Hace más de dos semanas que el jardín del complejo educativo Ceferino Namuncurá de barrio Yapeyú de la ciudad de Santa Fe, está sin clases tras las denuncias por abuso sexual a un profesor de Educación Física y las protestas de los padres frente a la institución educativa. Sin embargo, el martes de esta semana volverá una parte del jardín. Se trata de los niños de entre uno y dos años, y los del jardín materno, de tres años.
Donde comenzó el conflicto, en los chicos de cuatro a seis años, no van a volver aún. Las autoridades aguardarán unos días y van a hacer reuniones con los padres. Se estima que recién a fin de esta semana o la semana que viene estarán volviendo los chicos del jardín preescolar.
Las clases se suspendieron en todos los niveles desde el jueves 7 de octubre. El 19 de octubre volvió el nivel secundario, y el 21 el nivel primario.
Los reclamos de los padres
A lo largo de la semana del 7 de octubre, se realizaron en la escuela pintadas en contra del profesor abusador y abrazos simbólicos para pedir que cesen los ataques. El jueves pasado, un grupo de padres realizó un abrazo simbólico a la institución educativa y cubrieron las pintadas estampadas que estaban desde hacía una semana en repudio al profesor de educación física imputado por el abuso de al menos tres niñas.
En diálogo con el periodista Ignacio Laurenti en el móvil de AIRE, los padres de los alumnos y alumnas reclamaron el regreso a las aulas. Desde la cartera educativa comunicaron que el viernes se comienza a trabajar con la comisión de acompañamiento de la escuela en reuniones con los docentes y no docentes a fin de llegar junto a la entidad propietaria y el gremio a restablecer las clases presenciales durante la próxima semana.
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"No estábamos enterados del por qué no podían volver a clases, recibimos las actividades vía whatsapp. Pedimos el derecho a la educación de nuestros hijos. Acá los chicos sin clases y nadie nos da una explicación", relató una de las madres quien agregó "Así como los patrulleros custodian ciertas personas también pueden cuidar a los chicos". La entrevistada explicó que la dirección del Complejo Educativo desalentó el abrazo simbólico y les pidió que retiren el logo de la entidad utilizado para la convocatoria.
La institución, que pertenece al Arzobispado de Santa Fe, alberga a una cantidad de niños: 370 en el nivel inicial, 1200 en el primario y 570 en el secundario. Según explicaron desde el Ministerio de Educación a AIRE, la decisión de suspender las clases se debe al deterioro del establecimiento posterior a los desmanes que provocaron los padres de las supuestas víctimas.
Hasta que no se pueda garantizar la seguridad para las niños y niños y de los docentes y asistentes escolares no se dictarán clases, pero desde el Ministerio aclararon que no tiene que ver con la investigación, que corre por cuenta de la Justicia. En la puerta del establecimiento, familiares de las supuestas víctimas realizaron pintadas con frases tales como "basta de abusos" y agravios contra el profesor imputado que serán tapadas en estas 48 horas.
La causa judicial
El caso salió a la luz el último jueves cuando un grupo de padres de alumnos que asisten al jardín del barrio Yapeyú, se concentraron fuera del establecimiento educativo ubicado en Avenida 12 de Octubre al 9400. Allí, mediante aplausos y quema de cubiertas exigieron respuestas a las autoridades educativas. En tanto, pusieron la lupa sobre el profesor de educación física.
Tras tener conocimiento de la denuncia que pesaba en su contra, Trigatti se puso a disposición de la Justicia por lo que el fiscal Broggi, que sin tener una Cámara Gessell realizada a las víctimas, ordenó su detención para su posterior imputación en tribunales. El sábado, el funcionario judicial le atribuyó al docente el delito de “abuso sexual gravemente ultrajante agravado porque, al momento de los ilícitos, era el encargado de la educación y de la guarda de las víctimas”.
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