El Niño y el campo: la previsión de lluvias genera cautela, pero la anticipación permite planificar la producción

Desde la Sociedad Rural de Santa Fe advirtieron que la ganadería ya enfrenta el impacto de la crecida de los ríos, mientras que la agricultura podría beneficiarse si las precipitaciones llegan en el momento adecuado. Destacaron que conocer el escenario con anticipación permite tomar decisiones.

Desde la Sociedad Rural de Santa Fe advirtieron que la ganadería ya enfrenta el impacto de la crecida de los ríos, mientras que la agricultura podría beneficiarse si las precipitaciones llegan en el momento adecuado.

Desde la Sociedad Rural de Santa Fe advirtieron que la ganadería ya enfrenta el impacto de la crecida de los ríos, mientras que la agricultura podría beneficiarse si las precipitaciones llegan en el momento adecuado.

La llegada del fenómeno El Niño mantiene en alerta al sector agropecuario santafesino, aunque la anticipación de un escenario más lluvioso también ofrece la ventaja del tiempo para planificar, en vistas a reducir parte de los riesgos que podrían generar las precipitaciones.

Así lo planteó Juan Carlos Pujato, secretario de la Sociedad Rural de Santa Fe y productor agropecuario, en diálogo con el programa Una Tarde a la Vez, de AIRE. Según explicó, el impacto no será igual para todas las actividades y dependerá tanto de la intensidad de las lluvias como del momento en que se produzcan.

"La ventaja de estar anticipando este evento es que uno puede programar y destinar los lotes más bajos a cultivos que resistan mejor el anegamiento. Con previsibilidad, el productor puede tomar decisiones antes de que aparezca el problema", sostuvo.

Ganadería y agricultura, dos realidades diferentes

Pujato explicó que la ganadería ya comenzó a sentir las consecuencias del cambio de escenario hídrico, principalmente en las zonas de islas, donde la crecida de los ríos obliga a trasladar la hacienda: "La provincia tiene mucha ganadería sobre islas y cuando empiezan las precipitaciones aguas arriba, el agua llega y hay que sacar los animales. Eso ya está ocurriendo y el productor lo sabe, por eso se va preparando", señaló.

En cambio, para la agricultura el panorama es distinto. Históricamente, los años influenciados por El Niño suelen traducirse en mejores rendimientos gracias a una mayor disponibilidad de agua: "Las estadísticas muestran que los años Niño suelen dar buenos rendimientos. Los anegamientos que pueden sufrir los bajos muchas veces se compensan con un mejor desempeño de las partes más altas y con mayor potencial de los campos", explicó.

Sin embargo, aclaró que el beneficio dependerá de que las lluvias ocurran en el momento adecuado del ciclo de los cultivos.

La llegada del fenómeno El Niño mantiene en alerta al sector agropecuario santafesino.

La llegada del fenómeno El Niño mantiene en alerta al sector agropecuario santafesino.

El momento de las lluvias será determinante

El dirigente rural remarcó que no será lo mismo un pico de precipitaciones durante enero o febrero, cuando los cultivos ya están implantados y las altas temperaturas favorecen la evapotranspiración, que durante el otoño, en plena etapa de cosecha.

También advirtió que no solo importa la cantidad de agua caída, sino la persistencia de las condiciones húmedas y la falta de radiación solar: "Cuando se acumulan varios días nublados y con lluvias, el problema no es solamente el agua. El sol es la energía que necesita el cultivo para desarrollarse y su ausencia durante muchos días también termina afectando la producción", indicó.

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La infraestructura, el punto más vulnerable

Más allá del comportamiento del clima, Pujato consideró que la principal preocupación pasa por el estado de la infraestructura rural.

Si bien destacó el trabajo realizado por la Provincia en la limpieza y mantenimiento de canales, sostuvo que el mayor inconveniente está en los caminos rurales: "Hoy vemos que el agua, en vez de escurrir por las banquinas, termina circulando por los caminos. La red vial no está en las mejores condiciones y muchos caminos comunales arrastran años de falta de mantenimiento", afirmó.

En ese sentido, consideró que garantizar la conectividad rural es una responsabilidad indelegable del Estado y una deuda pendiente para sostener la producción.

Productores que ya empezaron a prepararse

Frente a los pronósticos, muchos establecimientos ya comenzaron a adoptar medidas preventivas. Entre ellas, Pujato mencionó la compra anticipada de reservas forrajeras, el almacenamiento de maíz para alimentación animal y el traslado de hacienda desde las islas hacia campos más altos.

"Lo bueno es que este fenómeno se está previendo con tiempo. Eso permite buscar alternativas y no salir a correr cuando la emergencia ya está instalada", concluyó.

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