martes 17 de mayo de 2022
Santa Fe Bajante del río Paraná | Río Paraná | Ciudad de Santa Fe

La bajante del río Paraná provocará cambios morfológicos en los arroyos y ríos cercanos a Santa Fe

Carlos Ramonell, geólogo e investigador de la UNL, advirtió que este ciclo de bajante va a influir en la conexión de los cauces y en la conectividad del sistema de arroyos y riachos. También adelantó que hay una alta probabilidad de que la bajante sea muy severa en el invierno.

La larga bajante del río Paraná va a modificar cauces, "cerrar" arroyos y provocar "cambios ecosistémicos" en el paisaje de islas cercano a la ciudad de Santa Fe. Lo adelantó Carlos Ramonell, geólogo, doctor en Ciencias Naturales (UNLP) e investigador de la Universidad Nacional del Litoral (UNL/Fich), en una entrevista con AIRE. El experto también advirtió que esta tendencia es "anómala" en enero y que es altamente probable que en agosto y septiembre la caída en el nivel del río sea más importante que en los últimos dos años, porque llovió muy poco en noviembre y diciembre en la alta cuenca del río Paraná.

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"Es probable que en agosto y septiembre del 2022, el escenario de bajante sea más agudo que en los dos últimos años. Las tendencias de que haya un mejoramiento en la alta cuenca son casi nulas, hasta ahora. El régimen del río depende sobre todo de lo que llueve entre octubre y febrero en la alta cuenca del río Paraná", explicó Ramonell en diálogo con Alejandra Pautasso y Geraldine Brezán en Ahora Vengo.

El investigador de la Fich destacó que las precipitaciones fueron importantes en la alta cuenca del río Paraná durante octubre, pero muy deficitarias en noviembre y diciembre. "Se repite por tercer año consecutivo esta condición de bajante y con la situación inédita de tener niveles tan bajos en verano. En las bajantes extraordinarias del siglo pasado, los niveles tocaban sus pisos más bajos en invierno y el comienzo de la primavera en Santa Fe", recordó.

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En agosto del 2021, el río tocó su piso más bajo en la ciudad de Santa Fe desde 1944 con un nivel de -0,19 metros.

En agosto del 2021, el río tocó su piso más bajo en la ciudad de Santa Fe desde 1944 con un nivel de -0,19 metros.

Ramonell adelantó que en tres semanas se espera un repunte en los niveles del río en el Puerto de Santa Fe por las precipitaciones que se acumularon en la alta cuenca del río durante la última semana de diciembre y la primera de enero. Pero advirtió este repunte de febrero se proyecta menor al del 2020, en el que el río estuvo oscilando cerca de los tres metros. "La recomposición en los niveles de febrero podrá ser evaluada en unos días, cuando el Instituto Nacional del Agua (INA) publique los informes de las lluvias de diciembre en la cuenca del río", precisó.

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Carlos Ramonell, geólogo e investigador de la UNL, explicó los cambios morfológicos que se están produciendo en los arroyos y riachos cercanos a la ciudad de Santa Fe en la entrevista con AIRE.

Carlos Ramonell, geólogo e investigador de la UNL, explicó los cambios morfológicos que se están produciendo en los arroyos y riachos cercanos a la ciudad de Santa Fe en la entrevista con AIRE.

Las secuelas de la bajante del Paraná: cambios morfológicos en riachos y arroyos

Ramonell, que es un experto en la geomorfología del río, contó que esta bajante va a provocar cambios morfológicos en la conexión de cauces. "Vamos a tener cambios ecosistémicos y en la conectividad de todo el sistema", explicó.

El paisaje de riachos e islas de la cuenca del río Paraná está en permanente transformación y con una bajante extraordinaria -la más importante en más de 70 años- esta tendencia se acentúa. Ramonell recordó el ejemplo del Arroyo Leyes a la altura de la ruta provincial 1, que hace un siglo se podía "vadear" y cruzar en carreta y que ahora tiene más de 10 metros de profundidad en ese punto porque está recibiendo más agua que viene desde el río Paraná.

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El especialista viene midiendo que el Arroyo Leyes está conduciendo más agua hacia la laguna Setúbal y que los caudales, en forma progresiva, se están reduciendo en el río Colastiné. "El Paraná es el décimo río más grande del mundo. Es una enorme masa de sedimentos que se va desplazando en el sistema y genera en algunos casos el agrandamiento de los cauces", destacó.

Al comparar las crecidas y bajantes históricas, es fundamental comprender que en la actualidad el río es muy diferente al de hace 78 años, cuando se midió el registró más bajo en el Puerto de Santa Fe: - 1,04 metros. Ahora, el nivel oscila cerca de los - 0,15 metros en el hidrómetro del Dique 2. "La bajante extraordinaria de esa década tuvo una duración de tres años y terminó en 1945", precisó Ramonell.

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La bajante en la cuenca del río Paraná lleva dos largos años.

La bajante en la cuenca del río Paraná lleva dos largos años.

En los próximas semanas -anticipó el especialista- se van a poder observar cambios en la coloración del agua en la laguna Setúbal porque llegan los sedimientos que provienen de los arroyos que bajan de la Cordillera de Los Andes a través del río Bermejo. Son sedimentos finos que se conducen hacia el estuario del río de la Plata, pero que con la bajante quedan almacenados en los cauces y lagunas secundarioas.