La Casa de las Madres del Hospital Alassia cumplió 17 años de servicio a la comunidad. En todo este tiempo pasaron por el lugar más de 130.000 madres de niños del centro-norte provincial y de provincias vecinas que llegan a la ciudad capital para tratarse en el efector. En Aire de Santa Fe, la representante de la Comunidad en el Consejo de Administración a cargo del espacio desde los inicios, Fabiana Roa, habló del trabajo que hacen en el lugar y manifestó que sueñan con su ampliación.
El 3 de noviembre de 2003 se abrían las puertas de la casita construida en Salta 4241. Su fecha de inauguración oficial había estado prevista el 29 de abril de ese mismo año, pero la inundación arruinó los planes y ese mismo día quedó bajo el agua del salado que ingresó a la ciudad por una obra inconclusa. Finalmente, se pudo recuperar gracias a la solidaridad de los santafesinos que otra vez, como se hizo en el inicio del proyecto, colaboraron para que ese espacio de contención para las madres de los pequeños pacientes del hospital sea realidad.
"Cuando llevábamos la estadística no podíamos creer que un día llegamos a los 100.000 madres y hoy estamos en 130.000 mujeres santafesinas y de provincias vecinas que han venido por circunstancia de enfermedad de algún hijo o hija a la Casa de las Madres", contó Roa en una entrevista con Luis Mino para el programa Ahora Vengo.
Para la representante de la Comunidad en el Consejo de Administración del efector, y que de manera voluntaria y desinteresada administra la "casita", como la llaman con cariño, en el inicio del proyecto nunca se imaginó que se podría dar el crecimiento que hoy registran. Es que hace 17 años atrás la obra se inauguró para alojar a unas 20 madres; pero llegaron a tener más de 50, con tan solo 16 camas disponibles.
"El año pasado no podíamos bajar de 50 madres diariamente. Porque antes era en el invierno donde se notaba mucho, pero en septiembre, octubre, iban bajado la cantidad -de madres alojadas-. El año pasado y el anterior se mantuvo un promedio de 45 a 50 madres cada día. El máximo fue 52 y nunca tuvimos un problema", confirmó Roa que atribuyó este crecimiento a la influencia del "factor económico".
Contó que para dar asilo a todas las madres que lo necesitan, la "casita" se transforma a diario porque no hay camas para todas. "Se preguntarán dónde duermen las madres cuando se ocupan las 16 camas, y la verdad es que se acomodan como cuando en tu casa cae familia: se ponen colchones en medio de las cuchetas y el comedor se transforma en dormitorio porque además tiene aire acondicionado", comentó Roa.
Hoy en medio de la pandemia se tuvieron que reinventar y acomodar a nuevos protocolos y la demanda también disminuyó la demanda. En este momento son tan solo cinco las madres que se encuentran en la casita. "Este año tan atípico es el momento donde menos cantidad de madres tenemos", reconoció.
El sueño de quienes están en la casita de las madres a diario es la ampliación de este espacio, un pedido que ya tiene varios años y que volverán a repetir. "Hace años que venimos con este sueño colectivo de ampliarla. Es más que necesaria la ampliación. Está el proyecto edilicio y hay que volver a hacer la solicitud y lo haremos apenas se pueda, porque el espacio de terreno lo permite. Ahí nos iríamos a 40 camas y estaríamos bien", comentó.
Temas
Te puede interesar


Dejá tu comentario