La Fiesta Provincial de la Yerra volvió a encender el alma festiva de Cayastá en su 49° edición. A tan solo 82 kilómetros de la capital santafesina, el histórico pueblo se transformó este fin de semana en el epicentro de la tradición campera, donde la cultura rural, la gastronomía típica y el sentir gaucho se entrelazaron en una experiencia única.
Desde las primeras horas del sábado, el público comenzó a copar el Parque de Doma, ubicado a pocos metros del Parque Arqueológico de Cayastá.
A pesar del frío y el cielo cubierto, el entusiasmo popular se hizo sentir: reposeras, mates y ponchos gauchos marcaron las postales del día.
"Es una fiesta, representa toda nuestra historia y también nuestro presente. Para nosotros esto es muy importante. Nuestros padres y abuelos se sentirían muy orgullosos de ver esto acá porque es el legado que nos han dejado", señaló Germán Baumgartner, senador provincial por el departamento Garay, en diálogo con el móvil de AIRE.
La jornada continuó el domingo con propuestas para toda la familia: espectáculos folklóricos, exhibiciones ecuestres, gastronomía criolla y la participación de destacadas figuras locales.
El corazón de la fiesta latió con fuerza al ritmo de las jineteadas, el espectáculo más esperado por el público. Es que desde aquí, salen algunos de los jinetes que luego competirán en el tradicional Festival de Jesús María, uno de los eventos más emblemáticos del calendario criollo nacional.
Además, entre los caminos de tierra y las sonrisas de cientos de visitantes, se desplegó una feria que combinó sabores, texturas y colores: había puestos de venta de mates, ponchos, camperas, sombreros, cuchillos artesanales y mucho más.
Todo enmarcado en un fuerte clima de identidad rural, donde lo gauchesco no es una puesta en escena, sino un legado que se transmite de generación en generación.
Edgardo Berli, presidente comunal de Cayastá, celebró que este tipo de eventos acerque las tradiciones a las nuevas generaciones. "Hay muchísima gente joven, muchos niños. Es la familia completa la que vive toda esta fiesta y es así como nosotros la disfrutamos y como queremos que se vea también", sostuvo.
Y agregó: "Que vengan y celebren nos llena de orgullo porque hace que las tradiciones no mueran y sigan permanentes a flor de piel".
Finalmente, desde la organización destacaron el esfuerzo colectivo de la comunidad para mantener viva una celebración que es, ante todo, un homenaje a las raíces.
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