pero mucho esfuerzo que solo vemos como se derrumban día a día. Para aquellos que hablan con tanta liviandad y nos critican porque pedimos volver a trabajar les aviso que mas allá de la dura realidad epidemiológica de hoy hubo muchos días sin casos y muchas actividades fueron habilitadas, el 90 % de los ciudadanos esta trabajando. Saben donde están los niños? En lugares de cuidados clandestinos que surgieron a raíz de nuestra prohibición, creen que usan protocolos ? Consideran que los niños ahí no se contagian, que están mejor que en un jardín que está supervisado y con todo legal ? En las plazas y en el parque de diversiones tampoco se contagian ?", se preguntan.
Venta de empanadas
La situación de los jardines maternales se tornó tan delicada que muchos de ellos debieron recurrir a diferentes herramientas "poco hortodoxas" para subsistir. Muchos de ellos debieron salir a vender empanadas, esperando la colaboración de padres y madres.
Sin subsidios, con una mínima asistencia por parte del Estado -que en muchos casos todavía no llegó- y con una recaudación casi nula, hoy estas instituciones están al borde de la quiebra ante un futuro incierto. Reina la angustia y desesperación por sostener en medio del “abandono” cientos de puestos de trabajo y los espacios de educación de los más chicos que garantizan un derecho fundamental.
La pandemia puso en rojo la situación gris en la que están los jardines maternales particulares. Es que estos no forman parte del sistema obligatorio de escolarización formal, sino que son considerados un comercio con habilitación municipal, y por lo tanto no reciben ninguna subvención del Estado. Incluso sus maestras no gozan de sistemas de escalafón y se ven imposibilitadas de tener una carrera docente. Hoy la realidad se agrava por el cierre que sufren ante las medidas sanitarias adoptadas por el Gobierno nacional. Piden una asistencia “real” para sobrevivir a esta prolongada cuarentena o una reapertura cuidada, con restricciones y protocolos para seguir garantizando la educación y el cuidado en la primera infancia.
Educación, en último lugar
El jardín "Mi primer pasito" desnudó la desesperación y, también, el enojo por ser los relegados del Estado. "Este es el país que tenemos y nos merecemos, la educación es lo último, a nadie le importa, juegan a cuidar los niños mientras embrutecen a la sociedad, y hacen la vista a un lado de donde están ahora los infantes. Para aquellos que hablan y opinan sin saber, nuestro jardín tiene 18 empleadas legalmente inscriptas y paga $185.000 solo de aportes de las empleadas, además de luz comercial, alquiler, seguros, emergencias médicas, servicios, entre otras cosas, que obviamente no pagamos más desde el mes de marzo", señala.
Advierte que "hasta sin obra social nos estamos por quedar".
"Creerá el Estado Provincial que con 50.000 vamos a afrontar 18 sueldos y $1.500000 de deudas. Con una ATP QUE NUNCA LLEGO !! Como seguimos? A que nos dedicamos? Que hacemos con el jardín? Cuándo abrimos? Quien decidirá nuestra apertura si Perotti dice que dependemos de educación y la ministra Cantero expresa que no. Y el intendente no sabe dónde está parado. Vendemos pizzas, empanadas, alfajores, fiambres, pastas para poder sostener a nuestras familias", expresa.
Actualmente la ciudad de Santa Fe cuenta con 39 jardines maternales particulares habilitados y 17 de gestión municipal. Todos están comprendidos y reconocidos en el Sistema Municipal de Educación Inicial que fue creado en 2012 por la ordenanza N° 11.841 que lleva la firma del entonces presidente del Concejo Municipal e impulsor de la propuesta, el ex edil Leonardo Simoniello.
A partir de esta normativa, los jardines maternales y de infantes particulares tienen en la ciudad una doble habilitación: por un lado la comercial que la otorga la Secretaría de Producción -que controla la de Control y Convivencia ciudadana- y por el otro la pedagógica que está a cargo de la Secretaría de Educación y Cultura.
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