Había una vez una fuente en la peatonal de Santa Fe, pero un día desapareció: la historia de "Los Niños Cazadores"

La fuente de "Los Niños Cazadores" solía estar sobre la peatonal de San Martín en la ciudad de Santa Fe, pero un día de junio de 2013 fue retirada y no volvió a ser reinstalada.

La fuente se encontraba sobre la céntrica esquina de San Martín y La Rioja.

La fuente se encontraba sobre la céntrica esquina de San Martín y La Rioja.

Los más grandes la recordarán, mientras que los más chicos no habrán llegado a conocerla, pero había una vez una llamativa fuente y escultura que decoraba la peatonal de Santa Fe.

Se encontraba sobre la céntrica esquina de San Martín y La Rioja, posicionada frente a la Parroquia Nuestra Señora Del Carmen, y era conocida como "Los Niños Cazadores". Era considerada icónica en la ciudad y fue retirada el 24 de julio de 2013.

Unos 13 años después, el lugar que ocupaba años atrás sigue siendo transitado constantemente por todos los santafesinos. Algunos, inconscientes de ello. Otros, de mente curiosa, que recuerdan la fuente querrán conocer la historia de la fuente de "Los Niños Cazadores" y qué pasó con ella.

La historia de la fuente y la escultura "Los Niños Cazadores" que solía decorar la peatonal de Santa Fe

La fuente y escultura de "Los Niños Cazadores" (Statue des Chasseurs), de estilo barroco, es una réplica francesa de la escultura original de Pierre Mazeline, ejecutada en 1680 y fundida en bronce en 1688, y se encuentra en el palacio de Versalles, en Francia. Esa pieza fue realizada en Francia en el siglo XIX, está hecha en mármol de Carrara y corresponde a una réplica de dos de los grupos/fuentes de bronce de las veintidós en total que forman la decoración de la Avenida de Agua, que desciende del cantero norte hacia la fuente de Neptuno, en los Jardines de Versalles.

El conjunto "está formado por tres niños cazadores semidesnudos, un niño con un cuerno y una lanza, un cazador con un conejo de presa, y un arquero con su arco y carcaj acompañado por un pequeño perro, dispuestos marchando alrededor de un pilar de estilo clásico de capitel decorado con diseños vegetales, sobre el cual se levanta la copa de la fuente", describe el informe de diagnóstico, realizado en agosto de 2018 por Eduardo Gabriel Gómez, restaurador de obras de arte de la Dirección de Museos dependiente de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Santa Fe.

La fuente y escultura de

La fuente y escultura de "Los Niños Cazadores" es una réplica francesa de la escultura original de Pierre Mazeline.

Fue comparada y traída a Santa Fe por el entonces intendente Edmundo Rosas entre 1908 y 1912. En un principio, fue emplazada en la intersección de Bulevar Gálvez y Rivadavia. Posteriormente, alrededor del año 1980, se la trasladó a San Martín y La Rioja, que en ese entonces era el comienzo de la peatonal. Incluso en esos momentos, la obra ya presentaba erosión por el agua y había perdido el cuerno, la lanza, la cola del perro y dos dedos de la mano de uno de los niños.

Por qué fue retirada la fuente

Quienes recuerdan admirarla cada vez que pasaban caminando por la peatonal, todavía le guardan cariño. Y muchos siguen sin comprender la razón por la que fue retirada y por qué nunca fue reinstalada. La respuesta es, a la vez, sencilla: no estaba preparada para estar en el exterior. Este dato es un poco confuso, pues no se entiende cómo se construiría una obra para mantener en el exterior con un material que no está pensado para el exterior.

Según Eduardo Gómez, lo más probable es que haya sido por desconocimiento. "Se tenía el interés de embellecer la ciudad, pero quizás no se contó en ese momento con los conocimientos adecuados y por eso se expuso. Quedó ahí por muchos años. Era seguramente por desconocimiento que se llevó ahí". De esta forma, al estar expuesta, una de las principales causas de su deterioro fue el agua —especialmente la de la lluvia—. Esto se debe al material empleado en su construcción: la carrada.

La carrada es un material blanco, de piedra delicada, pero que está pensado para estar en el interior, explicó Gómez. Por más que al agua de lluvia le lleve tiempo, llega un momento en que la pieza comienza a deteriorarse. La figura comienza a ablandarse y a perder nitidez. Además, al tener un plato arriba, el agua se desborda y genera una "línea de goteo" que deforma la obra.

Hubo dos factores que afectaron a que la obra fuera retirada: el vandalismo y la ubicación.

Hubo dos factores que afectaron a que la obra fuera retirada: el vandalismo y la ubicación.

Existen formas de controlar la caída del agua, agregó Gómez. Una de ellas a partir de una bomba que utiliza un sistema similar al de las mochilas de los inodoros: cuando el agua hace tope, el flotador hace que no siga entrando. Sin embargo, el plato de la fuente no tenía ningún tipo de sistema parecido, por lo que el agua llegaba hasta el borde y chorreaba. "Quedaba muy lindo verlo así, en cascada, pero caía sobre la escultura de los niños y, con el tiempo, se fue erosionando", continuó Eduardo.

Además del deterioro, hubo dos factores que afectaron a que la obra fuera retirada: el vandalismo y la ubicación. En cuanto a la ubicación, Eduardo comentó que, al ser una zona con demasiado tránsito, el movimiento del suelo afectaba muchísimo a la obra y ocasionaba no solo que la obra sufriera, sino que el material de piedra se aflojara. En cuanto al vandalismo, se puede considerar la mayor problemática que llevó a que, como medida definitiva, se decidiera quitarla.

La gota que colmó el vaso fue un incidente en particular ocurrido en el año 2013: un joven se colgó del plato que sostenía la escultura y lo destrozó. Fue ahí donde se tomó la decisión. "Tuvimos suerte de que el plato, cuando se desprendió, estaba agarrado con materiales. No afectó a la estructura de los niños ni rompió nada", contó el restaurador. Sin embargo, sí fue peligroso para el joven, pues las piedras eran pesadas.

Hoy se la conserva Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas.

Hoy se la conserva Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas.

Cronología de la fuente escultórica "Los Niños Cazadores"

A partir del informe de diagnóstico, realizado en agosto de 2018 por el escultor Eduardo Gómez, se puede dar a conocer cómo vivió el paso del tiempo la fuente de Los Niños Cazadores tras llegar en 1912 a la ciudad de Santa Fe:

  • En noviembre de 1998 fue vandalizada: se destruyó el plato y la punta del arco ya no se encontraba. Además, la erosión por el agua había comenzado a hacerse más evidente, desapareciendo parte de los rasgos de los rostros.
  • Para los años 2000, se llevó a cabo la primera restauración, realizada por los hermanos Flavia y Mauro Fornari.
  • 13 años después, se señaló el deterioro avanzado de la misma (el plato se encontraba deteriorado, la mano que sostenía la lanza y todos los dedos del niño del perro ya se habían perdido). En junio del mismo es vandalizada nuevamente.
  • Finalmente, en el 2014, el escultor Héctor Welschen realiza un nuevo plato de mármol copiado del original.
La obra ya presentaba erosión por el agua y había perdido el cuerno, la lanza, la cola del perro y dos dedos de la mano de uno de los niños.

La obra ya presentaba erosión por el agua y había perdido el cuerno, la lanza, la cola del perro y dos dedos de la mano de uno de los niños.

La fuente y los Niños no están perdidos

Después de que el plato se rompió en 2013 y Héctor Welschen realizó un nuevo plato, algunos creen que ese también se rompió, pero no es así. Eduardo Gómez comentó que el segundo plato no se rompió, que está a salvo y se encuentra en uno de los talleres. La razón por la que no se utilizó es que es demasiado grande y pesado. No se iba a soportar el peso y no tenía consistencia, por eso no se lo volvió a poner otra vez.

"Un plato de una escultura de ese tipo está pensado en forma y peso. Si le pones algo más pesado y más grande, probablemente se destruya lo de abajo porque no lo soporta. Y como después se vio esa posibilidad, nunca instalaron ese plato de mármol", explicó el profesional.

El original, que se encuentra en pedazos y es imposible su ensamble, se encuentra en el taller de escultura, a cargo de Eduardo, ubicado en la Estación Belgrano. En cuanto a la réplica que se realizó pero no pudo ser utilizada debido a las medidas incorrectas, también se encuentra resguardada en otro taller.

En cuanto a la escultura, se le hizo la limpieza correspondiente y hoy se encuentra en buen estado. No está perdida ni destruida, sino que se conserva en el Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas. "Está hermosa para verla, pero ya no se va a llevar al exterior nunca más porque se deteriora", agregó Eduardo.

Actualmente ya no hay ninguna obra hecha con mármol de Carrara. La fuente de "Los Niños Cazadores" era la única que quedaba. "En aquel momento se restauró con los materiales y de la forma que había en ese momento. Hoy podría haber sido de otra o se podría haber reemplazado ese plato por uno de las mismas medidas que el anterior y prácticamente se solucionaba el problema".

Aunque ya no ocupa su lugar en San Martín y La Rioja, Los Niños Cazadores sigue siendo una pieza recordada.

Aunque ya no ocupa su lugar en San Martín y La Rioja, Los Niños Cazadores sigue siendo una pieza recordada.

Los Cazadores no volverán, al menos no en un futuro cercano

A pesar de que ya fue retirada hace 13 años, la esperanza continúa de que pueda volver, por sobre todo considerando que fue una obra muy icónica en la ciudad. "Surgió la posibilidad de hacer una réplica, pero no se llevó a cabo eso porque no dieron los tiempos ni la posibilidad, pero la idea es buena. Si se quiere, estaría bueno que como elemento patrimonial vuelva al mismo lugar con otra materialidad. La ciudad recuperaría algo", comentó el restaurador Eduardo.

Sin embargo, no es tan fácil hacerlo como decirlo. Volver a recuperar la fuente sería un proyecto muy caro, pues se necesitaría construirla de cero (esta vez con una materialidad que tolere la exposición al exterior). "Si nos proponemos hacer una copia, dentro de los materiales podría ser resina o resina con carga, que queda muy parecida en peso y forma", explicó. De esta forma, esta vez no sería de Carrara. "Se le podría hacer conservación y no se deterioraría tanto. Y si se deteriorara, la podrías conservar."

Otro punto importante, además de su construcción, es el del transporte. Este es incluso más complicado. "Esa obra se transporta generalmente en avión o en barco. Es toda una movida. Cada gestión vuelve a rever las posibilidades y cada vez en algunas situaciones es como un poco más difícil", explicó.

"El proyecto está. Sería muy lindo para la ciudad porque es icónica. Sería muy bueno eso. Causaría un impacto en la ciudad. En Paraná mismo hay fuentes en la peatonal. Acá, la única que teníamos nosotros la perdimos", concluyó Eduardo Gómez.

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