Hace dos años que en la zona de Larrea entre avenida Peñaloza y Blas Parera se terminó la obra de alcantarillado y desagote complementaria al desagüe Larrea. Con el tiempo, autores desconocidos fueron desmantelando las rejillas de hierro que cubrían las bocas de tormenta. Ante el peligro que representan, los vecinos las cubren "con lo que tienen a mano".
Bocas de tormenta: cubiertas con algunas maderas y restos de hormigón
Bocas de tormenta: con maderas y escombros
Bocas de tormenta al descubierto
Los vecinos cubrieron con restos de maderas la cavidad que representa un peligro
La ramas también fueron funcionales para evitar accidentes
En algunos casos, la cobertura cede y el riesgo está presente para quienes circulan por la zona
Los vecinos aseguran que a las tapas las fueron robando de a poco durante los dos años
Con una madera resistente, a esta boca de tormenta la transformaron en rampa
Todo tipo de materiales vino bien para semejante cruzada
Seguramente irán por una nueva cobertura
En este caso, la reparación fue exitosa
También con neumáticos en desuso
Los vecinos trabajaron a destajo para evitar posibles accidentes. El tiempo dirá si los arreglos son duraderos o finalmente interviene " a quien corresponda".