El puente sobre la ruta 70, cerca de Recreo, siempre fue un punto clave para medir la cuenca del Salado y cuando hay crecida evaluar el posible impacto en el área metropolitana de Santa Fe. En este escenario de bajante, el caudal viene fluyendo en los últimos días con mediciones que dan entre 60 y 75 metros cúbicos por segundo. Es menos de la mitad que la media del río (entre 150 y 170 metros cúbicos por segundo), según las estadísticas de la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe.
Con el río en apenas 1,24 metros, la costanera de Santo Tomé es un mirador ideal para observar de cerca la bajante. A 50 metros del Puente Carretero volvió a emerger la malla geotextil y también parte del lecho del río. No sólo sorprende lo bajo que está el río, también la cantidad de basura atrapada entre las ramas de viejos árboles, en la arena y en el barro.
Para saber la escala de esta bajante, hay que ir a los registros históricos del río. Por suerte hay un investigador del Centro Regional Litoral del Instituto Nacional del Agua (INA) que los guarda en el disco duro de su computadora. “En los 70, el río Salado estuvo muchísimo más bajo”, le asegura Ricardo Giacosa a Aire Digital.
Y aporta las pruebas: los registros de caudales de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, que miden el Salado en el puente de la ruta 70 desde 1952. En los datos de caudales mínimos diarios hay tres mediciones en los que el caudal del río no llegó a un metro cúbico por segundo: 0,50 en 1962, 0,65 en 1955 y apenas 0,08 en 1970. Todavía hay una enorme diferencia con los 75 metros cúbicos de caudal que tuvo el Salado en ese puente el lunes 21 de abril, según el último informe de la secretaría de Recursos Hídricos.
Hay otro dato interesante para poner en contexto esta bajante. En el informe de Recursos Hídricos de Santa Fe se precisa que este lunes el Salado midió 2,17 metros, contra un mínimo de -0,43 metros (es decir, cuarenta y tres centímetros por debajo del cero de la escala) el 17 de enero de 2009. Pero habrá que ver cómo evoluciona esta bajante.
En la historia reciente del río hay un cambio importante. “Es importante comprender que el ciclo de clima húmedo, a partir de los 70’, y también distintas obras y canales que se hicieron a lo largo de la cuenca, modificaron los pisos mínimos de las bajantes”, explica Giacosa. Lo fundamenta con números. Entre 1977 y el 2001, por ejemplo, el caudal mínimo debajo del puente nunca bajó de los 10 metros cúbicos por segundo.
Al analizar la cuenca, Giacosa aporta otro dato central. Una cosa es el Salado antes de ingresar a la provincia de Santa Fe, cerca de Tostado, y otra muy distinta a partir de San Justo, Recreo y la ciudad de Santa Fe.
“El aporte desde Santiago del Estero y Salta suele ser un hilo de agua, con caudales muy bajos. El 60% del agua que luego pasa por la ciudad de Santa Fe viene de los Bajos Submeridionales, a través del sistema de los arroyos Golondrina - Calchaquí”, destaca.
La causa de la bajante actual no tiene mucho misterio. Lo que sucedió es que llovió menos en todo el centro norte de Santa Fe y en los humedales y arroyos de los Bajos Submeridionales hay menos agua. El último informe de la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe pronostica que el nivel del Salado va a continuar disminuyendo.
Temas
Te puede interesar








Dejá tu comentario